
Política
4 de Septiembre de 2026Elisa Loncon a cuatro años del triunfo del Rechazo: “Está pendiente toda la agenda social que nos llevó al proceso constituyente”
A cuatro años del triunfo del Rechazo, la expresidenta de la Convención Constitucional reivindica el proceso que encabezó, aunque reconoce que no logró su objetivo institucional. En conversación con The Clinic, acusa un abandono territorial de los partidos progresistas, apunta al rol de los bots, la desinformación y los recursos de la derecha en el resultado, y cuestiona a los sectores de la centroizquierda que hoy se arrepienten de haber votado Apruebo.
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Elisa Loncon, la académica y expresidenta de la Convención Constitucional que se desarrolló durante 2021 y 2022, aterrizó ayer en Ciudad de México en calidad de invitada para el Día Internacional de las Mujeres Indígenas en donde participan distintas figuras del continente americano.
A pesar de que está fuera de la política contingente y se ha enfocado en su rol académico, sigue atenta al acontecer nacional y en entrevista con The Clinic analiza esta semana política que coincide con el triunfo del Rechazo y la derrota de la propuesta constitucional que ella dirigió en su primera parte.
—¿Cómo ha visto esta semana que se cumplen 4 años del Rechazo, pero también se llevó a cabo el Foro de Madrid y el evento progresista de Democracia Siempre?
—Septiembre siempre es un mes súper movido, y bueno, también fue el triunfo de Allende el 4 de septiembre cuando asumió el poder. La historia que tiene sus ciclos y estamos en uno muy fuerte de derechización de la agenda política.
Por eso también está el evento que planificaron las derechas, los republicanos y todo eso en Chile, donde asistió Milei. Sin embargo, eso no es Chile, ¿no? Chile es un país que ha construido su democracia y que también defiende su democracia. Hay voces postergadas que necesitan también ser oídas, pero nunca creer de que Chile es un país de derecha.
—¿Qué significado tiene ahora 4 de septiembre considerando el triunfo del Rechazo en el primer proceso constituyente?
—Fue un avance importante donde le quisimos dar toda la legitimidad al contrato social. El contrato social es un concepto que aglutina y que sirve mucho para entender la democracia, para que las decisiones políticas y estatales sean también legítimas.
Esa movilización que llevó al estallido social era por la dignidad y la legitimidad de la Constitución de Chile para que representara los avances y los derechos de una ciudadanía plural. Hablamos de los avances del movimiento feminista, de la lucha por los derechos también de la naturaleza y todo eso llegó hasta allá.
Hubo una posibilidad de que los pueblos indígenas, sin intermediarios, propusiéramos lo que nosotros queríamos para que se instalara dentro de la Constitución además de los derechos sociales.
—Pero no se lograron instalar en una nueva Consitución…
— Esa política y esa discusión llevó al estallido social y se abrió un espacio para cambiar la Constitución. Sin embargo, ese cambio no lo logramos, no logramos el objetivo institucional de hacer el cambio Constitucional, pero sí yo entiendo y asumo que hay muchos aprendizajes.
—¿Cuáles vendrían a ser esas reflexiones?
—Para todo Chile y para nosotros que estuvimos y para todos los partidos políticos, una Constitución tiene que ser representativa de la mayoría de la ciudadanía. Por eso se dieron dos procesos y ninguno de los dos fue aprobado, porque ahí hubo disputa de poder.
Un proceso fue legítimo, proceso constituyente, y el otro fue un proceso ya definido por un parlamento, pero no por la ciudadanía, y eso ya perdía bastante legitimidad.
Tiene que haber un proceso legítimo que convoque la voluntad de la mayoría y se requiere un tiempo pedagógico de formación de la ciudadanía que no tuvimos, que no tuvimos y que la derecha lo impidió. Acuérdate que se prohibió que las instituciones públicas dieran a conocer en qué consistía la propuesta de la nueva Constitución. Eso nunca debió haber ocurrido, eso nunca debió haberse permitido, porque al Gobierno le correspondía informar.
—¿Qué otra cosa faltó?
—Además de la falta del proceso pedagógico, hubo un abandono de los territorios, de los movimientos sociales, de las junta de vecinos. Los partidos progresistas, tal vez por confiar mucho en la institucionalidad, no hicieron el trabajo y le dieron el espacio para que entraran los bots, los trolls, la desinformación y la plata de la derecha que terminó definiendo la opinión del resto de los chilenos, y eso fue un daño profundo a la democracia.
—Entonces, hubo una propuesta que no fue tan representativa y además afectaron las granjas de bots…
—Hay mucho que estudiar ahora y las academias tienen que hacer sus aportaciones en esto. Las ciencias sociales, que tan vilipendiadas están, tienen que investigar ese proceso porque el proceso constituyente comenzó con una decisión voluntaria democrática de Chile que la mayoría decidió cambiar la nueva Constitución.
¿Cuándo se empezó a tergiversar? En el proceso ahí adentro. Con todo el troleo que venía con la deslegitimación del proceso, acuérdate que hasta un concepto instalaron que le llamaron “octubrismo”.
—¿Qué quiere decir la instalación de ese concepto?
—Fue para invalidar de que ese proceso era por derecho. El concepto octubrismo invisibiliza toda la lucha por derechos que nos llevó hasta ahí. Entonces, hay que investigarlo. El proceso ya fue rechazado, los dos fueron rechazados, pero hay que estudiarlo.
Ese gran aprendizaje que tuvimos, y que hoy día se revela, que las derechas instalaron, con recursos que todavía no sabemos de dónde vienen, la granja de bots. Conceptos como los que escuchamos: que te van a quitar la casa y que con mi plátano y que van a dividir el país. Ninguno de esos conceptos estaba escrito en el proyecto de la nueva Constitución.
Ahí hubo desinformación, pero también falta de ética de los medios de comunicación que se prestaron para todo esto.
—En sectores de la centroizquierda, particularmente en el PPD, han dicho que se arrepienten de votar Apruebo ¿Qué opina de ese desmarque?
—En el rechazo confluyeron distintos proyectos políticos y dentro de eso, como tú los nombras, algunos del PPD, una centro izquierda y unos sectores progresistas, incluso gente que se decían de izquierda.
Esos sectores votaron rechazo y se fueron en esa dirección porque hubo un abandono de la política territorial y social y hubo una confianza entre comillas en la institucionalidad que ya estaba siendo corrompida por la desinformación.
—¿Usted vuelve a reivindicar la propuesta constitucional? ¿Volvería a votar apruebo?
—Es que es legítimo que el contrato social que sea el camino que tomemos los chilenos tenga legitimidad y sea construido por todos los sectores sociales, incluyéndonos a los pueblos indígenas y afrodescendientes.
Lo necesitamos, porque eso sí es democracia, la participación.
Entonces, sigue pendiente toda la agenda política que nos llevó al proceso constituyente y en un contexto en donde la pobreza, por ejemplo, está aumentando.
Estuve mirando los indicadores. Año 2022, la pobreza alcanzaba 7,9, algo así. Y hoy día está la pobreza de mujeres al 9,4 y la de hombres 10,4. El año pasado la pobreza estaba más baja y los bots instalaban este eslogan de Chile se está cayendo a pedazos, no era así.
¿Quiénes lo llevaron a caerse a pedazos hoy día? Los que hicieron toda la reducción de los programas sociales y toda la reforma que está impulsando el Gobierno actual para beneficio del sector empresarial. Por supuesto que está aumentando la pobreza y la preocupación de los chilenos sigue siendo cómo llegar a fin de mes.