El principal imputado en la corrupción en la Municipalidad de Recoleta, Carlos Reyes, reconoció ante la fiscalía Centro-Norte que Enrique Herrera Rodriguez, socio y representante legal de dos sociedades ligadas directamente a la Universidad San Sebastián, le ofreció pagarle una coima de casi $15 millones.

La información aparece en el acta de formalización enviada al tribunal por la Fiscal Macarena Cañas, quien a esta hora se encuentra en la audiencia de juicio abreviado que negoció con el propio Reyes, a cambio de la entrega de antecedentes que implican la colaboración eficaz para llegar a la verdad en este caso, principalmernte en la arista que aún continúa abierta y en desarrollo, que liga a esta casa de estudios vinculada a la derecha dura del país.

La audiencia en cuestión fue declarada secreta por el Tercer Tribunal de Garantía de Santiago, luego que la defensora de Reyes así lo solicitara. Llamó la atención a los presentes que tanto Cañas como el abogado Ciro Colombara, querellante y conocido defensor de las libertades públicas, como también Diego Zúñiga, abogado del CDE, se allanaran a mantener bajo reserva el contenido de este juicio.

En la carpeta de investigación, consta que Reyes recibió en su oficina de la Dirección de Obras Municipales a principios de 2012, a Enrique Herrera. En la oportunidad aprovechó de señalarle que necesitaban acceder a una rebaja por el pago de la rampa de acceso tanto a los estacionamientos que operan bajo la Universidad San Sebastián como también a la entrada de la misma. La idea era que se ampliara “el permiso precario sobre el bien nacional de uso público por otros tres años” lo que le implicaría a la universidad un ahorro de casi $15 millones de pesos.

De acuerdo a la versión de Reyes, esta cantidad se la ofreció Enrique Herrera, con el fin de que operara con la ex alcaldesa de derecha Sol Letelier.

Reyes procedió a anotar este pago en una libreta cuya letra fue periciada por la Fiscalía acreditándose que era de su autoría. En esa misma libreta Reyes anotó otros pagos de coimas que cobró a otros comerciantes de la comuna por permisos de obra. La libreta en cuestión está incautada por la Fiscalía y junto con la confesión de Reyes es una de las pruebas que contiene la arista por cohecho en contra de la Universidad San Sebastián.

Hay que recordar que en esta investigación la fiscal Cañas logró condenar bajo la figura de las leyes de responsabilidad de las personas jurídicas, a la empresa Ceresita, que debió pagar al municipio más de dos millones de dólares luego que se confirmara el pago de coimas a Carlos Reyes.

En este sentido Cañas apunta a aplicar el mismo tipo penal. Por la cantidad de dinero involucrado en la inversión que la Universidad San Sebastián hizo, no solo en el edificio principal de la casa de estudio sino también en las dos torres de departamento contiguas y en el estacionamiento ubicado en Pío Nono con Bellavista, se busca según fuentes allegadas al caso obtener en beneficio del municipio de Recoleta al menos 5 millones de dólares.

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