Fuente: El Comercio Perú

Pese a las críticas recibidas por distintas organizaciones ambientalistas desde hace varios años, los daneses de las Islas Farore continúan con una de las tradiciones más polémicas a nivel mundial: el Grindadrap, que consiste en la caza de ballenas durante esta época del año.

Los habitantes de las Islas Faroe, capturan y masacran ballenas piloto (Globicephala melaena) durante esta ancestral costumbre en la isla Sandoy.

Residentes de Faroe son descendientes de los Vikingos y las ballenas piloto fueron parte central de su dieta por más de 1000 años.

Los participantes arrinconan a los cetáceos en una bahía y las matan, produciendo un crudo espectáculo en el que las aguas se tornan rojas por la sangre emanada de los animales ultimados. Las ballenas muertas en el ritual, que es una suerte de iniciación de los adolescentes hacia la vida adulta, no se comercializan: son divididas para todas las familias de la comunidad.

Así es la cruel “tradición”: