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“Agradezco a Eduardo Carrasco, de Quilapayún, que nos deje en claro varias cosas. La primera -que todos sabíamos y nunca ha sido negada- es que Quilapayún entronca con el comunismo internacional. Por eso canta canciones compuestas por los derrotados en la guerra civil española, por los mismos que asesinaron a casi siete mil religiosos y sacerdotes; entre ellos, a 13 obispos”.

Así respondió a través de una carta en El Mercurio el pinochetista Gonzalo Rojas ante un escrito por el fundador de la banda en el mismo periódico y en el que lo tratan de ignorante por atribuirles canciones que no son de su propiedad.

Eduardo Carrasco reiteró que Quilapayún le hizo un gran favor a la Universidad de Los Andes al liberarla de un verdadero “monstruo”. Esto apuntando a la renuncia del historiador al establecimiento debido a un tributo a bandas izquierdistas que se realizó en el recinto.

En aquella vez Rojas argumentó que estos grupos musicales incitan al odio y a la lucha de clases, por eso es que era inaceptable para él seguir en un recinto que apañaba estas cosas.

Pues bien en torno al escrito de respuesta publicada este viernes, el abogado pone sobre la mesa el hecho de que “el lenguaje de las cartas, declaraciones y tuiteos de Quilapayún es el mismo de las letras que merecieron el homenaje de la Universidad que ahora Quilapayún venera (aunque le advierte que para obtener financiamiento del Estado, deberá alinearse con el proyecto socialista). Es el lenguaje del odio. Por eso califican mi postura de ataque, me llaman ignorante y furioso, contrario al espíritu universitario, personaje anacrónico y vociferante”.

“Me queda claro que preferirían llamarme inconstante, pusilánime y cobarde. Por eso seguiré argumentando para mostrar el error de la Universidad de los Andes al hacer un homenaje a estos grupos. Cada día es más fácil, gracias al modo en que ellos mismos pretenden defenderse”, cerró.

Este jueves Carrasco sostuvo que “llama la atención la ignorancia y la falta de curiosidad de esta persona que posa de “historiador”. Si hubiera investigado un mínimo sobre la canción que provoca su furia, habría descubierto que “La hierba de los caminos” es obra de Chicho Sánchez Ferlosio, un magnífico compositor español que compuso y grabó esta canción en la clandestinidad durante la peor época de la dictadura franquista”.

En esa línea el músico precisó que “los exiliados españoles que llegaron a Chile en el Winnipeg la cantaban en su cena anual, a la que nuestro grupo asistió algunas veces, y como homenaje a su lucha democrática el Quilapayún la incluyó en uno de sus discos. El concierto realizado en la Universidad de los Andes, que a este señor tanto le molesta, no incluyó esta canción”.

Lejos de la pataleta de Rojas, Carrasco, quien en 2007 fuera condecorado por el gobierno frances con el título de Caballero de las Artes y de las Letras, explicó que “las universidades tienen el deber de ser amplias y pluralistas, difundiendo las obras artísticas con el respeto debido a su calidad y a su interés cultural e histórico”.