
Política
29 de Octubre de 2026Vocero Arenas insiste en el respaldo del Gobierno a Rabat: “No hay base para una acusación constitucional y vamos a defender al ministro”
El subsecretario y vocero de Gobierno afirmó que el Ejecutivo reconoce un error político y humano en el manejo de los indultos, pero sostiene que Fernando Rabat cumplió con sus obligaciones y que no existe base para una acusación constitucional.
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El subsecretario y vocero de Gobierno, Gonzalo Arenas, volvió a referirse a los indultos que mantienen al ministro de Justicia, Fernando Rabat, en un complejo escenario político y por los que ayer debió dar explicaciones ante la Cámara de Diputados.
En conversación con Radio Duna, Arenas sostuvo que “el presidente ha reconocido un error no solamente político, sino también humano, en el sentido de no haber incorporado a las víctimas en todo este tema”.
Sin embargo, aseguró que el Gobierno está convencido de que Rabat cumplió con todas sus obligaciones constitucionales, legales y administrativas, por lo que no habría causal para una acusación constitucional.
“El presidente y el Gobierno estamos convencidos de que no hay base para una acusación constitucional. Por eso vamos a defender al ministro en todo lo que corresponda”, afirmó.
El vocero precisó que esa defensa “no implica que no haya grandes deficiencias desde el punto de vista humano con las víctimas y también político. Eso lo reconoció el presidente y queremos solucionarlo”.
En ese contexto, mencionó la ley exprés que impulsa el Ejecutivo para evitar que condenados por delitos como violación puedan acceder nuevamente a rebajas de condena.
Por qué Rabat si y Duco no
Durante la entrevista también se le consultó cómo se compatibiliza la salida de la ministra de Deportes, Natalia Duco, por el uso indebido de un auto fiscal, con la permanencia de Rabat en el gabinete, pese a que el propio presidente reconoció un error político y humano.
Al respecto, Arenas sostuvo que en el caso de Duco “hubo un tema de recursos públicos, de administración: fue un auto fiscal a una actividad privada. Desde el punto de vista administrativo, tiene una connotación distinta”.
Sobre Rabat, insistió: “Aquí estamos hablando de un ministro que cumplió con todas sus obligaciones, pero, sin duda, hay un componente humano y político de gravedad”.
“El Gobierno está convencido de que podemos solucionar de forma definitiva y en el largo plazo este tema. Por supuesto que es un problema político. Por supuesto que sabemos, no somos ciegos, que esto está produciendo un crujido en muchos lugares. Pero todos los gobiernos enfrentan situaciones críticas”, agregó.