Chiste repetido, pero sin ninguna gracia. Ayer, en plena víspera de Noche Buena, una nube tóxica dejó a los vecinos de los Maitenes en Puchuncaví con fuertes dolores de cabezas y otros síntomas de intoxicación, tras la aparición de una fumarola probablemente emanada desde la fundición Codelco Ventanas

Peor aún, los vecinos intentaron alertar la situación, pero no los pescó nadie. Según dijo a Radio Biobío el ex dirigente del Consejo Ecológico Puchuncaví-Quintero, Patricio Bernal, el humo amarilla que apareció ayer en el cielo provocaba picazón en los ojos y venía de la chimenera de Codelco.

La fundición de cobre ubicada en Ventanas recientemente suscribió un Acuerdo de Producción Limpia, que la obliga a cumplir niveles más altos de la norma existente, comprometiendo inversiones por sobre 100 millones de dólares en los próximos dos años.