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2 de Noviembre de 2026Suprema pone fin a la disputa por la custodia compartida del gato “Perseo” en Osorno: felino quedará al cuidado de la demandada
Una expareja entró en una disputa legal por la tenencia compartida de un gato, luego de poner fin a su relación. La Corte definió que quede en manos de quien aparece como propietaria en el Registro Nacional de Mascotas, cerrando al posibilidad de custodia compartida por el bien del animal.
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En un inédito caso judicial, la Corte Suprema puso punto final a la disputa por la custodia de un gato en Osorno. Se trata del caso de “Perseo”, un felino que pertenecía a una pareja, y que al separarse, quedó en cuidado de la mujer.
El codueño apeló a compartir su tuición, algo que fue desestimado por su expareja, aprobado por el Segundo Juzgado de Letras de Osorno, rechazado posteriormente por la Corte de Apelaciones de Valdivia, y ahora, de forma definitiva, por la Corte Suprema.
“Si bien se ha acreditado que ambas partes fueron las tutoras y responsables del animal, lo cierto es que la normativa de protección animal invocada exige analizar la condición de la mascota no sólo como una cosa mueble semoviente al amparo de la copropiedad del derecho común, sino como un ser sintiente cuyo bienestar debe ser objeto de protección por sobre el interés y derecho de sus dueños, por lo que la copropiedad que sirve de fundamento a la acción en estudio no resulta, por sí sola, determinante para su acogimiento“, determinó el Máximo Tribunal.
A esto, agrega el fallo que se suma “la alta conflictividad de las partes que permite descartar cualquier garantía de bienestar para el felino bajo un sistema de custodia compartida, régimen que por lo demás tampoco se ajusta a las pretensiones propias de la acción ejercitada. Por lo anterior, en la especie, la demanda resulta impropia, tal como lo resolvieron los jueces de alzada”.
La historia de Perseo
Perseo fue adoptado por Paulina Torres y Rodrigo Dussarrat en 2021, cuando entonces eran pareja. Al vivir en hogares separados, optaron desde un inicio por la tenencia compartida, un régimen que funcionó de buena forma desde un principio, según declararon ambos.
El formato era uno o dos meses con cada uno, y los cuidados y gastos eran compartidos, aunque en el Registro Nacional de Mascotas quedó en nombre de Paulina.
En el transcurso de la relación, salvo algunos problemas médicos que experimentó el gato asociados a diferentes causas, funcionó la tuición compartida. Incluso pusieron fin a su relación, y mantuvieron el formato, concretando la custodia compartida.

Sin embargo, a los meses, conflictos entre ambos llevaron a Paulina, según mostró Rodrigo a través de registro de conversaciones, a informarle unilateralmente que el gato Perseo se quedaría con ella. Esto inició un conflicto entre ambos, que derivó en ella bloqueándolo de Whatsapp y otros canales de comunicación. La decisión llevó a Dussarrat a presentar una demanda exigiendo reponer la tuición compartida.
En un principio, el Segundo Juzgado de Letras de Osorno consideró la demanda y ordenó compartir la tenencia del felino de manera alternada por un mes cada uno. La demandada apeló, y la Corte de Valdivia le dio la razón, algo que terminó por respaldado por la Corte Suprema, otorgando la tutela definitiva del gato a Paulina Torres, y desestimando la posibilidad de tenencia compartida.



