Ciudad
29 de Octubre de 2026¿Cuánta vida cabe en 34 metros cuadrados?: Estudio de IKEA retrata los desafíos de vivir en los hogares chilenos
Amory y Gonzalo dejaron Concepción para comenzar una nueva vida en Santiago. Hoy comparten un departamento en La Cisterna con Magnus y Ranni, sus dos perros, y abrieron sus puertas a The Clinic para mostrar cómo han aprendido a aprovechar cada rincón. Su historia refleja los hallazgos del estudio Life at Home 2026 de IKEA sobre el bienestar y los desafíos de la vida en casa.
Por Victoria GarcíaCompartir
Cuando Amory Medina (31) termina una jornada de más de diez horas atendiendo pasajeros en el aeropuerto de Santiago, lo único que quiere es volver a casa. Allí la esperan Gonzalo, su pareja, y Magnus y Ranni, sus dos perros. Los cuatro comparten un departamento de 34 metros cuadrados, con dos habitaciones y un baño, en La Cisterna.
No siempre fue sencillo. Hace poco menos de dos años, Amory dejó Concepción para instalarse en Santiago por motivos laborales. Gonzalo llegó unos meses después y, con el tiempo, también se sumaron los perros. Lo que comenzó como un lugar donde vivir mientras se adaptaban a una nueva ciudad terminó convirtiéndose en algo más importante: su hogar.
“Mi trabajo es bastante desgastante emocionalmente porque uno se enfrenta a muchos pasajeros, a muchos clientes… En general es como un desgaste emocional, pero igual es reconfortante porque uno aprende todos los días algo nuevo”, cuenta.
Por eso, el regreso marca un cambio de ritmo. “Uno llega acá, a su espacio, y trata de relajarse y de conectarse igual con sus cosas”, explica.
Ese respiro también aparece en el estudio Life at Home 2026, realizado por IKEA junto a Kantar: el 93% de los encuestados en Chile afirma que su hogar le transmite tranquilidad y paz, y el 91% dice que le permite recargar energías. La fase cuantitativa de la investigación consideró a 300 personas mayores de 18 años en el país.
Para sentirse a gusto en pocos metros, Amory y Gonzalo tuvieron que resolver preguntas muy concretas: qué muebles necesitaban, cómo evitar que el departamento se llenara de objetos y dónde dejar espacio para sus perros. En el recorrido por su hogar con The Clinic, muestran las decisiones que han ido tomando.
El desafío de construir un hogar en pocos metros
El departamento tiene una particularidad: pese a sus dimensiones, la pareja ha intentado que no se sienta sobrecargado. En el living predominan los tonos claros. El sillón, la mesa y la alfombra son blancos. En las paredes hay un solo cuadro, hecho por Amory. No hay grandes cantidades de adornos ni repisas llenas de objetos.
“Siempre teníamos la idea de que la casa no tuviera tantas cosas. Nuestra idea era tener lo justo. Un sofá, una tele, decoración, una mesa. Entonces íbamos adaptando también los gustos de cada uno y llegar a un consenso”, recuerda.
Elegir qué entra a la casa también lleva a pensar dónde irá cada cosa. Según las cifras entregadas por IKEA para Chile, una de cada cinco personas consultadas (20%) declara no tener un lugar definido donde guardar sus pertenencias.
La arquitecta Macarena Gaete explica que el diseño también influye en cómo se vive un espacio. “El carácter se lo pone cada persona. Pero al diseñar uno piensa en la luz, en la vista, en cómo se conectan las cosas, en qué tan fluido es moverse por el lugar”, señala.
En viviendas pequeñas, agrega, ese equilibrio requiere atención: “Hay un balance entre llenar de cosas y mantener espacios mínimos. La calma la dan espacios más tranquilos, más ordenados, más organizados. Pero es un desafío”.
Amory y Gonzalo tenían claro lo que buscaban. “Lo que queríamos en general era tener un lugar cálido, que se viera bien cuidado, no con tanto ruido visual y que también se adaptara a mis perritos, porque ellos son chiquititos y todo, pero igual necesitan espacio”, dice ella.
En el estudio de IKEA, el 63% de los encuestados en Chile considera que su vivienda refleja quién es. Amory lo reconoce en los detalles que ha elegido junto a Gonzalo.
“Mi casa es mi burbuja, es como soy yo realmente. Cada espacio demuestra algo mío, cada detalle es muy yo y también como muy del Gonzalo, porque agradezco que tengamos gustos parecidos porque nos acomodamos bien con las cosas que compramos, que vamos eligiendo”.
Además, el estudio de IKEA distingue entre el orgullo por la casa y la comodidad para mostrarla. El 68% de los encuestados en Chile dice sentirse orgulloso de su hogar, mientras que el 57% se siente cómodo mostrándolo o invitando a otras personas.
Cuatro habitantes y dos habitaciones
Magnus y Ranni tienen cinco y dos años, respectivamente: “Ellos estaban en casa anteriormente, pero claro, tuvimos que traerlos a un departamento que igual era un espacio más pequeño y tuvimos que adaptarlos a eso”, cuenta Amory.
La convivencia con mascotas es una realidad extendida en Chile. Según estimaciones de la Subsecretaría de Desarrollo Regional correspondientes a 2022, había cerca de 4,9 millones de viviendas con mascotas y más de 12,4 millones de perros y gatos con dueño o tenedor.
En La Cisterna, la pareja asegura que los perros se acostumbraron rápidamente. Hoy duermen con ellos en la cama, circulan por el departamento y forman parte de sus rutinas. En sus días libres, Amory procura llevarlos a la plaza para que puedan correr y pasar tiempo fuera de casa.
La compañía de las mascotas también aparece entre los momentos felices que recoge Life at Home 2026. El 30% de los encuestados en Chile menciona compartir con ellas entre las situaciones en que se siente más feliz dentro del hogar. Entre las personas de 45 a 75 años, la cifra llega al 39%.
En el hogar de Amory y Gonzalo, las necesidades de Magnus y Ranni influyen en la distribución de los muebles y en el espacio que dejan libre. La arquitecta Macarena Gaete explica que “las mascotas suelen tener un lugar determinado, pero bueno, depende de la mascota. Un perro o gato van a estar en toda la casa, son como un integrante más”.
Nicole Kabierschke, gerente de marketing de IKEA Chile y Colombia, vincula esos cambios con las distintas etapas de la vida familiar. “Los espacios se empiezan a adaptar a esas nuevas necesidades que tienen las familias en esos momentos. Hoy en día las mascotas son nuestras nuevas familias, son los integrantes del hogar, entonces merecen sus espacios”, señala.
El lugar al que siempre quieren volver
Los turnos de Amory cambian de un mes a otro y muchas veces le toca trabajar de madrugada. Cuando tiene un día libre, suele comenzar por recuperar el sueño perdido. Después vienen las tareas domésticas, la ropa, el orden y los paseos con Magnus y Ranni.
En el estudio de IKEA, los momentos felices en casa también tienen mucho de cotidiano: el 49% de los encuestados menciona compartir con su familia; el 48%, descansar o no hacer nada; y otro 48%, ver televisión, series o películas. Son actividades que muestran el valor de disponer de tiempo para disfrutar del hogar.
Las ganas de volver tienen, además, su propia cifra, ya que el 89% de los participantes declara que, cuando está fuera, siente deseos de regresar a su casa. Amory reconoce esa sensación después de pasar tantas horas atendiendo a otras personas.
“Para mí, mi casa es ser yo misma. Cada vez que llego me siento como en mi burbuja y me siento bien, es mi refugio”, relata.
Amory y Gonzalo han ido haciendo espacio para sus gustos, sus rutinas y sus perros. Con cada decisión compartida, han construido el lugar al que quieren volver.




