Carlos Larraín Alpargata

El ex senador y ex presidente de Renovación Nacional reapareció este 2016 para referirse a un hecho que calificó como un verdadero golpe para toda su familia: El accidente automovilístico que protagonizó su hijo Martín Larraín en el que atropelló a Hernán Canales, causándole la muerte.

Alejado de la primera línea política y rodeado de vacas y ovejas que posee en su estancia de 96.000 hectáreas en la Región de Magallanes, Larraín hizo un paréntesis en su relajo para acusar en el diario Las Últimas Noticias que “el accidente de mi hijo fue un aprovechamiento político grosero”.

En esa línea sobre el hecho ocurrido en septiembre de 2013, el ex timonel RN criticó duramente a todos quienes hicieron pebre a su hijo, ya que “pegarle a un joven que está empezando la vida, para pegarme a mí, fue una cosa muy triste que me ha tenido muy golpeado durante mucho tiempo”.

Al ser consultado derechamente por qué considera que las críticas contra su hijo fue un aprovechamiento político, el ex parlamentario contestó que “una porción de la prensa se encarnizó con mi hijo, pero ahí hubo un impulso político. Tuve mi casa sitiada durante cinco tardes porque se citó a una funa para quemar la casa de mi familia. Hice una denuncia escrita ante la fiscalía, pero ni siquiera acusaron recibo. Y eso fue movido por razones políticas. Bastaba ver las redes sociales donde había una incitación a quemar la casa de la familia Larrain. La fiscalía no movió un dedo”.

En otros pasajes de la entrevista lanzó que no hay mucho que reprocharse como familia sobre el actuar de Martín: ¿Pero qué autocrítica? Lo que sufrimos como familia es porque mi hijo cometió un error gravísimo y eso no se disimula, pero no dejó botado al muerto, no lo dejó desangrarse a la orilla del camino. Esa es la verdad judicial definitiva”.

Cabe recordar que Martín Larraín terminó absuelto por el atropello con causa de muerte de Canales. De acuerdo a la jueza encargada del caso, Claudia Mora, no fue posible probar que el hijo de Carlos manejaba en estado de ebriedad. Otro punto que no se pudo comprobar tampoco fue que la huella encontrada en la berma fuera del auto de Martín.

Por otra parte sí se habló de que la víctima iba por la calle con 2,3 gramos de alcohol por sangre.

Tras el hecho Martín Larraín juró que “fue imposible evitar” el accidente.

Precisar además que los amigos de Martín Larraín, Sebastián Edwards y Sofía Gaete fueron condenados por obstrucción a la justicia.

En otros temas de la conversación entre Larraín y LUN, el abogado aclaró de lleno que no quiere regresar a la primera línea política, puesto que allí “me machucaron mucho por plantarle la cara a la izquierda porque les hablaba clarito”.

Sin embargo en su análisis de la política actual destacó que “la bajísima aprobación del gobierno es una oportunidad para que se plantee una alternativa clara (para gobernar). Que se le ofrezca al país una fórmula de gobierno distinto y mejor, y sin pudores ni temores locos. De pronto, la oposición aparece medio achunchada”.

Sobre las investigaciones por platas truchas y bullados casos como Penta, SQM, Corpesca, Caval, entre otros, Larraín desdramatiza un poco afirmando que “esas situaciones le están pasando la cuenta no solo a la UDI sino a mucha gente”. Dentro de todo eso, rescató, “RN salió muy bien parada del episodio porque nosotros hicimos las cosas con cautela y sin tanto gasto, pero donde más hay de estas yayas es en los partidos de izquierda. Están callados como moscas muertas. Creo que en la fiscalía y en el SII hay un problema de visión por un solo ojo”.

Precisó que se refiere “a ese empeño de la izquierda por capitalizar el caso Penta, que demuestra una cuota de hipocresía importante, porque esas prácticas no eran ajenas a la izquierda”.