El diputado de la UDI Iván Moreira no está feliz con el país que nos dejó el Tata. Su Tata. En una carta enviada al Diario de Agustín, el parlamentario se queja de Chile sea un país intolerante, después de haber tenido, por 17 años, una dictadura que no toleró un pensamiento distinto y aplicó, como política de Estado, el exterminio de ese pensamiento.

Precisamente, acusa el diputado que hiciera una huelga de hambre por la libertad del dictador, es que defender a ese régimen le ha costado la intolerancia de algunos que, según él, habrían apedreado su oficina parlamentaria en La Cisterna.

La cosa, explica, se produjo después de que el domingo publicara en twitter un saludo al difunto dictador, a quien saludaba por el día del padre como padre de la patria.

En su carta, titulada “Chile ¿país intolerante?”, el defensor del dictador dice: “Creo que nada justifica la violencia. En toda mi vida como diputado, nunca fui víctima de un ataque como el que afectó mi sede el domingo. Lamentablemente, veo cómo en Chile se está instaurando la ideología de la intolerancia y la anarquía”.