Entre 2009 y 2013 el Poder Judicial ha sancionado nada menos que a 84 jueces del llamado escalafón primario que van desde los magistrados de garantía, civiles, laborales, de letras, entre otros.

En los castigos hay de todo. Desde acoso sexual hasta flojera, pasando por juezas que gritan y hacen bullying, mails puteando a sus superiores, venta de cosméticos y mucho, mucho más.

La información consta en un documento preparado por la Corte Suprema al que accedió The Clinic Online.
La siguiente es la selección de sanciones a jueces que, en varios casos, siguen perteneciendo al tercer poder del Estado. Y administran justicia.

Mentira judicial

Por ejemplo, está el caso de José Flores, juez del Juzgado de Combarbalá, removido en 2010. Se le imputó acoso sexual y anomalías “en el orden moral”.

Juan Poblete, juez del tribunal oral de Los Ángeles fue suspendido 15 días en 2010 por haber enviado un correo electrónico por la red institucional “conteniendo expresiones ofensivas para miembros del máximo tribunal”.

Alejandra Varas, jueza de garantía en Castro, ordenó cortar el agua del tribunal, despidió personas sin tener la facultad y “maltrato” a funcionarios. Además le mintió a la Corte, indicando que había fallado 158 causas que se hallaban terminadas con anterioridad. Le impusieron “amonestación privada” en 2010.

La ex titular del 1º de Familia de Santiago, Francisca Rosselot, con amonestación privada en 2010 por “no haber mantenido la templanza” y faltar el respeto a las personas presentes en una audiencia. Se retiró del Poder Judicial el año pasado.

A Domingo Albornoz, juez en San Javier lo pillaron manejando borracho. Insultó a Carabineros “reiteradamente” en la comisaría. Fue removido en 2010.

Cristián Darville del Juzgado de Familia de Talca recibió una amonestación privada porque no mantuvo una conducta “adecuada” con sus vecinos de barrio, “que le hacen desmerecer en el concepto público” ya que comprometió su “decoro”.

Otro magistrado cuestionado es Eduardo Gallardo, del 13 Juzgado de Garantía. Envió desde su correo institucional a todos sus colegas del Chile “reprochando actuaciones” de la Fiscalía Oriente “ocupando términos descomedidos”. Le llegó una amonestación privada en 2010.

Antonella Sciaraffia, del juzgado de policía local de Iquique estuvo un mes suspendida en 2010 por abogar a favor de un preso y cometer irregularidades en los estados trimestrales del tribunal.

Francisco Palacio, de Pozo Almonte, le permitió a funcionarios no autorizados actuar como receptores y cobraran por ello en “forma desmesurada”. Amonestación privada en 2010.

El pituto

Otro ejemplo lo constituye a magistrada del 17º Civil de Santiago Rocío Pérez sancionada en 2010 por vender productos cosméticos en horas de trabajo y usando a funcionarios judiciales para su entrega. Le aplicaron una amonestación privada.

Óscar Guzmán Jara de la ciudad de Santa Cruz amenazó a un menor mostrándole la celda del tribunal, en el marco de una audiencia de familia. No contento le indicó que llamaría a Carabineros para encerrarlo por dos horas. Lo cursaron amonestación privada en 2011.

Renato Pinilla de 6º juzgado oral de Santiago fue sancionado por manejar curado con quince días se suspensión en 2011.

Ernesto Contreras del juzgado de Policía Local de Coronel prohibía el uso del baño a sus subordinados, le gritaba a los funcionarios “empleando incluso contacto físico”. Su cargo quedó vacante luego de que fuera desvinculado por salud incompatible en 2011, previa suspensión de un mes en 2011.

Un polvito no más

Si de condoros se trata, el juez de letras de Linares Rosendo Sepúlveda tuvo un castigo por bocón: fue suspendido por 4 meses en 2011. Sucede que mantuvo una relación con una funcionaria. Hacía “comentarios soeces de su vida íntima conyugal”. Hacía públicamente requerimientos sexuales a otra funcionaria y chistes de doble sentido como práctica habitual.

Andrés Riveros juez de garantía de Coquimbo bebía en un recinto público se trabó en una discusión con otro individuo. Llegó Carabineros para mantener el orden público. Fue suspendido 15 días en 2011.

Los problemas sicológicos también son un problema para algunos jueces. Nora Rojas del juzgado de letras de La Serena, gritaba y humillaba a sus funcionarios en público. No les hablaba y usaba al oficial de sala de su tribunal para que le hiciera trabajos en su domicilio particular. El listado no dice de qué tipo.

Ricardo Soto es el fauno de la lista. Sólo un mes de suspensión tuvo en 2012 por haber mantenido un trato de “excesiva familiaridad” con una funcionaria que se vio afectada en su “integridad síquica”. Además intentó besar a la fuerza a otra empleada cuando le llevó documentos a su privado.

Rosa Giacamán, jueza de garantía de Los Ángeles usaba a una persona externa al tribunal que le escribía los fallos. Y a los empleados para que le hicieran las labores computacionales a quienes les entregaba su clave secreta. Tuvo una amonestación privada en 2012.

Privación ilegal de libertad

Un ejemplo de falta de falta de cuidado lo ejecutó la jueza de garantía de Lautaro Haydee Roa. Mantuvo 12 días incomunicada a una persona “sin haber decretado el cese de esta medida en el plazo legal”. Recibió amonestación privada en 2012.

Jeannete Oliva, jueza de garantía de Valparaíso casi igual que la anterior. Ingresó a un menor de edad a un centro con una pena de 3 años y un día, aún cuando ha sanción había sido rebajada a 541 días en régimen semi cerrado. El joven estuvo preso 10 meses, “lo que implica una privación ilegal de libertad”. Estuvo afectada por amonestación privada en 2012.

El winner Alejandro Sumonte, antes de ser juez de San Javier ejerció como secretario en el tribunal de letras de Talca. Recibió una amonestación privada en 2012 porque compró una propiedad en momentos en que se tramitaba un caso del Banco Santander que era dueño de la casa.

Gonzalo Quiroz es el boxeador del Segundo Juzgado de Letras de Arica. Agredió verbal y físicamente a relator de la Corte de Arica Mauricio Pontino “ocasionándole lesiones”. Recibió amonestación privada en 2013.

Por último, dentro de las destacadas del listado de 84 sancionados esta Carlos Cosma juez oral de Iquique. Manejaba borracho un vehículo. ¿Adivinan? Amonestación privada en 2013.

Su suman tres jueces de garantía de Arica, Gonzalo Díaz, José Urrutia y Juan Araya, suspendidos por 4 meses en 2011, quienes cometieron una grave falta a la probidad por mantener serios vínculos con un empresario acusado de estafa, apodado “El Caimán”.

El resto de los casos las sanciones fueron aplicadas por problemas administrativos, salidas de madre en sus resoluciones en las audiencias, falta de prudencia, atrasos, entre otros de menor gravedad.