El presidente de la Unión Demócrata Independiente, Patricio Melero, comentó la actualidad política en miras a las próximas elecciones de noviembre y sobre las palabras de Sebastián Piñera en la conmemoración del 5 de octubre, fecha en la que se recuerda la victoria del “NO” en el plebiscito de 1988.

Sobre lo último, donde Piñera apuntó a los “cómplices pasivos” en las reiteradas violaciones a los Derechos Humanos cometidos en la dictadura, Melero dijo no percibir “intención de descalificar a quienes formamos parte del gobierno militar, pero fue una frase desafortunada que afectó a la legitimidad del proyecto de la centroderecha”. Aún así, para el timonel gremialista, la frase fue “un cuestionamiento a nuestra identidad histórica y a la legitimidad de la gente de derecha, que siempre fue muy partidaria del gobierno militar”.

Las declaraciones del ministro de defensa, Rodrigo Hinzpeter, en las que acusó “debilidad ética” de la derecha, también fueron comentadas por el diputado. “Lo de Hinzpeter está en la misma dirección. Después de estas frases tan inconvenientes se genera una coyuntura absurda: o eres cómplice de haber apoyado el gobierno militar o eres un traidor por no defender lo sustantivo de lo que significó ese período”, aseguró Melero en entrevista con La Tercera.

Sobre la actual relación de la UDI con Piñera, Melero aseguró que “muchos sintieron que era injusta su frase. Sin las precisiones posteriores, afectaba a muchas personas e, incluso, a muchos que son parte de su gabinete y a él mismo, que fue jefe de campaña de Hernán Büchi, un importante colaborador del gobierno militar”.

Además dijo que el partido no fue consultado antes del cierre del Penal Cordillera. Melero asegura que el tema no es el cierre en sí, sino que “el conjunto de hechos que ocurrieron en septiembre, que, sumados, generan un efecto de abandono y de deslegitimar un proyecto y una actuación que la derecha chilena ha tenido en el tiempo”.

Cuando fue consultado sobre las elecciones presidenciales de noviembre, el timonel UDI aseguró que la Concertación está preocupada por el debilitamiento de su sector, ya que este serviría de “contrapeso” frente a los grupos más radicales que hoy se encuentran en la Nueva Mayoría apoyando la candidatura de Michelle Bachelet. Esto habría sido conversado con él por los presidentes de la Democracia Cristiana y el Partido Socialista, Ignacio Walker y Osvaldo Andrade.

“Esto es lo que he estado conversando esta semana con dirigentes de la Concertación. Se me han acercado para expresarme su preocupación porque, aunque parezca paradojal, ellos necesitan un contrapeso. Lo peor que le puede pasar a un presidente es que no tenga a quién echarle la culpa de no poder hacer todo lo que las expectativas generan”, sostuvo Melero.