Por Dr. Rodolfo I Hermans; Dr. Daniel Basilio y Dr. Roberto Araya

El día jueves 6 de septiembre, en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, se realizó el seminario “El origen de las especies en la Tierra: ¿Evolución o Diseño Inteligente?”[1]. Este evento abrió el debate sobre la validez de usar una facultad de ciencias de una universidad laica como escenario para promover solapadamente una postura religiosa contraria a la evidencia científica.

En varias cartas publicadas en diarios de circulación nacional se ha discutido la legitimidad de la promoción de pseudociencia y si el estudiante de ciencias está preparado para discernir el carácter mágico del Diseño Inteligente (DI). Llamados a tomar medidas para mantener la integridad intelectual de la universidad han sido respondidos con ingenuidad y desconocimiento en un diálogo de sordos complicado por un obvio conflicto de interés: la convocatoria del seminario es por la Sociedad Bíblica Chilena[2], CLC Chile [3] y el “Grupo Evangelístico Los del Camino”[4]. ¿De qué se trata toda esta discusión?

DI surge en EEUU, debido a que el proselitismo religioso por parte del estado es ilegal, como un intento de introducir el creacionismo en las escuelas públicas disfrazado de teoría científica, supuestamente una alternativa a la “controversial ” Teoría de Evolución por Selección Natural de Darwin y Wallace. En realidad la Teoría de Evolución (TE) es tan robusta o controversial como lo es la teoría de la gravedad, resistiendo más de 150 años de escrutinio y emergiendo fortalecida con cada nueva unidad de evidencia, primero en base a fósiles y taxonomía y luego reafirmada con la teoría genética tras el descubrimiento del ADN. Por el contrario, DI no se basa en evidencia sino en atribuir carácter divino a los pocos rincones donde la ciencia aún no ha completado el rompecabezas del conocimiento. El fraude fue detectado y la hipótesis de DI fue refutada con evidencia en un juicio federal en los EE.UU. por el distrito educacional de Dover, en donde la corte decidió que DI es una forma de religión, no ciencia, y en consecuencia es ilegal su enseñanza en escuelas públicas. El categórico fallo de la corte no detuvo el uso de la misma estrategia en otros contextos y DI hoy es difundido por distintos grupos religiosos, distorsionando evidencia para avanzar la idea del creacionismo como si fuese una teoría científica.

Las tres principales posiciones anti-evolucionistas son : 1) Anti-seleccionismo, que ataca las limitaciones que tiene TE para explicar las transiciones mayores de la historia de la vida; 2) Creacionismo Novedoso, que toma aquellas transiciones hacia organismos complejos como eventos creados, y 3) el Creacionismo del Génesis, que toma literalmente la narrativa Bíblica como la verdad geológica y biológica. El DI, como lo expresa muy claramente Philip Kitcher en su libro Living with Darwin, transita principalmente por el creacionismo novedoso y se retira al Anti-seleccionismo cuando se los acusa de estar mezclando la religión con ciencia.

Una diferencia fundamental entre DI y TE es que, como buena teoría científica, la segunda es respaldada por evidencia y es capaz de generar nuevas ideas sustentables empíricamente. Junto con la genómica moderna, TE es una fuente constante de hipótesis demostrables experimentalmente y con consecuencias prácticas, como por ejemplo para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades. Dos ejemplos emblemáticos de descubrimientos basado en predicciones evolutivas son:

Primero, TE predice que la transición de la vida acuática a la terrestre implicaría un nuevo set de adaptaciones fisiológicas. Si los animales terrestres realmente descienden de animales acuáticos, se puede entonces predecir que existió en una época determinada un organismo con características adaptativas para vivir en ambos ambientes. De hecho, esta predicción fue comprobada por el descubrimiento de la cabeza y el esqueleto interno de Tiktaalik roseae, el 16 de octubre de 2008 y reportado en la revista Nature [6]. Cabe resaltar, que las únicas premisas utilizadas para encontrar el Tiktaalik roseae fueron TE, conocimiento de las capas geológica y la teoría de deriva continental.

Un segundo ejemplo, más cercano a la evolución humana, es la explicación de la fusión del segundo cromosoma humano. La evidencia genética demuestra que el segundo cromosoma humano contiene secuencias idénticas a dos cromosomas encontrados en chimpancés, gorilas y orangutanes, además de vestigios genéticos de haberse fusionado a lo largo de toda su estructura.

DI es un modelo ad-hoc y no ha postulado ninguna predicción comprobable, lo que ciertamente la transformaría en una rama legítima de investigación. Uno de los argumentos de DI es que la evidencia que actualmente respalda la TE es incompleta. Donde hoy no existe una explicación de cada detalle, los proponentes de DI ven una “complejidad irreducible” a la que se le asigna un “diseñador”. La analogía que usan es la del mecanismo del reloj, donde cada una de sus piezas ha sido diseñada para trabajar coordinadamente y donde un ensamblaje al azar no generaría un reloj funcional. Este argumento falla. Por cada ejemplo de complejidad argumentado por los creacionistas, existen ejemplos en que componentes similares tienen funciones y estructuras más simples en otros contextos, evidencia de un surgimiento gradual de cada pieza. El ejemplo más ilustrativo es el del flagelo bacteriano, donde existe evidencia de que cada componente de esta estructura compleja a su vez forma parte de otras estructuras más simples, como la aguja de transferencia genética [5].

El debate de DI está plagado de personajes acérrimos que esgrimen argumentos en ataque a una versión distorsionada de la TE. Dicen por ejemplo que un Boeing 747 no se fabrica por el apilamiento azaroso de sus piezas, en una analogía que distorsiona de manera burda el mecanismo bajo el que TE explica el surgimiento de nuevas especies. Se critica que no explica el origen o el sentido de la vida, alejando el foco de discusión a un tema donde TE no es pertinente. Estos argumentos resultan deshonestos, pues pretenden confundir y desviar la réplica en vez de hacerse cargo de los argumentos reales. Dada la estrategia engañosa usada por los proponentes de DI, de la misma manera que el espectador en una función de magia no está preparado para descubrir el fundamento de una ilusión, en el contexto de un seminario en una facultad de ciencias sus estudiantes no están necesariamente preparados para discernir un montaje bien orquestado y en un área que les es ajena.

De manera acertada Marta Alfonso, Profesora de la Universidad de Kansas en conjunto con Claudio Gómez, Director Museo Nacional de Historia Natural de Chile, han llamado a tomar medidas [6] para que los diferentes puntos de vista encuentren una tribuna digna de sus méritos intelectuales, en vez de ser dignas de un espectáculo ilusionista o una campaña de marketing. En este caso, DI no tiene los méritos necesarios para ser difundida por una facultad de Ciencias y creemos que el decano de la facultad de ciencias involucrada debería pronunciarse al respecto. Instituciones que aspiran a los más altos estándares intelectuales, como la Universidad de Chile, deben cuidarse de no aparecer respaldando charlatanería, ni superstición y deben velar porque sus estudiantes adquieran no sólo una mecánica profesional sino también las herramientas de pensamiento crítico que permiten distinguir el mérito de una buena explicación y la perversidad de un engaño bien diseñado. Debemos estar conscientes de nuestras limitaciones y evitar que se nos venda literatura por ciencia, así como quien dice, gato por liebre.

La difusión de la ciencia es un tema de precaria calidad y cobertura en nuestro país y este evento fue una innecesaria instancia de confusión entre una disciplina moderna, de activa expansión y continua fuente de nuevos hallazgos, y una hipótesis que no ha hecho ningún descubrimiento ni proposición verificable. El mundo natural nos ofrece innumerables maravillas y desafíos en los que un debate público sería enriquecedor para difundir las fronteras del conocimiento humano y sus posibilidades. La comprensión del mundo natural, tal como es, es una inagotable fuente de recursos, bienestar, asombro e inspiración, y de su apropiada difusión y desarrollo depende el futuro de nuestra frágil civilización de primates.

Dr. Rodolfo I Hermans
London Centre for Nanotechnology
University College London, U.K.

Dr. Daniel Basilio
Weill Cornell Medical College
Cornell University, U.S.A.

Dr. Roberto Araya
Department of Physiology
University of Montreal, Canada

[1] http://www.uchile.cl/agenda/84063/el-origen-de-las-especies-en-la-tierra-evolucion-o-dis-inteligente
[2]:http://www.sbch.cl/sitio/
[3]: https://twitter.com/CLC_Chile
[4]:http://gelcuchile.webnode.cl/
[5] http://www.nature.com/nrmicro/journal/v4/n10/full/nrmicro1493.html
[6] http://blogs.elmercurio.com/columnasycartas/2012/09/07/creacionismo-en-la-u-de-chile.asp