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En medio del debate por la creación de una comisión especial que pueda investigar a fondo las terribles muertes al interior de centros del Servicio Nacional de Menores (Sename), el nombre del cura Fernando Montes ha sido mencionado por algunos parlamentarios para integrar dicha instancia, la cual se basaría en experiencias de las comisiones Rettig y Valech, que se enfocaron en la violación a los derechos humanos durante dictadura.

Pues bien, en conversación con La Tercera, Montes señaló en primer lugar que “celebro que se esté buscando una forma de ir al fondo de las cosas, pero a mí no me hablado nadie sobre esto. Si yo puedo ayudar en algo, lo hago feliz, porque el tema merece ser investigado, y uno no puede restarse, aunque no sé si sea la persona más apta”.

En cuanto a la posible vulneración de derechos humanos en este caso, el sacerdote planteó que “si se comprueba que hay descuido es una gravísima lesión a los derechos de las personas, de los niños básicamente, pero actualmente no tengo toda la información y los datos detalladamente para dar un juicio puntual. Sin embargo, insisto, si hubo niños fallecidos que necesitaban cuidados o si hubo maltrato en algunos casos, eso es vulneración de derechos”.

Entre los elementos que no le calzan al religioso, aparece el hecho de que no existan causas claras en algunos fallecimientos, “porque me imagino que la muerte de un niño debiese estar en los registros de defunción. Se debiese tener constancia de qué murió esa persona y qué cuidados se le dieron para tratarlo”.

“Hay que generar las instancias necesarias para que esto nunca más vuelva a ocurrir”, recalcó el religioso.

Por su parte, y ya enfocándose en otorgar algunas soluciones a la compleja situación, Montes indicó que “ante todo hay que dar normas muy claras: elegir a las personas más aptas. Con los datos que uno tiene, de lo que entrega el Estado para niños y adolescentes carenciados no alcanza a cubrir los gastos y necesidades que tienen los menores, sobre todo cuando se trata de niños; por ejemplo, como lo que ocurre en el Pequeño Cottolengo”.

Precisó en este punto que “en ese lugar hay niños verdaderamente con carencias, ya que las familias no los pueden tener, ni cuidar, por lo que se requieren muchos insumos médicos para tratarlos, y eso es carísimo”.

“Lo otro que me parece importante es que, obviamente, en una institución como el Sename, debido a su importancia y envergadura, siempre va a haber abusos, por lo tanto, y hay que tener cuidado en no generalizar casos puntuales que allí ocurren. Hay que investigar a fondo estos hechos, de todas maneras castigar si hay culpabilidad, pero no hay que generalizar para que la gente que trabaja ahí no se sienta con esa enorme carga encima”, sentenció.