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25 de Septiembre de 2026El rescate de los 33 mineros llega al streaming con nuevo documental en Disney+: “Es bueno recordarnos las epopeyas de las cuales somos capaces de realizar”
La nueva producción reconstruye la histórica operación de rescate ocurrida en 2010 y cuenta con el testimonio de René Aguilar, subjefe del equipo que trabajó en el rescate de los 33 mineros.
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El 26 de septiembre, Disney+ estrenará El rescate de los mineros chilenos: Carrera contra el tiempo, una serie documental de tres episodios que revisita el accidente de la mina San José y los 69 días que los 33 trabajadores permanecieron atrapados a casi 800 metros bajo tierra.
La producción de National Geographic reúne testimonios de sobrevivientes, familiares y rescatistas, además de material inédito registrado durante aquellos días. Entre quienes participan está René Aguilar, subjefe del equipo de rescate, quien 16 años después recuerda algunos de los momentos que marcaron la operación.
Para Aguilar, el interés que todavía genera la historia tiene que ver, entre otras cosas, con la dimensión internacional que alcanzó el rescate. “En términos de visibilidad, esto fue un rescate que fue visto por más de un billón de personas en todo el mundo”, recuerda.
Pero también destaca que el documental aborda distintas perspectivas de la historia: la de los mineros, los rescatistas y sus familias.
“Es la primera vez que se juntan las distintas dimensiones de lo que vivieron los mineros, pero también la dimensión de lo que vivimos los rescatistas, que trabajamos durante 69 o 70 días en un rescate, y también la dimensión de las familias”, señala.
A diferencia de una ficción, Aguilar destaca que la serie se construye a partir de testimonios de quienes estuvieron directamente involucrados. “Esto es lo real. No es una película de ficción, sino un documental con relatos reales en primera persona, con nosotros recordando lo que fue, hace 16 años, estar trabajando para rescatarlos”, explica.
El material que todavía no se había visto
Uno de los elementos que presenta la producción es material inédito registrado durante el rescate. Aguilar reconoce que incluso él se encontró con imágenes que no conocía.
“Hay mucho material inédito. Hay imágenes que ni siquiera yo conocía y que estaban ahí”, cuenta.
Sin embargo, advierte que el archivo disponible es todavía mayor al que finalmente pudo incluirse en la serie, que está compuesta por tres episodios de 50 minutos.
“Quedan muchas imágenes también que no pudieron ser mostradas, porque el documental se resume en tres episodios de 50 minutos”, explica.
Los momentos que más recuerda
Al mirar hacia atrás, Aguilar identifica varios momentos que quedaron especialmente marcados. El primero fue la incertidumbre con la que llegaron a la mina San José, sin conocer con precisión cuál era la situación de los trabajadores atrapados.
“Lo primero, incertidumbre. Llegar allí a apoyar y no tener claridad de cuál era la situación de los mineros ni de la mina en particular”, recuerda.
El segundo momento llegó el 17 de agosto de 2010, cuando los equipos lograron confirmar que los 33 mineros seguían con vida.
Aguilar recuerda que existía un compromiso con las familias: no abandonar la búsqueda.
“Nosotros teníamos un acuerdo con las familias: encontrarles vivos o muertos. Esa era la única condición que nos pedían. Que no abandonáramos”, relata.
Según explica, las familias no querían que la operación terminara simplemente con la instalación de una cruz en el lugar. “No querían que ocurriese que alguien pusiese una cruz en esa mina y dijera: ‘Aquí yacen 33 mineros’, sino que les encontrásemos realmente”.
Por eso, cuando confirmaron que estaban vivos, la reacción fue inmediata.
“Fue un momento de alegría que es imposible de describir”, dice.
Pero la tensión volvería durante la etapa de perforación. Aguilar recuerda especialmente el momento en que se bloqueó el pozo utilizado por el Plan B, una situación que podía obligarlos a comenzar nuevamente parte del proceso.
“Fue un momento muy estresante porque, si perdíamos ese pozo, teníamos que hacer todo de nuevo”, relata.

En ese escenario, explica, el Plan A habría requerido entre dos y tres meses adicionales de perforaciones, mientras que existía además una alternativa, el Plan C, que involucraba una torre de prospección petrolera y que podía comenzar a trabajar aproximadamente un mes después.
El último de los momentos que destaca es el rescate propiamente tal y, especialmente, la salida del primer trabajador.
“Cuando sale Florencio Ávalos, el primer minero que sale a la superficie, fue como la realización de que lo que habíamos estado haciendo y trabajando por tantas semanas finalmente estaba ocurriendo, y estaba ocurriendo bien”, recuerda.
“Nunca nada va a superar eso”
La magnitud internacional del rescate tampoco fue ajena al equipo que trabajaba en la mina. Aguilar recuerda que, mientras avanzaban las operaciones, mantenían comunicación constante con las familias y también debían responder a la enorme presión de los medios de comunicación.
“Siempre tuvimos conciencia de eso”, afirma.
En el lugar llegaron cientos de corresponsales para cubrir el rescate y Aguilar recuerda especialmente la atención que existía alrededor de cada avance de la operación.
“Yo estaba seguro de que nunca en mi vida algo iba a superar lo que estaba viviendo allí. Era imposible. Yo tenía 35 años, y lo mantengo: nunca nada va a superar eso, nunca”, afirma.
La operación también tuvo consecuencias en la vida personal de quienes participaron. Aguilar recuerda a dos colegas que perdieron a sus madres durante el rescate y que, pese a asistir a sus funerales, pidieron regresar lo antes posible.
“Eso te da cuenta un poco del nivel de compromiso que todos teníamos allí”, sostiene.
En su propio caso, cuenta que su esposa estaba embarazada de su cuarta hija durante esos meses. Pese a la dificultad de la situación, asegura que existía un fuerte sentido de propósito entre quienes participaron.
“Todos los que estábamos allí nos dedicamos en cuerpo y alma a esto”, resume.

El recuerdo que conserva del rescate
Entre los objetos que mantiene de aquella época hay réplicas de la cápsula de rescate y un galvano. Pero hay uno que tiene un significado especial: una roca que le regaló Mario Sepúlveda cuando salió de la cápsula.
“Me la trajo desde las profundidades de la mina Mario y hasta el día de hoy la tengo conmigo”, cuenta.
Para Aguilar, volver sobre la historia también permite reflexionar sobre la capacidad de los chilenos para enfrentar desafíos colectivos.
“Es bueno recordarnos las epopeyas de las cuales somos capaces de realizar”, plantea.
A su juicio, el rescate mostró lo que puede ocurrir cuando existe un objetivo común y distintas personas trabajan en torno a él.
“Yo creo que este documental va a ser una invitación a remirarnos y a invitarnos a pensar nuevamente, desde lo colectivo, las grandes cosas que podemos hacer en nuestro país”, concluye.



