En octubre de 1972, Enrique Correa hizo este juvenil discurso ante los militantes del Mapu en el Teatro Normandie. Era el tiempo del Paro de los Camioneros contra la UP y el ex ministro y actual lobbysta y asesor de Eduardo Frei se mandó estas sentidas palabras sobre el poder popular y el imperialismo. La versión completa está en las páginas del desaparecido diario El Clarín.

POR ENRIQUE CORREA

LA CUESTIÓN DEL PODER EN CHILE ES UNA CUESTIÓN DE HOY
Porque ¿cuál es, compañeros, la situación en nuestro país?
Hoy día en Chile la cuestión del poder ha dejado de ser una cuestión mediatizada, la cuestión del poder ya no es una cuestión que tenemos que resolver a largo plazo, la cuestión del poder es lo que está hoy sobre la mesa, la cuestión de quién domina el poder, esa es la cuestión que hoy está planteada.
La existencia del Gobierno Popular, la conquista del Gobierno Popular no significa por cierto que tengamos el poder en las manos. Esta cuestión en todo caso es obvia compañeros, pero no lo es obvia para todos y nunca compañeros está de más repetirlo. El Gobierno nos ha permitido tener una posición privilegiada para luchar por el poder. En torno al Gobierno, en torno al poder que las masas han conquistado se plantea una lucha sin cuartel, una guerra a muerte, una guerra que tiene mil formas en donde hay mil batallas, en donde hay repliegues, en donde hay avances, pero en donde todo está regido en el principio de acumular más fuerzas, en esa batalla histórica que es la batalla más importante que el pueblo de Chile ha tenido en su historia, en donde se han planteado los objetivos más importantes, más profundos que el pueblo de Chile se haya planteado en todo su desarrollo. Resulta compañeros que en el contexto general de esta batalla por el poder, el imperialismo sabe que los pueblos y en concreto el pueblo chileno lo reconocen como su enemigo principal.

EL PUEBLO DEFIENDE LO QUE LE ES PROPIO
Ante eso nosotros respondemos antes que nada, construyendo, desarrollando, afianzando el poder del pueblo, el pueblo no defiende entidades abstractas, el pueblo no defiende negociaciones que no entiende, el pueblo entiende lo que le es propio y defiende lo que le es propio. El poder que estamos conquistando es un poder lejano, manejado por burócratas, por muy bien intencionados que sean, por tecnócratas y no por el pueblo.
Si las masas construyen su propio poder cuya expresión máxima es el Gobierno Popular, no hay Gobierno Popular sin poder popular que lo sustente. La masas y el Gobierno, desde las masas y desde el Gobierno a conquistar el poder, esa es la tarea de hoy día (APLAUSOS), esa es la forma de derrotar al imperialismo, esa es la forma de derrotar al imperialismo, poner todas la fuerzas de Chile en tensión. El imperialismo tiene también, sin embargo, otros objetivos tácticos para lograr el objetivo estratégico de detener el proceso, de derrotar el gobierno.

EL MAPU QUIERE A LAS MASAS EN EL CORAZÓN DEL PODER
Por eso compañeros, habrá que estar a la orden del día en la tarea de multiplicar el control de las masas, de multiplicar el control de las masas en todos los niveles. De ese control de las masas depende la victoria. Las masas entonces compañeros son indispensables, en esto todos estamos de acuerdo.
Pero el MAPU, nuestro partido, no quiere a las masas en la galería, no las quiere aplaudiendo o pifiando, no las quiere pifiando a la oposición y aplaudiendo al Gobierno puramente. Nuestro partido quiere a las masas en el corazón del poder. Ese es el centro de nuestro planteamiento, las masas son el corazón del poder, en el corazón de la defensa del Gobierno Popular, en el corazón de la defensa de las tareas que hoy día la revolución chilena ha planeado y está desarrollando. Sólo así estaremos en condiciones de triunfar en la guerra que se ha planteado contra el imperialismo y que el imperialismo ha planteado contra nosotros.


El Clarín, 1972

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