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“La gente anda más tacaña con las propinas. Dicen que como no hay parquímetro, no tienen por qué pagar nada a nadie. Yo los ayudo a estacionar, les cuido el auto pero no les importa y uno no puede hacer nada”, relata uno de los estacionadores que lleva más de 12 años lavando autos en la calle Bellavista.

En los barrios de Patronato, la Vega Central, Bellavista y el entorno del Edificio Consistorial se liberaron más de 1500 estacionamientos concesionados por Recoleta S.A tras algunos incumplimientos por parte de la empresa, como la construcción de estacionamientos subterráneos. El abogado de la entidad, Gustavo Parraguez, declaró a La Tercera que el término de contrato decidido por el municipio fue “un acto arbitario e ilegal” y que “se debía haber esperado una resolución judicial para terminar el contrato. Esa es la única vía para poner término anticipado a un acuerdo de este tipo y no por un acto unilateral del alcalde”.

El edil de Recoleta ya había dado que hablar por la creación de la Farmacia y Óptica popular, en 2015 y 2016 respectivamente, acciones que no tardaron en ser replicadas por otras comunas. Siguiendo esta misma línea, Jadue impulsó esta política que, según señaló a Cooperativa, le devuelve “nuestras calles a sus verdaderos dueños”. Asimismo, destacó que “los residentes de esos barrios podrán volver a estacionar frente a sus viviendas sin tener que pagar más de $10.000 diarios, como lo hicieron por décadas antes de que la UDI convirtiera en rentables negocios privados, todos los espacios públicos de nuestra comuna”.

La determinación impulsada por Jadue provocó que la comuna “dejara de percibir cerca de 300 millones anuales, cifra muy menor con respecto a los 1.700 millones de utilidades que generaba la empresa”, explican desde el municipio.

Además, causó diversas posturas entre los funcionarios de la empresa, los locatarios y los trabajadores independientes del sector, así como también el rechazo de la medida por concejales de su propia coalición.

“Yo traté de ir a Patronato hace unos días con mi señora y no pudimos estacionarnos, no había dónde”, afirmó el concejal PS por Recoleta, Fernando Pacheco a The Clinic Online. Asimismo, aseguró que “en su mayoría, llegan comerciantes y se quedan todo el día ahí instalados. Dejan todo ocupado”.

“Don Luis”, como muchos lo conocen en el barrio Patronato, tiene 71 años y lleva más de 27 trabajando como independiente en el lugar. “Todo el día pasa lleno porque vienen los de (la comuna) Santiago a estacionarse acá, dejan el auto todo el día y así se ahorran plata. A veces me aburro y me voy porque ellos se aprovechan, vuelven a las ocho de la noche y no me pagan nada. Perdí muchos clientes a los que les lavaba sus autos porque ahora no hay dónde estacionar y yo necesito que vayan rotando los autos para poder ganar y llevar (dinero) para mi casa”, cuenta.

Desde el municipio reconocieron esta situación y aseguraron que “luego de un periodo de marcha blanca, nuestros inspectores procederán a cursar multas a todos quienes, salvo nuestros vecinos, estacionen por más de una hora, tal como indica la señalética que ya hemos instalado en las calles libres de cobros injustos”.

Uno de los parquímetros de Recoleta S.A continúa trabajando en el sector con la polera color naranja de la empresa. Pese a su reticencia para referirse al tema, aseguró que “aquí no ha cambiado nada y no va a cambiar nada porque (la concesionaria) es una empresa muy solvente y nos nos van a despedir”. Identificado como uno de los líderes del sindicato de la empresa por los mismos trabajadores, afirmó que a “nosotros no nos han finiquitado porque vamos a seguir trabajando aquí”.

Lorena, otra de las empleadas de la concesionaria que lleva más de siete años trabajando en barrio Patronato, teme por el incierto futuro que le depara la medida adoptada por el municipio, pues desde la empresa Recoleta S.A no les han informado nada salvo una posible reubicación. “Me voy a quedar sin nada, volando, porque en Las Condes o Providencia -comunas donde podrían ser enviados los trabajadores- ya todos los parquímetros tienen sus calles y no nos conocen como acá”, aseguró. La mujer, que realiza turnos extras e intenta superar la meta que le fija la empresa para obtener bonos y poder alcanzar los $450.000 mensuales, asegura que esta política fue inconsciente y que no se pensó en toda la gente que quedaría sin trabajo.

A Lorena y a los demás trabajadores se les dio un periodo de vacaciones por su propia seguridad, según explicó el abogado de la concesionaria, Gustavo Parraguez a The Clinic Online. “La gente amenaza a los funcionarios e incluso los agrede. Los cuidadores informales se meten y los amenazan porque se sienten dueños del espacio”, aseveró.

Por otro lado, los locatarios del sector se muestran a favor de la determinación, pues creen que incrementa la llegada de compradores. Bernardo, uno de los comerciantes, sostiene que “la gente que apoya a la concesionaria ladrona es la que dice que otros vienen a plantarse acá todo el día”. Asegura que es una decisión “extraordinaria” y que permite que la gente “ande más relajada porque antes, si te pasabas un minuto, te cobraban como si fueran 20”. ESTACIONAMIENTO

En este sentido, la Municipalidad de Recoleta señaló a este medio que tiene la “convicción de que los bienes públicos no pueden ser transformados en negocios privados, más aún cuando no consideran el bienestar de la comunidad. Con esta medida estamos poniendo en valor el derecho de nuestros vecinos a ocupar y luego decidir qué uso darle a nuestros espacios público. Y ellos lo agradecen”.

Resolución judicial

La concesionaria presentó una demanda a la municipalidad de Recoleta por el incumplimiento del contrato vigente y se encuentra a la espera de una resolución judicial. “El municipio tomó una decisión unilateral, de facto, que no podían tomar”, explica Parraguez.

En este sentido, el defensor de la concesionaria aseguró que esta medida informal impulsada por el alcalde tuvo “un valor a nivel popular en la medida en que el alcalde ocupó los medios de comunicación para promover que los automovilistas se rehúsen a pagar, lo que produce perturbaciones”.

Parraguez sostiene que junto a Recoleta S.A se encuentran a la espera de una resolución judicial y que están dispuestos a esperar todo el tiempo que sea necesario pero que “si esto se demora, va a haber que despedir trabajadores sin lugar a dudas, hasta que tengamos la posibilidad de volver a la calle. No vamos a tener a los trabajadores esperando seis meses”, aseguró.

Desde la Municipalidad de Recoleta confirman haber recibido una medida precautoria por parte de la concesionaria tramitada ante el 10 juzgado civil de Santiago, la cual habría sido rechazada. Sin embargo, el abogado afirma que el proceso sigue en curso y que de ser rechazado seguirán en la instancia que corresponda: la Corte de Apelaciones o la Corte Suprema.