Ciudad
9 de Octubre de 2026La nueva cara de Casa Ariztía: alcalde Desbordes visita la remodelada casona que abrirá en noviembre como el cowork LAUNCH Bellas Artes
Tras años de abandono, la histórica casona de 1925 fue sometida a un minucioso proceso de restauración que permitió recuperar sus pisos de madera, vitrales y ornamentos originales. El inmueble abrirá sus puertas en noviembre como un espacio de cowork, con oficinas, salas de reuniones y terrazas.
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La magia del centro de Santiago es caminar y encontrarte con parte del patrimonio histórico de la ciudad. En la intersección de Miraflores con Monjitas, se levanta imponente la Casona Ariztía. Una casa patrimonial que data de 1925, cuando se construyó para Luisa Ariztía de Edwards.
Luego de ser testigo de momentos importantes de la historia chilena, la casona albergará a partir de noviembre el cowork LAUNCH Bellas Artes. Tendrá 30 espacios como oficinas, salas de reuniones, auditorio y terrazas, con una superficie total de 2.400 m².
Este martes, el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, visitó las instalaciones ya restauradas de la casona, y expresó su agradecimiento a los encargados del proyecto: “Muchas gracias por esta tremenda obra. Gracias por recuperar esto. Es una apuesta arriesgada también, sabemos que hay una inversión muy grande y esto lo entiendo como un aporte también de la familia Ergas a la ciudad de Santiago. Y eso es muy importante”.
“Sé que alternativas había miles, dejarla como estaba, transformar esto en otra cosa… Plantear un cowork, un lugar de espacio, de encuentro, donde pueda venir la gente con total libertad a trabajar, a conversar, a pasar un rato, a estudiar, es una linda iniciativa”, agregó.
Desde el 2019, el inmueble es parte del grupo inmobiliario Gestión Urbana, que desde hace un par de años están llevando a cabo un proyecto de restauración en la casona.
El gerente inmobiliario de la empresa, Ariel Benzaquen, comentó que la motivación de la empresa es aportar a la recuperación del centro: “Nosotros tenemos hartas propiedades acá en el centro y por lo tanto nos interesa que a la comuna le vaya bien. Durante muchos años el centro estuvo castigado por el estallido social y después la pandemia. Muchas empresas se fueron del centro, pero lentamente han ido volviendo porque ha habido un trabajo muy bueno de parte de la municipalidad para recuperar la comuna y las hartas medidas de seguridad que han ayudado mucho”.
Sobre el proyecto de recuperación señaló: “Hicimos un trabajo super meticuloso de recuperar esta casona, tal cual como era originalmente cuando fue construida en el año 1925. Nos preocupamos de recuperar todo lo que se pudiera recuperar y lo que no, se restauró de manera muy similar a como era originalmente”.
Los detalles de la restauración

Cuando la inmobiliaria recibió la casona, se encontraba prácticamente inhabitable. Tenía rayados en su fachada, marcas de fuego en el interior y gran parte de sus elementos originales deteriorados. Sin embargo, bajo la suciedad todavía se conservaban pisos de madera, tallados y decoraciones de yeso que pudieron recuperarse durante las obras.
Uno de los trabajos más importantes fue la recuperación de más de mil metros cuadrados de pisos de madera, de los cuales un 60% correspondía a parqué y el 40% restante a entablado. Para su restauración se utilizaron maderas como roble y castaño. También se trabajó en la recuperación de 160 vitrales, muchos de los cuales habían desaparecido o estaban deteriorados, por lo que fue necesario investigar sus diseños originales para reconstruirlos. Además, se restauraron ornamentos de yeso, ventanas y otros detalles arquitectónicos, buscando conservar la apariencia histórica de la casona.
El historiador y restaurador que trabajó en el proyecto, Mario Rojas, parte del estudio Brugmann, cuenta que parte de la labor fue contactar directamente a la familia descendiente de Luisa Ariztía, “fue una de las mayores alegrías que tuvimos dentro de la investigación, que parte de la familia descendiente de doña Luisa vino para acá y nos contó historias de la casa, y esa información de primera fuente es muy rica para nosotros y para la investigación”.

“Afortunadamente Gestión Urbana tuvo un criterio muy respetuoso de recuperación que se adquiere al nuevo uso, a la casa, pero también se preocupó mucho de restaurar los detalles. En la casa no solamente se recuperaron los parqués, las ventanas o la yesería, sino que también hubo un trabajo muy importante de rehacer vitrales, ventanas, la terraza arriba que no tenía las columnas que sostenían la pérgola también se rehicieron como era la casa antiguamente”. Para el historiador, hubo un criterio de volver a la casa a como era en su origen, enfocado en el nuevo uso que se le dará.



