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Política

21 de Septiembre de 2026

El análisis puertas adentro de La Moneda a la salida de Bachelet de la carrera por la ONU y la defensa de su decisión de no respaldarla

Dentro del Gobierno aseguran que el mandatario transmitió personalmente a Bachelet las serias dificultades que tendría su postulación a la ONU y resienten hasta hoy el cómo se impulsó su nombre desde el gobierno de Boric. Allí también destacan que se hicieron todos los intentos por no dañar la candidatura, mirada no compartida en la oposición. El tema fue comentario obligado en medio de la visita de Kast a Nueva York.

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Una profecía autocumplida. Así describían personeros del gobierno de José Antonio Kast y dirigentes de los partidos oficialistas el retiro de Michelle Bachelet de la carrera por la secretaría general de Naciones Unidas, decisión que la expresidenta comunicó el sábado tras el magro resultado obtenido en el tercer straw poll, el sondeo informal realizado entre los 15 miembros del Consejo de Seguridad. En esa votación, Bachelet recibió 11 votos de “desaliento”.

La decisión fue comentario obligado entre los integrantes de la comitiva que acompaña al mandatario en su visita a Estados Unidos, donde arribó esta mañana para participar por primera vez en la 81ª Asamblea General de Naciones Unidas.

Allí defendían la determinación que en marzo adoptó el Presidente Kast de retirar el patrocinio de Chile a la candidatura de Bachelet, impulsada originalmente por el exmandatario Gabriel Boric y posteriormente respaldada por los gobiernos de Brasil y México.

José Antonio Kast al aterrizar en Nueva York y ser recibido por el embajador de Chile ante la ONU, Roberto Ampuero. Foto: Presidencia

Al interior del Gobierno, de hecho, recuerdan que en las dos conversaciones que Kast mantuvo con Bachelet para abordar su candidatura —primero, como presidente electo, en diciembre del año pasado, en las oficinas de Horizonte Ciudadano, y luego en marzo, en La Moneda—, el mandatario le transmitió las serias dificultades que veía para que su postulación prosperara, debido al eventual rechazo que podría generar entre los países con poder de veto en el Consejo de Seguridad. En el Ejecutivo, algunos interpretaron esas advertencias como una señal de que Bachelet debía evaluar si valía la pena exponerse a ese escenario.

En La Moneda, de hecho, señalan que desde temprano existía la convicción de que el derrotero de Bachelet podía ser este, pese al optimismo que inicialmente mostraban en el entorno de la exmandataria. En el oficialismo, de todos modos, algunos reconocen que no esperaban que los resultados fueran tan contundentes en contra de su candidatura ni que Bachelet terminara siendo una de las primeras postulantes en deponer su aspiración a la secretaría general de la ONU.

No dañar la candidatura

Por otro lado, en el Gobierno sostienen que una posición que se tomó desde un primer minuto fue la de no dañar de ninguna manera las opciones de Bachelet en su carrera a la ONU, fiel a la decisión del Presidente Kast de retirar el patrocinio a Bachelet, pero no respaldar a ningún otro contendor. La evaluación es que ninguna declaración de alguna autoridad de gobierno se pasó a llevar a la expresidenta.

Esa mirada, no obstante, es retrucada por miembros de la oposición que señalan que esto implicó bajar cualquier acción nacional para ayudar a la expresidenta. Recuerdan, además, que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, liderado por Francisco Pérez Mackenna, abrió una investigación sumaria y un sumario administrativo en abril contra funcionarios de la misión diplomática de Chile ante la ONU por realizar gestiones a favor de la candidatura de Bachelet, a pesar de que el gobierno le había retirado el respaldo.

Entre representantes del Gobierno de Kast coinciden además en una molestia por cómo se dio el origen de la candidatura de Bachelet. Recuerdan que esta no fue comunicada previamente por el gobierno de Boric a los entonces candidatos presidenciales y reprochan que no se buscara un consenso transversal entre los distintos liderazgos. Hasta hoy representantes de la derecha que acompañaron a Boric en su última visita a la ONU que se enteraron solo en su discurso ante Naciones Unidas que Chile había decidido impulsar la postulación de la expresidenta.

También lamentan que el patrocinio de Brasil y México fuera de imprevisto y no se le comentara a Kast cuando era presidente electo. ¿Eso habría cambiado la decisión de Kast? En el sector reconocen que no.

“La posibilidad de éxito era igual a cero”

“La posibilidad de éxito era igual a cero”, sostuvo esta mañana el senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella. “Esta fue una imposición (del gobierno anterior) que no hablaba con lo que uno podía sentir del rol que tienen las Naciones Unidas”, dijo en Tele13 Radio.

Por su parte, el jefe de bancada de RN, Diego Schalper, dijo lamentar la situación de Bachelet, “porque ella ha sido víctima de la inoperancia del gobierno anterior”. En ese marco, relevó que su candidatura no surgió “como un tema de Estado ni transversal, sino que fue un aviso que sorprendió a todos”.

El subsecretario del Interior, Máximo Pavez. Foto: Agencia UNO

Desde el Gobierno, en tanto, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, aseguró que la postulación de Bachelet no comenzó de la mejor manera. “A pesar de que la segunda vuelta ya había sido y ya había un prresidente electo, el entonces gobierno tomó una decisión no de estado, sino de gobierno. No conversó con el actual mandatario para ver las implicancias ni alternativas”.

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