A Chalo Meneses, desaparecido en acción

POR BRUNO VIDAL

En el número anterior, Luciano Cruz-Coke, actor encargado cultural de la campaña presidencial de Piñera, formula dos preguntas extremadamente lúcidas en la entrevista hecha por Fernández y Undurraga:“¿Es tan poderoso Pinochet post mortem para perpetuar el sistema?”. Y: “¿Es tan incompetente la gente que gobierna que no ha podido cambiar el sistema?”. Las preguntas de Cruz-Coke merecen una respuesta y un abordaje.

Pregunta 1: Sí, Pinochet post mortem es poderosísimo, es un estadista de la más alta investidura, desde ultratumba gobierna a Chile, rige, campea y a la postre ha contado con la colaboración estrecha de unos canallas que quizá nunca tuvo en mente: descastados que, adorando el sistema, lo han legitimado a lo largo de veinte años. Los gobiernos de la Concertación han sido de un pinochetismo atroz, la masa ciudadana ha sido vilmente perjudicada por una caterva de ladrones y sinvergüenzas a todo nivel y lo gravísimo es que lo han hecho alardeando de izquierdistas.

Pregunta 2: La gente que ha gobernado post régimen portaliano ha sido muy competente para perpetuar el sistema, han depuesto al pueblo, lo han hecho pebre, lo han desmovilizado, lo han ninguneado y lo han desilusionado. Hay algo en que el amigo Cruz-Coke se equivoca, cuando con total desparpajo declara: “La izquierda no es capaz de generar riqueza”. Pero por Dios, desde que el mundo es mundo la riqueza la ha creado la izquierda. Pruebas al canto: el Nuevo Testamento lo escribió la izquierda, la Muralla China la edificó al izquierda, el Habeas Corpus lo ideó la izquierda, los derechos civiles en EE.UU. los ganó la izquierda, las pirámides egipcias las levantó la izquierda, en fin, la lista es larga y profundamente rica en imágenes.

Otra lucidez que se permite Cruz-Coke y que aplaudo rabiosamente: “Hoy no es revolucionario andar con una polera del Che tirando piedras en la calle”. Toda la razón Cruz-Coke, pero hoy las empresas depredadoras, con la ayudita de sus amiguitos en la pasarela cultural progresista, están esquilmando al proletariado con todo lo que tienen a mano. A mí me parece jodido que el heredero legítimo del doctor Cruz-Coke diga suelto de cuerpo: “La izquierda me encanta para conversar, para salir a tomar un trago”. A mi entender lírico y revolucionario existe una izquierda que puede invitar a Cruz-Coke a tomarse un trago amargo y hecho en las viñas de la ira de Nuestro Señor Jesucristo y lo digo con tristeza, con amargura, con aflicción, con dolor, con pesadumbre, y lo digo con la paz que no puede darse en el Te Deum de víctimas y victimarios, esa izquierda es posible absolutamente en un gobierno presidido por don Sebastián Piñera Echeñique.