“Lo importante es organizarse y no ser silente”: El documental sobre Bachelet que preparan en EE.UU. que aborda la huella de la dictadura y su rol en la ONU
The Clinic tuvo acceso exclusivo al documental que la cadena pública estadounidense PBS estrenará el próximo 19 de septiembre y que sigue a Michelle Bachelet durante un recorrido por el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. En casi 30 minutos de conversación con el periodista Alexander Heffner, la expresidenta recuerda la muerte de su padre y la dictadura, reflexiona sobre los retrocesos democráticos, las guerras y los riesgos de la IA, y aborda la necesidad de líderes capaces de “construir puentes”. La pieza fue grabada cinco días después de que Gabriel Boric anunciara su candidatura a la Secretaría General de la ONU y será estrenada en medio de una etapa clave de esa carrera.
Por Rodrigo Córdova 13 de Septiembre de 2026
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PBS estrenará el 19 de septiembre un documental sobre Michelle Bachelet, grabado en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. La expresidenta recuerda que su padre fue “arrestado, torturado y murió tras la tortura”, reflexiona sobre democracia, guerras e inteligencia artificial, y llama a “construir puentes”.
- PBS prepara un documental sobre Bachelet, con estreno previsto para el 19 de septiembre.
- La entrevista fue grabada en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.
- Bachelet recuerda a su padre y afirma: “Chile tiene que recordar lo que pasó”.
- La exmandataria advierte sobre retrocesos democráticos, guerras e inteligencia artificial.
- Llama a “levantarse, movilizarse, organizarse y no ser silente” frente a abusos.
El artículo adelanta un documental de PBS sobre Michelle Bachelet, centrado en su historia personal, su vínculo con la dictadura y su trabajo en derechos humanos. También recoge sus ideas sobre la democracia, los conflictos armados y los riesgos de la inteligencia artificial, en una conversación grabada en el Museo de la Memoria.
“Imagina ser presidenta luego de que a tu padre lo haya golpeado y asesinado el gobierno de ese mismo país: esa es la historia de Michelle Bachelet”, dice el periodista Alexander Heffner —en una traducción al español de sus palabras— al inicio del documental que la cadena pública estadounidense PBS (Public Broadcasting Service) planea estrenar este 19 de septiembre y que repasa la vida de la expresidenta chilena, y al que The Clinic tuvo acceso exclusivo.
Mientras se escucha esa frase, un piano melancólico suena de fondo y aparece la imagen de Alberto Bachelet, padre de la exmandataria, con su uniforme de la Fuerza Aérea, sentado frente a un escritorio. Luego aparece la fotografía presidencial de Bachelet durante su primer gobierno.
Heffner, conductor del documental y anfitrión de The Open Mind, quien también realizó la serie “Alcaldes del Mundo” —donde dedicó un capítulo a Mario Desbordes—, entrevista durante casi 30 minutos a la exmandataria mientras ambos recorren el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.
En ese lugar, Heffner aborda distintas etapas de la vida de la expresidenta durante la dictadura y le consulta por su perspectiva sobre los derechos humanos, el estado actual de la democracia e incluso por cómo analiza el avance de la inteligencia artificial. El documentalista la presenta como una defensora de los derechos humanos “que he admirado por mucho tiempo”.
La conversación entre Heffner y Bachelet se realizó el 27 de septiembre de 2025, apenas cuatro días después de que, el 23 de septiembre, el entonces presidente Gabriel Boric anunciara ante la Asamblea General de las Naciones Unidas la candidatura de la expresidenta a la Secretaría General de la ONU.
De hecho, el estreno de la pieza audiovisual se producirá en medio de las votaciones de sondeo —o straw polls— del Consejo de Seguridad de la ONU, donde el equipo de Bachelet espera mejorar el desempeño obtenido en ocasiones anteriores para asegurar su continuidad en la carrera. Hasta el momento, se ha informado que habría una votación el 18 de septiembre y otra el 24 de este mes.

Bachelet, su padre y los derechos humanos
En la sala del museo donde se estrenó “El tiempo entre nosotros”, una exposición que recoge, entre otras cosas, cerca de 180 dibujos de niños en una pared que de alguna manera rememoran a aquellos que desaparecieron, murieron o fueron exiliados durante la dictadura, comienza la entrevista.
Ahí, Bachelet cuenta lo que significa para ella estar en el Museo de la Memoria, que ella misma inauguró el 11 de enero de 2010 como una obra Bicentenario. “Para mí es importante porque está mi historia aquí. Mi padre fue arrestado, torturado y murió tras la tortura”, cuenta.
En esa línea, destaca la importancia del museo. “Chile tiene que recordar lo que pasó porque es la única forma de proteger la democracia”, señala, y agrega que “el futuro es nuestra responsabilidad colectiva”. Además, Bachelet releva el hecho de que el museo, además de ser un lugar donde se conmemora a las víctimas de la dictadura, “también muestra por qué sucedió todo esto e inspira a la gente respecto a los derechos humanos”.
Luego, Bachelet aparece en la sala 11 de Septiembre, en el segundo piso, mirando la muralla que contiene cientos de imágenes en blanco y negro de las víctimas de la dictadura.
“Estas personas no eran criminales, no eran terroristas. Aunque no creo que haya que matar a terroristas, pero, digo, esta gente no eran personas que pudiesen amenazar al país. Solo fueron personas que apoyaron al Presidente Allende”, cuenta Bachelet mientras mira las fotografías.
Además, habla de la complejidad del duelo de las personas con familiares detenidos desaparecidos y recuerda a su padre, cómo lo mantuvieron solo durante mucho tiempo en una habitación y cómo, en uno de los cajones de un estante, solo había una pistola.
Con todo, la exmandataria señala que hay que recordar: “(La palabra) significa volver a pasar por el corazón”.
Luego, Heffner le recuerda la campaña del No para el plebiscito de 1988, que abrió paso a las elecciones que terminaron con el régimen del dictador Augusto Pinochet. “Nos dio la esperanza de que la dictadura se podría cambiar”, dice Bachelet al recordar la franja televisiva.

Su figura internacional
En el documental, Bachelet menciona en más de una ocasión la importancia de la democracia y lo que se debe hacer para protegerla. Así, señala que “asegurar el diálogo, entender las prioridades cuando no se piensa de la misma manera” son factores relevantes. Sin embargo, sobre eso agrega también “la generosidad, cuando a veces no es el valor más común en política”.
Asimismo, sostiene que el diálogo es especialmente relevante hoy y reconoce que “también es una práctica poco común, pero yo creo en el diálogo”.
En ese contexto, el documental aborda tanto la guerra entre Israel y Palestina como la guerra entre Rusia y Ucrania, y se le consulta a Bachelet qué se puede hacer en esos casos para detener los conflictos armados.
“Esos conflictos necesitan generosidad, necesitan una mirada respecto a qué es lo más importante, que es la vida de las personas”, dice la exmandataria. Sobre eso, y a días de haber sido anunciada como candidata a la Secretaría General de la ONU, asegura que “necesitamos diálogo y líderes capaces de construir puentes. Líderes que entiendan que el rol es construir puentes entre partes muy separadas”.
Así, indica que la clave está en entender “los incentivos de cada parte para que terminen con la guerra o declaren un alto al fuego o liberen a los rehenes. Hay que entender qué hay detrás, qué es lo que realmente está motivando a esos líderes a hacer lo que están haciendo”.
También es consultada respecto de su preocupación por los retrocesos democráticos a lo largo del mundo y, particularmente, por Estados Unidos. “Ahora vemos presidentes electos democráticamente que empiezan a horadar la democracia”, sostiene.
Si bien reconoce que la democracia está lejos de ser perfecta, Bachelet señala que “es el mejor régimen porque tiene sus propios métodos para corregir lo malo”. Con todo, al diagnosticar las razones detrás del avance de ideologías más extremas y populistas, reconoce que “en muchos lugares la democracia no cumple”, algo que, a su juicio, dice que generaría desafección con la política tradicional.
En esa línea, sostiene que los líderes debiesen “prometer lo que uno realmente cree y que vas a hacer lo mejor para intentar cumplirlo y conseguirlo”.
Bachelet: “Nuestra victoria es que, con todo lo que nos ha pasado, aún somos capaces de ver la vida, de mirar el futuro”
En la terraza ubicada afuera de la cafetería del Museo de la Memoria, Bachelet y Heffner toman té y conversan frente a una mesa con frutas y galletas, que más tarde comerán mientras bromean sobre aquello.
Bachelet relata experiencias de duelo de personas conocidas y amigas. Cuenta que una cercana alguna vez le preguntó cómo había podido perdonar, pues la rabia que sentía no le permitía hacerlo.
La expresidenta relata que no pudo darle una respuesta y recuerda que tanto ella como su madre fueron resilientes e intentaron mirar las lecciones que podían extraer de lo vivido. “Podré perdonar, pero no olvidar”, asegura.
También recuerda que otra persona le dijo que nunca volvería a salir de fiesta hasta que Pinochet muriera. “Yo le dije que si no eres capaz de ser feliz, la victoria es de él. Nuestra victoria es que, con todo lo que nos ha pasado, aún somos capaces de ver la vida, de mirar el futuro y construir uno mejor para todos. Esa es nuestra victoria”.

“Lo más importante es levantarse, movilizarse, organizarse y no ser silente”
En el último tramo del documental, la expresidenta aborda la irrupción de la inteligencia artificial en el mundo. Junto con reconocer que representa una gran oportunidad para la economía y la sociedad, advierte sobre los riesgos que puede generar: sesgos, vigilancia y exclusión.
La expresidenta explica que una de sus preocupaciones está en aquellos Estados que, por ejemplo, “con reconocimiento facial tratan de identificar a los defensores de derechos humanos. Una vez los identifican, en algunos regímenes, los toman presos”.
También manifiesta su preocupación porque “no hay regulaciones claras”. Bachelet recuerda sus años como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y cuenta que, en más de una ocasión, se reunió con desarrolladores de Silicon Valley que abordaban sus dilemas éticos a través de departamentos internos de las propias compañías. “El rol de esos equipos no es el mismo que el de una comisión independiente que vea el caso”, sostiene.
Sobre eso, recuerda que advertía a los desarrolladores sobre los riesgos de algunos avances y que siempre los llamaba a hacerse una pregunta: “¿En qué sentido esto puede impactar en los derechos humanos, ya sea positiva o negativamente?”.
Sin embargo, más allá del debate ético, Bachelet sincera su preocupación por los puestos de trabajo que podría eliminar la inteligencia artificial, porque, según sostiene, en el mundo “cuando la gente tiene una terrible situación económica personal y no tiene esperanza, tiende a ser reclutada por grupos terroristas o por populismos, pero lo más terrible es cuando llegan a grupos terroristas como Al Qaeda”.
Sobre eso, ejemplifica: “Si proveemos educación y trabajo, la gente sabrá que existen oportunidades y no realizará actividades violentas; serán ciudadanos que pueden contribuir a su sociedad”.
Al final de la pieza, le piden ofrecer un consejo. Ante eso, Bachelet insiste en la necesidad de proteger la democracia y señala que “lo más importante es levantarse, movilizarse, organizarse y no ser silente o no hacer nada al respecto. Porque, de ahí, si suceden cosas como las violaciones a los derechos humanos o se restringen libertades, también será tu culpa porque no hiciste lo que debías haber hecho”.



