A partir del caso Cheyre-Lejderman, el abogado especialista en Derechos Humanos José Zalaquett se refirió a la responsabilidad que le corresponde asumir a los diversos sectores que participaron de la dictadura de Pinochet, plateando que los grandes ausentes del debate son tanto los grupos empresariales como la prensa.

“A mí me da asco la elusión de responsabilidad de muchos que profitaron del sistema y, además, el contubernio de muchos medios de prensa que se prestaban a darle un manto de cobertura informativa que era, en el fondo, de desinformación con respecto a muchos crímenes”, expresó anoche en el porgrama Tolerancia Cero.

El miembro de la comisión Rettig planteó que “los beneficiarios del sistema le dijeron a los militares: gracias por lo que han hecho, ni siquiera le dijeron gracias, sino que ahora si te he visto, no me acuerdo; usted fue un perrito que me cuidó el huerto, pero ahora que ha dado frutos, patadas para el perro”.

“Pasaron una segunda impunidad respecto al aprovechamiento económico, por ejemplo, se prohibió, antes que dejara Pinochet y la Junta Militar, que se pueda investigar por la fiscalización de la Cámara de Diputados, ninguna de las privatizaciones y hay personas que eran simples funcionarios de Gobierno y le encargaron privatizar una empresa y se quedaron con la empresa”, añadió el académico.

En relación a la situación de Cheyre, Zalaquett señaló que “si una persona no es culpable de un crimen grave, a mí me parece que hay que juzgarla de acuerdo a sus mejores actuaciones, no de acuerdo a sus peores actuaciones o las actuaciones más dudosas y las mejores actuaciones de Cheyre ocurrieron cuando él era comandante en jefe del Ejército”.