Las últimas preocupaciones político-ciudadanas que ocupan el tiempo y las luces de algunas cámaras que nutren la agenda noticiosa por parte de nuestros queridos congresistas y algunos aspirantes a tan digno cargo, permítanme decirlo con todo respeto, huelen a podrido a imbecilidad e ingenuidad humana.

Ahora resulta que nuestros honorables diputados han salido en bloque a defendernos del abuso que significa el que en los Malls cobren el estacionamiento y pidan un par de chauchas por echar la corta, ¿Qué pretenden con esas actitudes nuestros políticos de izquierda, centro y derecha, quieren hacernos creer que son los adalides y garantes de los derechos del chileno medio frente al descarado abuso de la mega-empresas y transnacionales que operan en Chile y que lanzándose en picada y rasgando vestiduras contra esos seductores templos del consumismo barato y lapidario, para algunas familias, recuperaran la confianza perdida hace bastante rato ya? Tal cual ocurre en el famoso chiste de Don Otto, se preocupan de nimiedades, exhiben como trofeo un mísero pelo de la cola del gato frente al descomunal e irremediable desastre sociocultural que tienen pudriéndose, como un cadáver agusanado, frente a sus narices.

Este país y su economía les recuerdo mis queridos amiguitos, está en las manos, hace tiempo ya, de una casta de familias multimillonarias de rancios apellidos, malolientemente perfumadas por un risueño discurso alitosofacistoide y analfabeto.

Este país se lo entregamos hace bastante tiempo y en bandeja, hay que decirlo, a las garras de un libremercadismo a la chilena el que literalmente permite que estos dioses del Olimpo y su sequito de patrones de fundo que los subalternan, hagan lo que quieran y lo que les venga en gana con nuestra mísera y alicaída herencia cultural (valga el concepto para todo lo que el implica).

Los honorables que le rinden honores, solapadamente o con la cara de raja por delante, a este sistema económico despiadado, enarbolando sonrientes sus banderitas, desde ambos lados de la vereda política, han venido poniendo la música, como macacos camuflados y temerosos que giran la manivela del organillo para que los grandes señores bailen zamacueca sobre nuestra, a estas alturas, famélica ética y malparida moralidad y les importa un carajo hacerlo.

¿Qué es lo que salen a defender ahora…? ¿El derecho a estacionar un puto auto y a cagar en el WC de algún mall si nos vienen las ganas? permítanme reír a gritos…jajajajajajaja. Después de 20 años de gobierno concertacionista ¿ese es el calibre y la urgente carnosidad de las ofertas que el país se merece oír y debe esperar de ustedes, ahora como oposición?

20 años, les recuerdo, llevándole el amen en todo, al discurso y a los anhelos hambrientos de la clase empresarial, los que ni tontos ni perezosos aprovecharon la manito blanda y deslavada de la Concertación para engordar sus alforjas de manera asquerosa prometiendo, con carita de ángeles, un falso, mentiroso y ridículo “chorreo económico”.

20 años en los que, durante su primer lustro, llegaron a acuerdos y transacciones acomodadas, miedosas y cagonas con milicos repentinamente amnésicos los que con solapados afanes de reconciliación supieron muy bien dorarle la píldora a un debutante gobierno que solo quería gobernar en paz y armonía con “justicia en la medida de lo posible”, logrando así que tan solo algunos asesinos y violadores de DDHH, una mínima parte de ellos, estén hoy día encerrados en cárceles VIP, viendo la luz del sol a través de barrotes de oro financiados con mis impuestos y el de todos ustedes queridos compatriotas.

Pretender ahora estos honorables concertacionistas hacernos comulgar con rueda de carreta al mostrase patéticamente como justicieros sociales enardecidos, como reivindicadores de un derecho ciudadano inútil y tan pelotudo como el antes descrito y que ahora está en el top de las discusiones tontas. A otro perro con ese hueso, creerán que somos huevones.

Como ustedes bien saben queridos amiguitos hace como 50 años unos barbudos pelucones se tomaron en serio el asunto de la injustica social y la solidaridad política en el continente americano y a punta de ideas, convicciones y metralla intentaron dar vuelta una tortilla que olía a podrido hace bastante rato y lo intentaron de la única manera que nos enseñan los libros y por sobre todo la historia de este maltrecho planeta que se nos cae a pedazos ¿el resultado? Júzguelo usted a la luz de lo que la historia y los hechos arrojan y el tipo de sociedades que hemos estado construyendo, ahí no me meto.

En todo caso, para calma de las robustas cuentas corrientes de nuestros queridos multi -millonarios “tan pobres ellos… pero tan pobres que lo único que tienen es dinero”. Para calma de la conciencia social potorrienta y lamedora de nuestros adorados congresistas aliancistas y concertacionistas, los huesos de esos barbudos temerarios y su discurso atemorizante hacia la propiedad privada, que les hizo cagar diarrea verde a sus padres y abuelitos y por herencia oral ahora a ustedes en sus calzoncillos de marca top, esos huesos sus metrallas y su utopía humana están calcinados olvidados y hechos polvo a varios metros bajo tierra. Dont worry baby be happy.

Por el otro lado de la vereda del patetismo político chileno tenemos a una Alianza gobernante que intenta, en la coyuntura del minuto y a como dé lugar, sepultar a su bestia negra, a su gran amenaza electoral 2014 llamada Verónica Michelle, la única mujer en Chile, que les puede impedir tener esos 4 años más de gobierno que requieren imperiosamente, para así poder terminar de limpiarse el poto ya que están ocupando los actuales 4 en cagarla.
(Lo último es un chiste fome que me permití sorry).

Intentan con una artillería de argumentos judiciales infantiles, básicos y pueriles culparla a ella por la carencia de logística preventiva y sus consecuencias trágicas que quedaron a la vista en el desastre natural que el país vivió en febrero 27 de 2010 y las vidas humanas que este cobro. Argumentan y se escudan cínicamente, estos honorables de derecha de impecables camisas almidonadas, que lo que los motiva e impulsa es la comunión que sienten en el dolor para con los habitantes de esas humildes caletas y localidades de la costa Maulina que no supieron como huir de la violencia del mar.

Permítanme decirles honorables que no les creó un comino, como decía mi abuelita, lo único que buscan y se les ve en sus caras, es aprovecharse de ese dolor humano para obtener algún rédito político llevar algo de agüita para su carente y ya reseco molino, según rezan los resultados de las últimas encuestas, CEP, CIRC, ARDIMARK, FLOC, PURK.
Ya no sé ni cómo se llaman.

Pero en las que tanto confían y tanto les gustan, las mismas que en otros tiempos enarbolaron como banderitas de la verdad absoluta, cual si fueran biblias o más bien oráculos para guiarlos en el comportamiento y en el que hacer y no hacer frente al éxito o al fracaso, y que ahora las mismas los muestran en caída libre y les refriegan en sus desesperadas, ansiosas y bien rasuradas caras de palo lo que es bailar con la fea.

Aquí no puedo evitar un paréntesis y hacerme un par de ingenuas preguntitas ¿Dónde estará me pregunto ese 53% que los llevó a la Moneda? ¿Qué fue de ese acto faraónico de término de campaña a fines 2009 en el glorioso Caupolicán?¿

¿Por qué no salen esos miles y miles que creyeron en ese proyecto y los votaron en las urnas, a desbordar las calles de Santiago a defender con pies y manos a su gobierno del escarnio público y la injusta vejación, como nos dicen los voceros, de la que están siendo víctimas…? cric….cric…. No se oye ese clamor.

Pdta: Honorables congresistas: ¿Quieren hacer algo realmente digno e importante por la patria, que tanto dicen amar, oír, respetar y representar? Eliminen el fucking binominal AHORA!!, de no ser así, les garantizo que el universo de votantes en octubre próximo y el 2014 será tan reducido, fruto del actual desgano, la rabia, el descontento y la profunda tristeza del pueblo chileno, que los débiles cimientos democráticos de este país temblarán peligrosamente y sentirán unas ganas incontenibles de “llorar a gritos” como dijo Neruda.