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Anticuchos económicos, buscar precios amistosos en medio de la inflación y soñar con números azules: cómo los fonderos se enfrentan a un 18 en recesión y de solo tres días

Con menos días de celebración, alzas en costos y un escenario económico complejo, locatarios de las fondas más grandes del país ajustan sus cartas y precios para las Fiestas Patrias 2026. Mientras los costos de los productos como las carnes, las papas y algunos bebestibles están muy por encima de años anteriores, el desafío se concentra en impactar lo menos posible en el bolsillo de los chilenos. "La idea es poder pasar este año. Hay que tener precios módicos y no asustar a la gente. No hay que ir pensando que uno se va a hacer millonario", comenta un fondero del Parque O'Higgins, un pensamiento que se repite entre sus pares. Acá, fonderos y municipios cuentan cómo se preparan para un 18 distinto, en un Chile con otras urgencias.

Por 12 de Septiembre de 2026
Fonderos en recesión
Fonderos en recesión
Ilustración: Alejandra Acosta / The Clinic.
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Con unas fiestas patrias que solo se extenderán por tres días, con recientes inundaciones en diferentes regiones que mantienen a comunas en proceso de recuperación, y en medio de un escenario en que informes económicos dan cuenta de una recesión técnica, una inflación que no afloja y expectativas de crecimiento por debajo de lo esperado a fin de año, confirman algo que ya se especulaba: este será un 18 de septiembre complicado para el bolsillo de los chilenos.

A esto se agrega la incertidumbre respecto al clima en diferentes regiones, que tienen a los chilenos expectantes. Esta suma de factores ha encendido las alertas de fonderos, que cada año se adaptan a las necesidades de la ciudadanía, como también a las nuevas tendencias y a las urgencias que marcan las fiestas patrias.

En este ambiente, locatarios comentan su plan de acción para que la crisis no afecte en sus bolsillos directamente. La visión es clara, y es que los precios no pueden ser excesivos si quieren tener éxito en ventas. También se entiende que no será posible igualar las ganancias de los años recientes, en que se vivieron unas fiestas patrias XL y con una recuperación post pandemia.

Así, los fonderos se ajustan el cinturón en este dieciocho acortado, buscando empatía además de proveedores.

“Ha sido un tema los pocos días que van a ser las fondas este año. El clima que también está bien raro, probabilidades de lluvia, tratar de ver el tema de las carpas. Y también frente a un país que está en recesión económica. Así que la idea también es tener variedad en los valores y productos”, explica Macarena Enríquez, dueña del puesto “Los Macabeos”, que opera la Fonda del Estadio Nacional y del Parque Intercomunal de La Reina, dos de los eventos más grandes de la Región Metropolitana.

“No hay que ir pensando que uno se va a hacer millonario”

Maximiliano Muñoz, dueño de “Terremoto 9.0” de la Gran Fonda de Chile en el Parque O’Higgins, el evento más masivo de las Fiestas Patrias, tiene una visión similar a la de Macarena. Si bien sus más de 20 años de experiencia lo hacen ver todo positivamente, remarca que hay una preocupación mayor a la de otros años.

El histórico fondero, heredero de una tradición familiar que acumula más de cinco décadas, comenta que este 18 “es bastante especial por la situación que vivimos, por los problemas económicos. Muchísima gente sin trabajo, la verdad que nos llama mucho la atención. Primer año que llega tanta gente a buscar trabajo. Eso es complejo, es difícil. Y el clima está muy cambiante”.

Agencia UNO.

De todas formas, agrega que “igual hemos tenido el apoyo de la productora. O sea, los precios están más económicos que años anteriores. Las facilidades se nos han dado mucho más. Con un poco de miedo, pero bueno, nosotros somos fonderos, y llevo más de 22 años trabajando”.

Macarena Enríquez complementa: “Este año es bien ambiguo. Son pocos días, económicamente mal, con el clima inestable. Pero con todas las ganas de que todo resulte, y esperando que el chileno tenga todas las ganas de pasarla bien“.

Muñoz explica que también se pueden aplicar medidas de mitigación junto a los proveedores. En esa línea, afirma “uno tiene buenos proveedores, entonces, también se aprietan ellos el cinturón. Y la idea aquí no es golpear al bolsillo de la gente, es tratar de entregarle un buen servicio. Que vayan a disfrutar el 18, que lo pasen bien”.

Y cierra: “Si antes compraba 1.000, ahora compro 500. La idea es poder pasar este año. No importa no ganar plata, pero sí entregar un buen servicio, y que la gente que vaya, lo disfrute. Hay que tener precios módicos y no asustar a la gente. No hay que ir pensando que uno se va a hacer millonario“.

El 18 de La Pampilla tras las inundaciones

En Coquimbo, ciudad que acoge La Pampilla, la fiesta dieciochera más grande del país a nivel regional, el ánimo es distinto. El evento se suspendió en un principio, por las inundaciones que afectaron a diferentes localidades de la región, pero finalmente se informó que se realizará con normalidad los días 17, 18, 19 y 20.

Con un sello solidario, la idea es ayudar también a los damnificados del fenómeno climático. Este año tiene la particularidad de que será televisada por Mega, y contará con la animación de Julio César Rodríguez y Tonka Tomicic. Así, buscan captar una atención multitudinaria. Pero eso no quita lo cierto, y es que con menos días festivos, menos probable es alcanzar las masivas convocatorias de años anteriores.

Ante esto, el alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, comenta que “sabemos que este año será una Pampilla distinta, con menos días de celebración. Pero será igualmente un fin de semana XL que nos permitirá vivir intensamente esta fiesta y recibir a miles de visitantes, pensando en que el año pasado nos visitaron alrededor de 200 mil personas diariamente”.

Fiesta de La Pampilla en 2025. Foto: Agencia UNO.

Para Daniel Guzmán, fondero de Pollo Loco, gastronomía chilena y peruana, el factor televisivo y solidario suma. Su expectativa es que se logrará sacar adelante. De todas formas, comenta que la suspensión y posterior reactivación de La Pampilla complicó la organización con tiempo, pero no dejan que eso afecte.

“Nosotros estamos acá con todas las ganas de levantarlo por lo que sucedió con la lluvia. La gente va a querer un poco de entretención y diversión para poder apalear lo sucedido. Estamos preparados. Obviamente, sabemos que son pocos días, pero con entusiasmo de que nos va a ir bien”, dice.

Sobre los precios, confirma que será difícil acomodarlos. Ante esto comenta que “es difícil tomar medidas en la parte económica, porque, todos los precios de la mercadería se elevaron mucho. Cuesta bastante mantener un precio más económico para el público. Nosotros ahí tenemos que tratar de generar el mismo precio, cosa que a nadie le afecte, tanto a nosotros como comerciantes, como también al cliente y su bolsillo”.

Recuperar la inversión

Para muchos fonderos, el 18 significa un momento clave para la economía del año. Muchos se dedican a oficios que no tienen que ver con lo que hacen en estas fechas, y concentran un foco especial en las Fiestas Patrias con el fin de sacar ganancias. Macarena durante el año maneja una cafetería, Maximiliano es pescador artesanal y Daniel saca a flote su restaurante, y en estos meses se concentran al máximo en las fondas.

Este año, se obligaron a bajar las expectativas. “Estamos mucho más cautelosos, porque las inversiones en las fondas son bastante importantes. Entre el pago del puesto, las mercaderías, los pagos de proveedores, etc.”, dice la locataria de las fondas de Ñuñoa y La Reina.

Para muchos, las recaudaciones en el 18 concentran parte importante de las ganancias del año. Foto: Agencia UNO.

Su par del Parque O’Higgins acota que la idea es mantener la misma cantidad de venta que se hizo el año pasado. “Vamos a ganar menos, pero vamos a mantener las ventas”, dice.

Sobre las ganancias, explica que “es complicado porque es una inversión millonaria. Todos los fonderos hacen un gasto sumamente importante, no menor, es de millones. Entonces, aquí o ganamos, recuperamos o nos vamos a la quiebra”.

Para Daniel Guzmán de La Pampilla, el evento concentra mucha esperanza por su alto alcance. “Nosotros invertimos con la esperanza de que va a ser bueno. No tenemos una mala expectativa”, comenta confiado.

Misma esperanza a la que se aferra el alcalde Manouchehri, que afirma que se trata de “un evento vital para la región desde el punto de vista económico. Cada año son miles las personas que llegan a recorrer Coquimbo, generando un importante impulso para el comercio, el turismo y la economía local. Estamos seguros de que este año también será un gran aporte a la reactivación que necesitamos después del paso de los sistemas frontales”.

Anticuchos más baratos, terremoto con precios congelados y problemas con las papas

Cada año surge la misma pregunta en la previa al 18: ¿Cuánto va a costar el anticucho este año? La respuesta varía, pero ya existen estimaciones.

Macarena Enríquez señala que, en vista del escenario de recesión económica, este año aplicarán alternativas económicas. Así, pondrán a disposición tres tipos de anticucho: uno a $9 mil con verduras, cerdo, pollo y vacuno; otro a $12 mil con carnes blancas; y una tercera opción cercana a los $15 mil de 100% vacuno, con medio kilo de carne, dice.

Agencia UNO.

Maximiliano Muñoz también adelanta que buscarán reducir al máximo los precios. En su caso, estima que el anticucho de vacuno rondaría los $9 mil pesos, y el de cerdo se mantenga cerca de $6 mil, como el año pasado. En cuanto a las empanadas hay dudas, temor de que superen los $4 mil por el precio de la carne. Pero más incertidumbre existe con las preparaciones que involucren papas. “Las papas subieron un montón. El año pasado compramos a $12 mil el saco y hoy día están en los $20 mil”, adelanta.

El terremoto de litro podría tener un precio fijo en diferentes fondas. Tanto Macarena como Maximiliano comentan que el de litro debería quedar en $7 mil, pese al alza del pipeño, y el normal a $4 mil.

En La Pampilla aún no se sabe. Tras la reorganización que implicó la anticipada suspensión, hubo menos margen de acción. Algunos, comenta Daniel Guzmán, recién están cotizando. Sin embargo, remarca que “lamentablemente, tenemos que evaluar los costos. Pero no va a ser tan elevado como cuentan. Depende cómo compremos, pues, vendemos”.

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