
Política
25 de Octubre de 2026Lluvias, falta de buses y una votación extendida: así se viven las elecciones presidenciales en Brasil
Lula da Silva y Flávio Bolsonaro se enfrentan en una estrecha segunda vuelta. La jornada ha estado marcada por problemas de transporte, denuncias de irregularidades y una extensión de la votación hasta las 19:00 horas.
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Brasil vive este domingo 25 de octubre una de sus elecciones presidenciales más disputadas de las últimas décadas. Más de 158 millones de ciudadanos están habilitados para votar en la segunda vuelta que enfrenta al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, con el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
La jornada comenzó a las 8:00 horas, con largas filas en distintos centros de votación, lluvias en varias ciudades y manifestaciones de apoyo a ambos candidatos. Sin embargo, durante la tarde, los problemas con el transporte público llevaron a la Justicia brasileña a extender el horario de sufragio por dos horas.
El ministro Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal, determinó que las urnas permanecieran abiertas hasta las 19:00 horas, después de que se denunciaran dificultades para trasladarse a los centros electorales en distintas ciudades del país.
La elección llega después de una primera vuelta en la que Bolsonaro se impuso con el 47,03% de los votos válidos, frente al 45,16% obtenido por Lula. Una diferencia de poco más de 2,2 millones de sufragios, según los resultados del Tribunal Superior Electoral.
Las declaraciones de los candidatos
Flávio Bolsonaro fue el primero de los candidatos en acudir a las urnas. Llegó cerca de las 8:20 de la mañana a un colegio de Vila Isabel, en Río de Janeiro, acompañado por su esposa y otros familiares.
En las inmediaciones del establecimiento se reunieron seguidores de ambos sectores, quienes intercambiaron consignas a favor y en contra del candidato. Tras votar, Bolsonaro insistió en su discurso de cambio y criticó la gestión del actual gobierno.
“Llegó la hora del cambio. Brasil no aguanta más. La vida de todos empeoró. La esperanza se convirtió en miedo: miedo de caminar por la calle de noche, miedo a la nevera vacía, a no pagar las cuentas. Tenemos todas las condiciones para formar un gran equipo. Pido que, llueva o haga sol, salgan de casa para votar”, declaró esta mañana, según consignó El País.
Por su parte, Lula votó alrededor de las 10:00 horas en São Bernardo do Campo, en el estado de São Paulo. Llegó acompañado de la primera dama, Rosângela da Silva, el vicepresidente Geraldo Alckmin y las exministras Marina Silva y Simone Tebet. El mandatario destacó la movilización de sus simpatizantes durante las últimas semanas y agradeció el respaldo recibido en distintos actos de campaña: “Estoy acá por el pueblo brasileño. El pueblo salió a la calle a defender sus logros, y clama por democracia. Es un día sagrado, la disputa es muy visible. Jamás imaginé que iba a disputar una elección con alguien sin moral, que miente, se lo educó para mentir. Sé que los brasileños no van a votar a un parapolicial”, aseguró Lula.
Uno de los principales acontecimientos del día ocurrió durante la tarde, cuando la campaña de Lula denunció problemas en el transporte público de ciudades de al menos nueve estados brasileños.
El caso más complejo se produjo en Salvador de Bahía, donde fiscalizaciones del organismo regional de protección al consumidor detectaron 544 buses detenidos en cinco terminales.
El Tribunal Regional Electoral de Bahía ordenó restablecer el servicio y dispuso la detención del secretario municipal de Movilidad, Pablo Souza. La alcaldía sostuvo que los vehículos habían permanecido retenidos para retirar propaganda electoral irregular.
La situación llevó a la campaña oficialista a solicitar una extensión del horario electoral. El equipo de Bolsonaro también pidió ampliar la votación en algunos estados, argumentando que las fuertes lluvias habían dificultado el traslado de los electores.
Finalmente, el Supremo Tribunal Federal acogió la solicitud de extender la jornada en todo el país hasta las 19:00 horas. Tras la resolución, el TSE ordenó detener temporalmente la totalización de los sufragios de las mesas que ya habían cerrado, según informó Agência Brasil.
Antes de la extensión del horario de votación, el presidente del TSE había estimado que el resultado presidencial podría conocerse entre las 20:30 y las 21:00 horas. No obstante, ese cálculo podría modificarse debido a la decisión judicial.
Una vez concluida la votación, los brasileños podrán seguir el avance del escrutinio mediante el portal oficial de resultados del TSE.