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El Presidente José Antonio Kast junto a los presidentes de partidos oficialistas, en donde está el timonel UDi y el líder Republicano. Foto: Agencia Uno.

Política

26 de Octubre de 2026

Las 24 horas de máxima tensión entre republicanos y la UDI que obligaron a La Moneda a intervenir

La arremetida de Arturo Squella contra Hernán Larraín abrió un flanco inesperado para el oficialismo y desató la molestia de la UDI, que evaluó endurecer su respuesta. Mientras los llamados del viernes no lograron contener la disputa, Claudio Alvarado, Gonzalo Arenas e incluso el Presidente Kast se contactaron con dirigentes al día siguiente para aplacar el conflicto. Si bien este se desactivó en 24 horas, en la UDI resienten los constantes ataques republicanos.

Por Eduardo Monrroy
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“Qué valioso habría sido tener vigente esta ley en la época de Paul Schafer, no crees Hernán?”, tuiteó la noche del viernes el senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, poco después de que el exministro de Justicia Hernán Larraín, a través de una declaración, pusiera en entredicho la versión del actual titular de la Cartera, Fernando Rabat, para haber procedido en los 56 decretos firmados que permitieron una rebaja de penas a condenados por delitos de violación y abuso de menores. 

El mensaje sorprendió e indignó a distintos dirigentes del oficialismo e incluso integrantes de Palacio que no podían creer cómo, en medio de la crisis que ha remecido al Gobierno de Kast, el senador Squella apuntaba a una de las figuras históricas de la UDI y ponía en jaque las relaciones del oficialismo. 

Larraín, recordaban en la UDI por esas horas, es uno de sus principales exponentes: dos veces timonel de la colectividad, expresidente del Senado y coetáneo de Jaime Guzmán, el fundador del partido. 

La tensa noche del viernes y los intentos sin éxito por desactivar el conflicto

Por lo mismo, la ira solo creció en la tienda liderada por Guillermo Ramírez cuando la arremetida de Squella contra Larraín fue respaldada por un grupo de diputados republicanos, quienes en sus redes sociales dieron difusión a una antigua grabación que muestra al exministro de Justicia en Colonia Dignidad, tomando una postura favorable a Schafer, quien fue condenado en 2006 a 20 años de prisión por delitos de abusos sexuales y violación en contra de 25 menos en Villa Baviera. 

“Se ha utilizado violencia innecesaria, se ha amedrentado a personas que tienen derecho a vivir en paz y el respeto a su dignidad como tales. Todo por una denuncia de un menor que se ha formulado contra un anciano de cerca de 80 años, quien además sufre de pérdida parcial de visión”, dice Larraín en el extracto. La publicación fue replicada, entre otros, por el jefe de bancada del partido, Benjamín Moreno.

Lo propio hizo Paz Charpentier, quien poco antes cuestionó públicamente al exministro. “Poca contribución de Hernán Larraín. Hablamos sobre cómo proteger mejor a nuestros niños de condenados por delitos atroces. Sin embargo, en el mensaje no queda claro si reclama porque no lo invitaron al Gobierno o si busca que lo llamen. Favor aclarar el objetivo, nobleza no veo”, expresó. 

Dentro de la tienda republicana indican que la declaración de Larraín no hizo más que aumentar la crisis del Gobierno y complicar aún más la posición del ministro Rabat, en momentos en que la oposición pedía su salida y amenazaba con una acusación constitucional. Para algunos, de hecho, la mirada expresada por Larraín terminaba por dar luz verde al libelo que evaluaba la oposición. “Fue un jaque mate”, dicen algunos. 

El Presidente José Antonio Kast junto a presidentes de partidos oficialistas. Foto: Agencia uno.

La molestia con Larraín, también era compartida a esa altura por miembros de La Moneda que buscaban dar una salida al conflicto el mismo día en que el Presidente Kast decidió blindar al secretario de Estado en una reunión con los presidentes de los partidos oficialistas en La Moneda. 

En el resto de los partidos oficialistas, sin embargo, consideraron que la reacción fue desmedida y que no correspondía que el presidente de la principal colectividad de Gobierno asestara ese golpe con un dirigente histórico del sector. Por lo mismo es que esa misma noche se produjeron llamados entre presidentes de partido para que Squella bajara su publicación. Sin embargo, los intentos de contacto fueron fallidos, dijo ayer Guillermo Ramírez en Canal 13.

La tensión escaló cuando otro timonel oficialista salió públicamente a cuestionar a Squella. “Arturo, diriges el partido del Presidente. Un mínimo de prudencia exige dominar este exabrupto de ira. Lamentable ventilar todo por acá… Así no se necesita oposición”, escribió a las 23:28 horas del viernes el presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke.

“Así es Luciano, por lo mismo me veo en la obligación de denunciar a quienes abonan al engaño de la izquierda que intenta hacer ver a una buena persona como promotora de beneficios a los peores criminales que pueden haber. Que venga de una persona que más encima tiene el historial que tiene en la materia, no se puede dejar pasar”, respondió Squella a las 25:55 horas, manteniéndose firme en su posición.

A la 01:32 horas del sábado, en tanto, la diputada Stephanie Jeldrez salió en defensa de su presidente de partido y escribió: “Nuestro compromiso es no callar ante la mentira, no rendirnos ante la izquierda y no ser unos entreguistas… muy válido su consejo, senador (Cruz-Coke), pero más útil sería que lo entregara en su propia interna antes de los daños”.  

Sábado, interviene La Moneda

La tensión no disminuyó la mañana del sábado. Ese día, distintos dirigentes de la UDI eran partidarios de salir a embestir contra los republicanos y tomar medidas para manifestar la profunda molestia, incluyendo la opción de no participar de nuevas instancias de coordinación como sector.

Ramírez, aseguran en la UDI, logró frenar distintas declaraciones incendiarias ante sus nuevos intentos por poner fin al conflicto con Squella. Para ello, decidió él mismo dar una bajada al conflicto esa mañana al dar una declaración en el marco de su participación en un congreso de jóvenes en el que dijo que las declaraciones del senador fueron “injuriosas” e “inaceptables”.

A esa altura ya se producían distintos contactos entre La Moneda y miembros del oficialismo. Clave ahí fueron los llamados entre el biministro del Interior y la Segegob, Claudio Alvarado, y dirigentes del sector, así como también del subsecretario de la Segegob y nuevo vocero de Palacio, Gonzalo Arenas, quien fue asesor de Hernán Larraín cuando este era senador. c

“Soy muy amigo de Arturo Squella. Todo el sábado estuvimos con el ministro Alvarado llamando por télefono toda la tarde, tratando de hablar, componer, de amigar. Conversamos y logramos aplacar esta situación”, dijo hoy Arenas en T13 Radio. 

Ramírez, en tanto, se comunicó con el propio Presidente Kast, con quien abordó el conflicto. 

A la izquierda el timonel UDI, Guillermo Ramírez, al centro el Presidente José Antonio Kast y a la derecha el presidente del Partido Republicano Arturo Squella. Foto: Agencia Uno.

En los partidos indican que Ramírez y Squella mantuvieron contacto permanente esa mañana para desescalar el conflicto. Así se acordó que el senador se contactara con Hernán Larraín, quien se encuentra radicado en España, para ofrecer sus disculpas, y se comprometiera a hacerlo público y borrar su publicación. 

A las 20:03 horas del sábado, finalmente Squella dio a conocer su contacto con Larraín. “Le comenté sobre nuestra molestia por su declaración pública y él me expuso sus razones para haberla hecho. Molestias más, molestias menos, en ningún caso se justifica el uso de ironías, menos aún como la expuesta por mi parte. Mi respuesta fue desproporcionada y por lo mismo la razón de mis excusas públicas”.

Más tarde, Ramírez reconocería las complejas horas que vivió el oficialismo. “La situación que vivimos ayer fue de máxima tensión. Esto se podría haber transformado en una batahola. A veces estas cosas duran semanas y terminan afectando al Gobierno y los partidos se empiezan a restar del comité político”, dijo.

Pero lo cierto es que en la UDI aseguran que esto solo reflejó la falta de confianzas dentro del sector y varios desconfían en que realmente se dé vuelta la página. Recuerdan que no es primera vez que los republicanos han arremetido contra el sector, dicen algunos, sin medir las consecuencias de cómo esto puede impactar al Gobierno de Kast.

El domingo, de hecho, el diputado Jaime Coloma escribió: “Esta debe ser al menos la cuarta vez en el año que republicanos le sale a pegar a alguien de la UDI. Yo al menos no les creo sus disculpas”. El tuit al rato fue eliminado. 

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