Selección-de-la-antología

EN LA RAÍZ DE TODO ESTÁ MI MADRE

En la raíz de todo está mi madre
como un manto de tejido bajo tierra
un sombrío huerto de hierbajos tósigos
un vuelo de mariposillas terrosas.

Los años han contribuido a su alacrán
círculos que ciñen mis días
a sus caricias púas y cruces
rastrillándome el cerebro.

Es tierra que espera por mí
tras haberme soltado la jauría
de células que me prohíjan.

Tantas noches que quise cortar mi cuello
aserruchar mis cervicales
descuartizar mis imágenes
pero a cambio me contenté
con restregar plumas
llorar tinta y otros mendrugos
y seguir ese dictado –una vez más–
meticuloso de las venas.

HERMANDAD DE LA TÓRTOLA

Es el tiempo actual.
No comer ni dejar comer.
Perseguir por sobre todo perseguir.
Abrir las alas para ocupar espacio.
Que todo sucumba
ante sus bellos ojos.

FONDOS BUITRES

Es una frase que cae mal
en los delicados de cutis.
Una patada en la guata de los engullidores.
Mala leche.
¿Quién la pronunció?
Alguien que blande palabras
como otros machetean.
En la cúspide del empíreo la analizarán.
A la base de la pirámide llega el eco frío.
¿Buitres? ¿Existen los buitres?
Chupo y güitreo mejor.

ARTE CONTEMPORÁNEO

Miren esa pared multicolor
Es un tucán de las tierras calientes
Se lo puso en un secador de pelo
Sedoso como él era
Al pasar la frontera.
Digamos que su último hálito
Lo bombearon acá
Hot and cool.

Con toda propiedad:
El arte es en algún momento
Un animal vivo.

HORA MAÑANERA

Bajo el limonero
el gato siamés medita
entrecierra los ojos
pareciera que nada ve.
Mueve las orejas parabólicas
olfatea el perfume que flota
el olor de las plumas tibias de las tórtolas
suspendidas lejos de sus patas.

A cinco casas de ahí
le esperó un plato de comida preparada.
En sí mismo sabe
que la muerte está ya
a pocos pasos.

VOLUNTAD DE VIVIR

Mientras vigilo ollas en la cocina
en la ventana se muestra
un cuerpecillo que salta
ocultándose en la hojarasca.
Detrás un zorzal ha bajado.
Se encarniza con el picoteo entre las hojas.

Un caparazón vacío
es lo que ha quedado en tierra.

Y un instante para pensar con Schopenhauer.
La vida como una cadena de seres
que se devoran mutuamente.

RAMERA

en los dominios de la Madre Naturaleza
soy la practicante del antiguo oficio
hoy con el moderno horario continuado

de sol a sol hago la recolección de varas
remos que batirán otra vez las aguas de la humanidad.

AHORA SÍ, CON HONDA

Nos ha caído encima fuego graneado.
No podemos sacar cabeza.
Vuelan sobre nosotros
como misiles teledirigidos
la sola y múltiple palabra lucro
en su trayectoria mortífera.
De ella somos blanco fácil.
Tiene una estela de seducción.
Lucro es parte de la condición humana.
Es verbo que se conjuga a escondidas
pero no en juego.
Encuentra su defensa entre los humanistas
y en la carnicería.
La rampa desde donde es emitida
no son bocas modulantes
son hocicos sanguinolentos.
Balbucean día y noche su cancioncilla de cuna
y nos amamantan con su leche gorda.
sus fardos de billetes
olidos en ranciedad.
Es proteína pura nos dicen
nos hará crecer.

Ahora sí, ahora
dale con honda.

Los trabajos y los días. Antología
Elvira Hernández
Selección y edición de Vicente Undurraga
Editorial Lumen, 2016, 300 páginas