cheyre

El ex Comandante en Jefe del Ejército Juan Emilio Cheyre, procesado como cómplice y encubridor de 15 homicidios en el caso Caravana de la Muerte La Serena, ocurrido en octubre de 1973, obtuvo permiso especial para viajar a Colombia el próximo 30 de septiembre a observar actividades del proceso de paz entre el gobierno de esa país y las FARC.

La noticia sorprendió a las organizaciones de Derechos Humanos, específicamente a la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP), que es querellante en la causa contra Cheyre y que ya alegó en contra de otorgarle libertad bajo fianza en julio pasado.

El abogado de Cheyre, Jorge Boffil, presentó la solicitud señalando que su representado “se ha desempeñado activamente durante los últimos años en la observación y seguimiento del proceso de paz y profundización democrática que (ha) experimenta(do) Colombia. Así consta, entre otras cosas, en numerosas publicaciones y columnas de opinión de su autoría, sobre la materia”.

En ese contexto, Cheyre requirió la autorización para viajar a la ciudad de Bogotá, Colombia, entre los días viernes 30 de septiembre y lunes 10 de octubre de 2016, ambas fechas inclusive. El ex militar chileno podrá estar presente el próximo domingo 2 de octubre cuando se desarrolle el plebiscito en el que los colombianos deberán tomar la decisión de apoyar o rechazar los acuerdos de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), con el que se pone fin a 52 años de conflicto armado.

Cheyre, como ex director del Centro de Estudios Internacional de la UC, estuvo siempre muy preocupado por el tema y se refirió públicamente al proceso en diversas ocasiones y mediante columnas de opinión en diversos medios.

De esa forma, el miércoles pasado el ministro en visita extraordinario para causas por violaciones a los Derechos Humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Mario Carroza, accedió a la solicitud previo pago de una fianza de un millón de pesos.

Cabe recordar que fue el pasado 7 de julio cuando el ministro Carroza procesó y ordenó la detención de Cheyre por su responsabilidad en los homicidios calificados tras el paso de la comitiva militar dirigida por el general Sergio Arellano Stark en el regimiento Arica de La Serena en octubre de 1973. Cinco días después logró la libertad bajo fianza con el pago de una fianza también de un millón de pesos.

Ofreciendo el modelo de transición

En la solicitud de Cheyre aparecen como notas al pie al menos cuatro columnas publicadas por el ex Comandante en Jefe del Ejército, donde se refiere al proceso de paz y desarme colombiano.

En esos textos, escritos desde abril de 2015 hasta apenas doce días antes de ser procesado como encubridor y cómplice en la causa Caravana La Serena, el 25 de junio de 2016, el militar (r) destacaba el proceso para lograr un acuerdo de paz y señalaba como una de las más grandes dificultades la de encontrar una fórmula que administre justicia con garantías para todos.

“El gobierno se ha comprometido a que no aceptará la impunidad, ya que además de inaceptable es rechazada por la sociedad”, señaló Cheyre sobre el proceso colombiano en La Tercera, donde además agregó que “llegar a concretar niveles adecuados de verdad, justicia, reparación, memoria y asegurar la no repetición constituyen, a mi juicio, uno de los desafíos más complejos que tienen los negociadores”.

Incluso el ex director del Centro de Estudios Internacionales de la UC, se ofreció a colaborar con la experiencia chilena. “Como país, y si ellos lo requieren, podríamos colaborar en áreas donde, con una realidad diferente, contamos con experiencias significativas. La transición pactada a que aspiran los colombianos la vivimos en nuestro caso nacional. La búsqueda de la verdad, el reconocimiento por parte de las FF.AA. de aquellos actos que trasgredieron el respeto a los DD.HH. de nuestros conciudadanos, la construcción de memoria y los procesos de reparación son activos que Chile puede exhibir y compartir”, dijo en esa misma ocasión.

En su última opinión publicada en los medios, que apareció también en el diario La Tercera 12 días antes de que se ordenara su detención, Cheyre insistió en lo difícil que sería para los colombianos pactar con un sistema para impartir justicia a los involucrados.

“He sido testigo del punto más complejo radicado en la forma como se administrará justicia. Hay consenso en que no puede haber impunidad; sin embargo, también es imposible una justicia de tiempos normales. La justicia transicional será la fórmula. Verdad, justicia, reparación, memoria y no repetición constituirán los objetivos a lograr. Todo indica que existe la suficiente grandeza y generosidad de las partes para que el odio, la venganza o las visiones de sólo castigar a una de las partes serán sobrepasadas por una mirada más amplia que administrará el Tribunal Especial para la Paz”, declaró.

AFEP: “Impresentable y violento”

Por esta razón, la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP) presentó una apelación a la resolución de Carroza de permitirle la salida del país, invocando argumentos como la gravedad de la pena y el concepto de igualdad ante la ley, que probablemente no permitiría a otro procesado como cómplice de 15 asesinatos a salir del país.

Alicia Lira, presidenta de la AFEP, señaló a este diario que después de saber que se está viendo las noticias sobre posibles beneficios carcelarios a gente como Krassnoff, urge que la justicia se haga cargo y no permita beneficios a quienes cometieron o ayudaron a cometer crímenes de lesa humanidad.

“A nosotros nos parece realmente impresentable y violento saber la forma que tienen hoy día estos victimarios de ver todos los lados posibles. O sea, él cree que con un millón de pesos para la utilización de salir con permiso a un proceso de paz que ahí… Mire, Cheyre estuvo en la UC como analista internacional y estuvo blanqueado por sectores de la Concertación y muchos de ellos, antes que lo procesaran, ponían las manos al fuego por él. Pero hoy día, pensar que estando procesado y teniendo otras causas en haberes, vaya a un proceso tan relevante a un país hermano a hablar de la vuelta a democracia o plantear que se vuelva al país a lo que hemos vivido nosotros, realmente no tiene sustento jurídico ni político”, dijo Lira.

La dirigenta señaló ha costado mucho la rendición de cuentas y los procesos contra estos ex uniformados “a través de las querellas de los familiares directos, de la agrupación, que al final lo procesaran y sin embargo, su personalidad tan calculadora, tan fascista, apela como si estuviera en descanso y pide autorización para salir fuera del país para hablar de temas de los que está inhabilitado moralmente, hasta que no demuestre lo contrario”.

Sobre las recomendaciones del mismo ex general de tomar algunas experiencias del modelo chileno de “justicia transicional”, Lira señala que es parte de la actitud maquiavélica porque el peor ejemplo que se puede dar de Chile es el de una transición pactada de 26 años aún con detenidos desaparecidos, aún sin justicia, y aún con el poder judicial aplicando la media prescripción y pena remitida.

“Yo creo que la impunidad que ha vivido Cheyre durante todos estos años con la venia y complicidad de sectores de la Concertación, le permite seguir adelante con una mentira que realmente es patológica, porque de qué transición habla. En este país seguimos movilizándonos en las calles, seguimos exigiendo en La Moneda y no se nos escucha, no se nos recibe. Incluso, si no fuera por las querellas y la constancia permanente de las agrupaciones de familiares a nivel nacional y muchos jueces que se la han jugado realmente para reparar la obsecuencia del poder judicial, no habríamos avanzado en este tema”, agregó.

Ernesto Lejderman: “Sé que Cheyre esconde algo más” – The Clinic Online