POR RENATO BERNASCONI
Los ricachones chilenos están entre los más rapaces del mundo a la hora de repartir la torta. Mire la lista que aparece abajo y compruébelo. Como puede ver, nuestra elite económica se parece mucho a la de Namibia, Botswana o Swazilandia. Me pregunto si tenemos algo más en común con estos países. Quién sabe si, buscando semejanzas, descubrimos que somos el alma gemela de alguno de ellos.

Partamos por Namibia. Primero veamos dónde está. Sorpresa, aquí tenemos la primera gran coincidencia: la tierra de los ricos más rapiñas del mundo está exactamente en la misma posición que nosotros, en el mismo borde de su respectivo continente, a la misma altura, también atravesada por el trópico de Capricornio y con su límite norte casi a la misma latitud del nuestro. Tremenda afinidad.

Sigamos viendo. ¡El escudo de Namibia es idéntico al nuestro! Aquí está: posan dos antílopes que bien podrían ser huemules, uno a cada lado de un emblema con la misma forma del nuestro; arriba, en el lugar del penacho de plumas, aparece un águila tricolor con las alas abiertas, la misma figura, las mismas proporciones, los mismos colores, hasta las guirnaldas de abajo son parecidas. Y eso no es todo, según reza la enseña, también en Namibia le dan duro al doble estándar: en el escudo presumen de libertad, unidad y justicia, ¡dónde la vieron si allá el 10 por ciento más rico de la población se queda con el 64 por ciento de la torta, ¡una barbaridad!

Veamos qué otras coincidencias aparecen. Aquí hay más, esta sí que es increíble: en Namibia gobierna la misma coalición política desde marzo de 1990, antes de eso tampoco tenían elecciones ya que ni siquiera eran independientes. Saque sus propias conclusiones. La historia es similar, incluso los detalles iniciáticos son idénticos: el desierto y la esterilidad de la tierra desincentivaron a los primeros descubridores. De ahí en adelante, lo mismo, los colonizaron, los despojaron hasta del idioma, los explotaron sin misericordia…

¡También la economía tiene grandes semejanzas! Vea esto: Namibia ha dependido por años de la
exportación de minerales, la pesca es un sector importante, en los últimos años la industria turística se ha vuelto mucho más grande por la belleza natural del país. Es como si estuvieran hablando de Chile, ¿no?

Me estoy sugestionando yo mismo con las coincidencias. Hablando de sugestión, vamos a ver cómo andan ellos en materia espiritual, lo único que falta es que sean un país mayoritariamente cristiano. Voy a buscar la información en la base de datos de la CIA. ¡Santo Dios, el 80 ó 90 por ciento de los namibios se declara seguidor de Cristo, exactamente igual que aquí, donde entre católicos, evangélicos y canutos de todas las especies sumamos el 85 por ciento!

Mejor dejémoslo hasta aquí. Si no supiera que Namibia sólo tiene dos millones de habitantes, que su territorio es prácticamente un desierto, que el 87 por ciento de la población es negra, que los europeos recién llegaron a mediados del siglo XIX, que tiene apenas 30 años de vida independiente, que gobierna un partido de inspiración marxista, que es el primer país que incorpora la protección del medioambiente en la Constitución, que el 14 por ciento del territorio está protegido, que debajo de la tierra hay muchos diamantes y mucho uranio, en fin, si no supiera que filtré los datos y sólo anoté las coincidencias, entonces juraría que Namibia es el espejo de Chile.