portada Don Francisco - editorial Planeta

Imagen cortesía de Editorial Planeta

La decisión de Laura Landaeta de escribir “Don Francisco, biografía no autorizada de un gigante” trajo consigo diversas consecuencias. Una de ella fue la que acusó a través de sus redes sociales: que los medios tradicionales no le estaban prestando cobertura a la biografía. “Conozco a muchos periodistas porque llevo años trabajando en esto, y cuando los llamé para preguntarles por qué no estaban hablando del libro me dijeron ‘no podemos, no nos dejan”, señaló a este medio.

Pese a lo anterior, precisó que el recibimiento del libro en otros países ha sido exitoso. En esa línea, afirmó que “di una entrevista a la TV Azteca hace unos días y la transmitieron en tres bloques de 15 minutos. La primera parte de la entrevista era sobre Penta, los Matte y Pinochet. La gente reaccionó súper bien pese a que no eran temas tan importantes para el pueblo mexicano”.

Respecto a posibles acciones judiciales en su contra, la periodista fue clara: “Cuando uno hace un trabajo serio, las demandas dan lo mismo”.

¿Por qué decidiste hacer un libro de este personaje?
– Lo elegí por dos razones. Primero porque es un comunicador mediático muy importante a nivel latinoamericano y segundo porque, además de sus relaciones de poder con grupos económicos, es una persona que se ha convertido en un especie de gestor muy influyente dentro de esta transición a la democracia que llevamos viviendo. Esas dos cosas hacen que me parezca un personaje atractivo de revelar en todas sus facetas.

¿Cuándo comenzaste a investigar a Don Francisco?
– Hace años, de hecho se me va a caer el carnet pero cuando se hizo conocida la demanda de acoso sexual de la modelo en contra de Don Francisco, yo estaba dando mis primeros pasos en la revista Qué Pasa. Había hecho la práctica en otro medio, llevaba muy poco tiempo y entré en este tema.

¿Han existido repercusiones por haber escrito este libro?
– Me pasaron varias cosas. Me llegaron llamadas amenazantes o me iban a buscar radiotaxis para llevarme al aeropuerto a las cuatro de la mañana, más de una vez sin motivo aparente. Se me comenzaron a cerrar muchas puertas pero nada que yo pueda decir que fue directamente de su parte (de Don Francisco). Creo que lo único más cercano a eso fue cuando me llamaron de la oficina de Enrique Correa para contarme que este caballero iba a hacer las comunicaciones y el manejo de crisis respecto al libro. No me interesa quién se lo haga, yo creo que nadie anda por la vida llamando a la gente y diciendo que va a hacer tal cosa. Eso es un poco amedrentar y además es una conducta bastante siniestra. No me asustó pero sí me pareció muy poco sensato e inteligente de su parte.

¿Cómo fue el episodio cuando intentaste entrevistar a Don Francisco?
– Cuando estaba en la revista Qué Pasa, él tuvo el problema con la modelo que lo denunció de acoso sexual y me enviaron de la revista a entrevistarlo. Me hizo esperar toda la tarde y de ahí, una vez que me atendió, me hizo subir a su auto con la fotógrafa con la que andaba.
Íbamos a su parcela en el sur y se suponía que le iba a hacer la entrevista arriba del auto y después nos mandaría a dejar. Cuando estábamos en camino, como que se asomó y me dijo “así que tú eres la hueona que escribió eso de la modelo ¿Tú crees que te voy a dar una entrevista? Olvídalo”.

Y ahí me quedé, con las ganas. Se suponía que nos iba a ir a dejar pero nos quedamos esperando la posibilidad de que nos fueran a buscar de la revista. Fue súper invasiva la situación porque además él es una persona muy grande y yo una mina muy chica, entonces fue súper fuerte la presión de tenerlo a él así como amenazándome. No me gritó, pero todo era peor a que si me hubiera gritado.

No era igual a la imagen que él acostumbraba mostrar en televisión…
– Por lo menos no era la imagen que yo tenía, porque crecí viendo Sábados Gigantes como muchos chilenos y más encima en dictadura. Yo tengo 40 años, entonces viví la dictadura con una mediana conciencia. Sábados Gigantes era la única cosa con la que uno se podía entretener viendo tele pero al mismo tiempo, en la medida que fui creciendo y encontrando más fronteras, me di cuenta que la huevada era un opio asqueroso para el pueblo porque, en el fondo, daba una sensación de jolgorio que no tenía nada que ver con lo que estaba pasando.

En tu libro hablas de la relación que tenía Don Francisco con Manuel Contreras ¿Cómo la definirías?
– La verdad es que no te podría asegurar si fue una relación de amistad, porque no tengo los elementos. Pero sí te puedo asegurar que fue de conveniencia en la que se juntaron, se encontraron y se apoyaron mutuamente varias veces. No es que lo conoció por casualidad un día en un restaurante, su relación con Manuel Contreras fue de bastante cercanía, pero no me atrevería a decir que fue de amistad.

Si bien Don Francisco nunca ha manifestado su tendencia política, siempre ha sido más ligado a la Democracia Cristiana que a la derecha. Sin embargo, él ha alabado muchas veces la dictadura sobre todo por los supuestos progresos económicos que ya hemos visto en qué se han transformado: los pobres cada vez son más pobres y lo ricos cada vez más ricos.

¿Cuál crees que fue el rol que tuvo Don Francisco en dictadura?
– Creo que está súper claro que su rol fue muy importante porque las dictaduras del tipo que sean, siempre intentan llenar al público de pan y circo y, en este caso, el circo era Sábado Gigante y Don Francisco. Hasta se ponía gorros de payaso, era súper evidente que mientras el país empezaba a dar pequeñas luchas contra la dictadura, Don Francisco mostraba una idea de país tranquilo, donde nada pasaba. No puedo entender que, con la preponderancia internacional que tenía, Don Francisco nunca haya hecho nada en torno a los atropellos de los Derechos Humanos que fueron salvajes.

Cuando en el libro constato que su padre nunca estuvo en el campo de concentración que él dice, también entiendo que una persona que es capaz de mentir de esa manera sobre el dolor de un pueblo, como el judío en el Holocausto, podría hacerlo con el dolor de un pueblo en una dictadura. Mientras le caigan las lucas en el bolsillo, no importa lo demás. Mejor hacer la vista gorda.

¿Qué sentiste cuando empezaste a enterarte de esos antecedentes?
– Fue raro porque por una parte sentía que era súper evidente que un personaje con sus características tuviera un lado oscuro pero incluso yo, que llevo tiempo en televisión y en medios de comunicación, jamás imaginé que ese lado era tan oscuro. Hubo momentos en que me sorprendió.

Yo soy pariente de detenidos, ejecutados y perdí a mi abuelo, a mi madre, tíos, amigos…entonces me provoca un dolor especial que alguien sea capaz de burlarse de algo tan terrible. Eso quiere decir que eres un inescrupuloso y que no tienes ningún principio en tu vida.

“LAS 27 HORAS DE AMOR”

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¿Cuál crees es el principal factor que genera cuestionamientos en contra de Don Francisco respecto de la Teletón?
– Más que contra Don Francisco, son cuestionamientos en contra de la fundación Teletón y de cómo funciona. Al ser una fundación sin fines de lucro, mantiene privadas ciertas actividades de su conducta económica. Sabemos cuánto se recibe porque conocemos el cómputo, pero no sabemos cómo se distribuye, cómo se gasta y cuánto cuestan los servicios de las personas que trabajan en la fundación, sobre todo de la directiva. Todos esos vacíos, que legalmente son súper permisivos por ser sin fines de lucro, se convierten en algo más inmoral que ilegal. El ingreso que tienen las 27 horas de amor es impresionante, una cantidad de miles de millones que debieran ser bien justificados.

De esa raíz nacen todos los conflictos y en el libro constato que hay una cantidad de irregularidades impresionantes. Un ex productor general de la Teletón me dijo en una entrevista que aproximadamente el 20% del dinero recaudado le llega a los niños. Entonces yo me pregunto, ¿qué pasa con el resto? Por algo hace tanto tiempo se está cuestionando a la Teletón, no es transparente.

¿Qué opinas de que siempre en nuestro país ha existido un límite para hablar sobre Don Francisco?
– Los grupos de poder tienen tamaña influencia en los medios de comunicación. Además, la mayoría o el 99% de los medios formales son fascistas entonces no me sorprende que hayan estos vetos. Lo que sí me alegra y entusiasma es ver y constatar que estos vetos se están cayendo de a poco. Se le están cayendo las caretas a todos los ladrones, a los mafiosos, a toda la gente que lucra, que juega con la fe y con el afecto de la gente. Dentro de ese círculo Don Francisco no tiene por qué quedar exento. Hay un montón de cosas en su vida que son oscuras y que tienen que revelarse. Con este libro estoy tratando de dar a conocer algunas y que de aquí en adelante el lector o espectador saque sus propias conclusiones. Es muy importante golpear a los poderosos de vez en cuando para que no se sientan intocables.

En ese sentido, cuando estalló el caso Penta nunca se habló mucho de la relación de Carlos Alberto Délano y Don Francisco…
– Nunca se ha hablado de la relación de Penta con Don Francisco, porque si bien el Choclo Délano es su amigo, Penta como organización está tremendamente involucrada en la Teletón. Los dineros ganados en la Teletón se invierten a través de Penta, lo que es asqueroso. Nosotros estamos dando plata para una obra social, no para enriquecer a estos mafiosos.

¿Cómo crees que ha evolucionado la figura de Don Francisco en los últimos años?
– Creo que más que evolucionar ha involucionado. En una época de dictadura era muy fácil tener estos elefantes blancos a los que nadie cuestionaba. Con el tiempo hemos ido descubriendo cosas y hay gente que se ha ido atreviendo. Se atrevieron a demandarlo por acoso sexual y por paternidad. Los que han sido afectados por él levantaron la voz y su figura cada vez es más negativa.

¿Crees que alguna diferencia entre Mario Kreutzberger y Don Francisco?
– A estas alturas, creo que poca. Probablemente al principio eran dos personas diferentes, de hecho Don Francisco es tremendamente alegre, se mata de la risa, juega y bromea, pero Mario Kreutzberger, la persona detrás del personaje, pareciera ser un hombre más tímido, por todo lo que he visto y por lo que han dicho los entrevistados. Sin embargo, con el tiempo se han ido fusionando, uno no puede tener dos personalidades, a menos que tengas un trastorno mental.

¿Cuál es la influencia que tiene Don Francisco en la sociedad chilena?
– En este momento, poca. A pesar de que su influencia aún es bastante grande, ya no es como antes. En la sociedad se le ha visto un rol importantísimo desde la dictadura hasta todos estos años de transición, no solo en el lavado de imagen a los ladrones, coludidos y tipos que están presos con juicios, sino que también generando negocios en paralelo con ellos. No solo con la derecha o izquierda, da lo mismo el grupo económico, religioso o político. Todos tienen cabida en Don Francisco, siempre cuando gane.