Pasadas las 13 horas del jueves 2 de mayo, apenas llegada de una actividad en San Bernardo de entrega de computadores por el programa “Yo elijo mi PC”, la ministra de Educación, Carolina Schmidt, recibió en su despacho a los diputados Carlos Montes, Alejandra Sepúlveda, Cristina Girardi y Rodrigo González.

Los parlamentarios, miembros de la Comisión Investigadora Encargada de Revisar a Fondo el Sistema de Educación Superior Chilena -también llamada comisión Lucro 2-, estaban ahí para revisar algunos puntos por los que quedaron insatisfechos de la presentación que junto al subsecretario Fernando Rojas, dieron el lunes pasado sobre la situación actual de la Universidad del Mar.

Esta cita fue una de las varias reuniones que ha liderado personalmente la nueva titular del Mineduc en sus primeras dos semanas de gestión y que han dado muestras de la prioridad que ahora significaría para el ministerio solucionar los problemas que ha generado la UDM.

“Una de las primeras cosas que he hecho como Ministra de Educación es juntarme a escuchar a los alumnos, a profesores, a padres y apoderados de la Universidad del Mar, para conocer de primera fuente la dimensión de la situación que están viviendo. Estamos frente a un problema gravísimo porque afecta, justamente, los sueños de miles de jóvenes y de sus familias que invirtieron y se esforzaron por darle la posibilidad a sus hijos de tener una educación superior de calidad y que fueron defraudados”, señaló la ministra Schmidt a The Clinic Online.

Mario Venegas, el presidente de la llamada comisión Lucro 2 dice que la presentación tuvo algo de dulce y agraz, pero que de lo más rescatable “mientras se analizaba el tema ella públicamente manifestó que era una estafa lo que había ocurrido en la universidad, que no se podía entender la educación como un bien de consumo, que era un derecho y claro, eso marca una idea muy distinta de lo que habíamos escuchado de los ministros anteriores”.

En efecto, los propios estudiantes resaltan que la nueva ministra se reunió con ellos, y a pesar de la precariedad con la que ha actuado el ministerio hasta ahora, al menos ha mostrado más disposición de ayudar que Harald Beyer.

“En estos días ha hecho más que Beyer en once meses. Aunque las cosas siguen empeorando, al menos se ha dado el tiempo de entender bien el problema para encontrar otras soluciones”, dice Raúl Soto, vocero de los estudiantes de la UDM.

Reubicación al palo

Como el caso de la U. del Mar fue uno de los elementos tomados en cuenta para la acusación constitucional que terminó destituyendo a Harald Beyer del Mineduc, era esperable que éste fuera un tema a abordar apenas ingresado el nuevo ministro de Educación.

Según las cifras del Mineduc, del total de 13.996 estudiantes de la Universidad del Mar 4.427 han sido reubicados y 4.365 siguen matriculados en ella por el 2013. De los reubicados, un 43% ha llegado a universidades del Consejo de Rectotes, un 41% a universidades privadas y un 16% a institutos y centros de formación técnica.

Sin embargo, la suma deja a al menos unos cinco mil de los que no se tiene registro. Sobre los restantes el Mineduc informó que “es probable que corresponda en un porcentaje a estudiantes que desertan de la educación superior y otro porcentaje de alumnos que se encuentran indecisos sobre su futuro académico y por tanto aún no se han matriculado en la Universidad del Mar ni en otras instituciones”.

Precisamente, uno de los temas que más preocupa a los parlamentarios de la comisión, como la diputada Alejandra Sepúlveda, quien pidió revisar las cifras porque los datos entregados por el Subsecretario Rojas no cuadraban con la realidad y quien manifestó su preocupación por los alumnos que no están considerados en las estadísticas y que pueden haber desertado por la situación.

El Mineduc, además, dice estar trabajando en la reubicación masiva de estudiantes a través de dos alternativas: el traspaso de una o más carreras completas, a través del cual todos los alumnos pasan a ser estudiantes de las instituciones que los reciben; o la administración por cuenta de otra institución de educación superior de una sede de la U. del Mar, en que los estudiantes continúan siendo alumnos UDM.

La primera opción se concretó en la sede de Copiapó, la cual fue absorbida por la U. de Atacama, y en Arica, donde una gran cantidad de alumnos -más de mil según los registros- fueron recibidos por la Universidad de Tarapacá.

Sin embargo, las críticas no han cesado y según parlamentarios y alumnos éstas han sido las gestiones propias de los estudiantes y no la de los representantes del Ejecutivo las que han dado frutos en reubicaciones, dado que los supuestos convenios elaborados por el Mineduc durante la gestión Beyer son en realidad “acuerdos de intención” en los que el plantel decide los términos en que recibe a los alumnos de la U. del Mar según su estimación.

Nivelar con 120 lucas

Ante esto, Soto señala que al llegar a los planteles se les exige bajar de año o tomar nuevos ramos para nivelación, los que le dan mayor carga académica o atrasan a los estudiantes con semestres o años de estudio, lo que constituye una merma de tiempo y económica para ellos.

Y de hecho, el Mineduc señala que cada institución define la convalidación de ramos y avance en la malla curricular para los estudiantes que soliciten la reubicación. “Cada alumno decide si se matricula o no en esas instituciones”, señalaron desde la cartera.

“Para nosotros el ministerio ha hecho mal la pega o definitivamente no la han hecho. No ha estado a la altura de las circunstancias y eso lo comparten los apoderados, los alumnos y, por lo que conocemos nosotros, es bastante precario hasta la fecha”, dice el diputado Venegas.

Para eso el Ministerio de Educación creó un fondo de nivelación de estudiantes que consiste en un pago de 120 mil pesos, por una sola vez, directo a la universidad que acoge a los nuevos alumnos. Un beneficio insignificante y burdo según los diputados, quienes criticaron duramente esa “solución” para los alumnos afectados.

“Eso no es una propuesta seria. Nosotros aprobamos en la ley de presupuesto una cantidad superior precisamente para esos fines. El compromiso del gobierno, representado por el ministerio de Educación, tiene que ser mucho más que esos 120 mil pesos para conseguir las universidades que puedan colaborar en este proceso”, señala Venegas.

Otro de los puntos que aún generan discusión es la continuidad de las 13 sedes de la Universidad del Mar que siguen funcionando este año (Copiapó cerró), la que es supervisada por el Mineduc. Según el ministerio, se están sosteniendo reuniones en todas las regiones con sede tanto con los estudiantes como con las autoridades de la universidad.

Hace unas semanas, el actual rector de la UDM, Patricio Galleguillos, señaló a través de los medios que necesitaban la liberación de los 2.000 millones de pesos correspondientes al CAE (Crédito con Avala del Estado) que fueron congelados por la síndico de quiebras del plantel. Según Galleguillos, dinero proveniente de la acreditación que es investigada por el Ministerio Público en el caso CNA para echar a andar la sede de Reñaca -tomada por los alumnos hace más de cuatro meses-, entre otras.

La situación, vista con extremo recelo por estudiantes y parlamentarios, ya tendría una solución. Según el ministerio, la Comisión Administradora del Sistema de Créditos para Estudios Superiores (Ingresa) ha elaborado un mecanismo para que los recursos del CAE lleguen directamente a profesores, funcionarios, que hicieron posible el que la universidad dictara clases. “De esta forma el mecanismo resguarda que estos recursos no serán desviados ni mal utilizados”, señalan en el Mineduc.

La fórmula sería dada a conocer este miércoles 8 de mayo, cuando la Directora Ejecutiva de Ingresa, Alejandra Contreras, se presente en una nueva sesión de la comisión. Ese día también fueron invitados el Presidente del Consejo Nacional de Educación, Ignacio Irarrázaval, y al Fiscal Adjunto Jefe de la Fiscalía Local de Ñuñoa, señor Carlos Gajardo, quien lleva las investigaciones de la CNA, lucro y estafa.

Con todo, la nueva actitud del Mineduc frente al problema da una luz de esperanza a los estudiantes para solucionar en lo que queda de gobierno su problema, aún cuando la propia ministra volvió a señalar que la solución expresa para que esta situación no se repita es la aprobación de la vapuleada y archicriticada Superintendencia de Educación Superior.