THE CLINIC PRESS

La polémica está a punto de salir a flote. Es secreto a voces que en Un Techo para Chile están indignados con el gobierno por arrogarse como gestión propia las más de 13 mil mediaguas que hasta la fecha ha construido la institución liderada por el padre Felipe Berríos. El jueves 29 de abril, Juan Pedro Pinochet, su director ejecutivo, en una escueta carta a La Tercera, señaló que “el Presidente de la República dio cuenta de la gestión realizada desde el terremoto y maremoto que afectó a nuestro país. Señaló el Mandatario que hasta esa fecha se habían construido 23.986 viviendas de emergencia y que antes del 11 de junio el gobierno habrá construido 40.000. Un deber de gratitud hacia los voluntarios de Un Techo para Chile y hacia quienes donaron en la jornada “Chile ayuda a Chile”, empresas, familias y personas, nos obliga a aclarar esta información. De las 23.986 a que se refirió el Presidente Piñera, 11.149 han sido construidas por Un Techo para Chile, y de las 40.000 fijadas como meta, la mitad será ejecutada enteramente por esta institución”.
A buen entendedor, pocas palabras. Al interior de Un Techo… las críticas al gobierno se agolpan: se comenta fuertemente la posibilidad de un estallido social en la Región del Bio Bio, se considera un error absoluto haberse saltado a las organizaciones sociales de los municipios afectados para coordinar la reconstrucción, se cuestiona la capacidad de la mayoría de los ministros -salvo Lavín y Kast- y se pone en duda la eficiencia de las promocionadas soluciones encabezadas por privados como Felipe Cubillos o de inventos que sonaban tan bien como las casas canadienses, que al final terminaron arrumbadas en las bodegas municipales porque nadie las sabe armar.
La semana pasada, el alcalde de San Javier Pedro Fernández devolvió 20 mediaguas porque las consideró una burla. “Los techos están hechos de un material que se llama Onduline y que se parece al material con que se hacen las cajas de huevos”, señaló indignado en un programa radial.
La cosa suma y sigue, empezó la temporada invernal y al gobierno le está empezando a llover sobre mojado.