Carta a la directora: ¿Chile cuida a quienes cuidan?
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Este 29 de octubre, Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, es una buena ocasión para preguntarnos cómo la Ley Chile Cuida, publicada en febrero, impacta en la vida diaria de las familias. La norma reconoce el cuidado como un derecho, creó el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados y consagra la corresponsabilidad social, es decir, reconoce que cuidar no es tarea exclusiva de las familias, sino también del Estado, las comunidades y las organizaciones sociales. Sin embargo, hay datos que nos indican un largo comino todavía por recorrer.
Según la Agenda de Primera Infancia 2026 del Observatorio Niñez Colunga, uno de cada siete hogares con niños y niñas de prekínder y kínder en establecimientos con financiamiento estatal no cuenta con apoyo familiar, comunitario ni institucional para la crianza. Entre quienes carecen de apoyo familiar, solo un 8% recibe apoyo institucional.
La ley reconoce además el autocuidado de quienes cuidan y el acceso a prestaciones de salud mental, pero los apoyos disponibles siguen siendo insuficientes, quedando fuera muchas familias que necesitan orientación y contención, antes que se genere una crisis o una vulneración, ya sea para acompañar el desarrollo emocional de los niños y niñas a su cargo, organizar rutinas o compatibilizar trabajo y familia.
Si la corresponsabilidad social ha de ser algo más que un principio declarativo, la prevención y el acompañamiento a quienes cuidan y crían deben formar parte de esa tarea compartida.