La presidenta del PRI, Alejandra Bravo, se mandó una comentada entrevista con el sitio El Dínamo, en la que hizo pebre a Boric y Jackson por su posible inconsecuencia para actuar: el Lexus de Osvaldo Andrade, la homosexualidad, el abuso de la izquierda y la derecha, entre otras cosas. Por su parte, explicó su repudiado tuit en el que compara los incendios forestales del país con la despenalización del aborto.

Sobre esto último afirmó que nadie la retó en el bloque, ya que “se entiende que éstas son circunstancias personales de cómo uno decide hacer la política o las críticas a la contingencia. Respetamos que las discusiones no sean respecto a cómo decidimos hacer la política, sino que sea por cuestiones que involucren a Chile Vamos.

Añadió que “lo que yo quise generar con ese tuit fue hacer conciencia. Fue una metáfora de cómo corremos a defender la vida cuando están en riesgo las personas, que no vayan a morir. Paralelamente y contradictoriamente, en el Senado se vota una ley que va contra la vida. Quizás la metáfora no fue la más feliz, pero sirvió para explicar por qué se empeñan tanto en hacer una ley que va contra la vida y cuando ésta se pone en riesgo todos acudimos a salvarla”.

A renglón seguido explicó que “sonó como eso (castigo divino). Pero es lo mismo cuando alguien que no cree en la divinidad, como el actual líder del Podemos de España (Pablo Iglesias), que se vincula mucho con Boric y Jackson, planteó que ‘Chile está viviendo un verdadero infierno’ por los incendios. Es como mi metáfora. Uno podrá cuestionar: ¿será que la izquierda cree en el infierno y el cielo? Pero como son de izquierda, nadie los cuestiona. Me cuestionan a mí porque les duele que yo haga una crítica profunda en defensa de la vida”.

Al ser consultada por un tuit donde subió una foto de Piñera pilotando un avión, contestó que “se transformó en un ícono de la esperanza de Chile y de la ineficiencia de la Nueva Mayoría, así como decirle al señor (Aaron) Cavieres que lo suyo no sé si es error, una negligencia o mala intención de impedir que llegaran aviones como éste. Mi foto era una forma de decir que si hay alguien que sabe enfrentar las catástrofes y lo demostró con total eficacia es Piñera. Me pareció justo”.

En este sentido resaltó que “cuando Piñera tomó la reconstrucción del terremoto como propia, igual que el vuelo de un avión, ésta tiene dos etapas: el despegue y el aterrizaje. Y en los dos aspectos Piñera estuvo impecable. Por eso defiendo tanto la foto, porque demuestra que Piñera fue un buen piloto de la catástrofe”.

La polémica por Boric y el uso del buque de la Armada

Sobre el viaje familiar de Boric arriba de la nave de la Armada para visitar a su fallecido bisabuelo, arremetió derechamente con que el parlamentario “cometió un abuso y además es incoherente porque hizo un viaje de lujo. Me parece que estos jóvenes, tanto Boric como Jackson, no es que no tengan derecho a vacacionar en resorts elegantes o que hagan viajes familiares que cuestan mucha plata para poner una placa. Creo que es muy incoherente con lo que predican y no practican”.

La incoherencia la remarcó en el hecho de que “ellos defienden un pensamiento y un modelo donde uno pensaría que la austeridad es muy importante, pero ese viaje que cuesta millones no podría realizarlo una familia pobre. Eso se supone que lo hacen los ricos y hacen uso y abuso de las instituciones del Estado. Yo te aseguro que si eso lo hubiese hecho la familia de Piñera le sacan la porquería… es un lujo el que se dan para demostrar que son los Boric y tiene una cosa media clasista”.

En este punto disparó que “la izquierda es muy incoherente y se han puesto muy burgueses porque hacer eso es una burguesía. Le exigen al pueblo y abusan de ellos para sacar adelante eso que ellos logran: el poder. Yo hablo mucho de la clase media popular, ése es nuestro partido, pero como opción de vida. Yo estoy en Fonasa, tengo un auto barato, si me enfermo de un cáncer, voy a ir a un hospital público, no tendría cómo ir a una clínica privada, no tengo un bien raíz, nunca he logrado el dinero. Cuando yo te digo que hay que ser coherente con el discurso y la praxis que uno lleva, yo exijo lo mismo y por eso lo critico. Yo hablo de la clase media popular y vivo como una mujer de clase media popular”.

Alejandra Bravo afirmó que es inconsecuente ser de izquierda y tener lucas para el discurso que poseen los de dicho sector. La vocera de Chile Vamos aseveró que “yo no quiero que nadie cometa delitos ni abuse, pero es también un abuso cuando uno está en estos cargos y no poder andar en un auto normal. Hace unos días iba camino al Congreso y en el peaje veo en el auto bien elegante, que lo miré porque me gustan esos autos, aunque no los pueda comprar. Era un Lexus y era Osvaldo Andrade. Entonces, pensé: qué inconsecuencia más grande. Tú te puedes comprar un auto normal. Si hablas del pueblo, tiene que ser como una opción de vida… Yo los encuentro muy burgueses. Eso me pasa con la izquierda. A la derecha siempre la he encontrado que abusa desde el punto de vista de por qué querer concentrar tanto. Por eso yo soy de centro”.

La figura de Piñera

Al hablar de la figura del expresidente Sebastián Piñera -la quinta fortuna más extensa de Chile- Bravo saca las garras para asegurar que él no abusa, “porque cuando uno está en el área política, en un cargo como presidente, tienes que ver que todas sus políticas públicas apuntaron a la clase media y popular. Entonces me parece un muy buen candidato. También en áreas que para nosotros son muy importante: los Derechos Humanos. A diferencia de la izquierda, a Piñera no le tembló la mano ni le tuvo miedo a la derecha pinochetista de cerrar el Penal Cordillera o hablar de los cómplices pasivos. Piñera tuvo un gobierno de centro, no fue ultra liberal ni igualitarista como ha sido este gobierno. Yo creo que Piñera sí logró el proceso de una educación pública, gratuita y de calidad”.

Pese a que siempre habló de la educación como un bien de mercado, la cabeza del PRI explicó que Piñera “instala la idea de los Liceos Bicentenarios de excelencia, que este gobierno ha querido borrarlos del mapa, le da la oportunidad a un niño de clase media popular de ir a ser el mejor y los padres están muy comprometidos con sus hijos. Esa es la educación pública de verdad”.

Al ser consultada por la homosexualidad y el matrimonio igualitario, la entrevista soltó que “nosotros respetamos mucho lo que son las relaciones de amor, incluso entre dos iguales y tienen toda su dignidad. Quizás esa unión que ellos esperan que se llame matrimonio puede tener otro nombre. Podrían llamarse “homomomios” o qué sé yo. Son homosexuales y no veo por qué tenga que ser una ofensa y ellos lo asumen con mucha personalidad”.

Eso sí, precisó que “por qué nosotros los heterosexuales tenemos que ceder y no podemos defender algo que es nuestro. Así como ellos defienden sus espacios y sus derechos, que yo los respeto, por qué nosotros tenemos que ceder en entregarles todo, por qué tendría que convertirse la sociedad en homosexual y dejar de ser heterosexual si nosotros ganamos el espacio. Somos heterosexuales y defendemos ese espacio. No me parece lógico que hoy en las escuelas haya profesores que les dicen a los niños que la sexualidad no se define hasta como los trece años. O sea, que antes puede ser un hombre que no se define. Por qué tienes que engañar a un niño que se siente niño desde que nace”.

Agregó que “por qué introducirles en sus mentes pequeñas y vulnerables que la sexualidad se define a los doce o trece años cuando no es así desde nuestra perspectiva de heterosexuales. Un niño nace niño y una niña nace niña. Hay casos excepcionales, los transgéneros, que obviamente sabe que tienen un tema y los padres saben de muy niños que tienen ese cambio, pero que interiormente se sienten del sexo opuesto. Y eso siempre ha sido tratado y no hay problemas. Pero enseñarles en general a los niños no me parece correcto”.

“A los niños siempre se les enseña, desde que nacen. El otro día en Los Simpsons mostraban cómo era la homosexualidad y la heterosexualidad quedaba completamente de lado, era divertido con su manera de ser. Mi sobrina lo miraba y ella se reía. Seguramente ella lo encontraba súper normal lo que le estaba enseñando la televisión, entonces en la hora de almuerzo lo conversamos y fue la forma de explicarle la forma que explican ahí no es lo único”, enfatizó Bravo, al mismo tiempo que dijo que “no es la homosexualidad lo válido, lo que es, y que no todo el mundo es homosexual. Ella tiene derecho a que ella se sienta niña y no confundida de si es niño o niña. Ese derecho no se lo puede quitar la izquierda ni el Estado”.

“No lo sé”, sostuvo cuando fue consultada por si una lesbiana deja de ser niña.

Ante la consulta “¿Cómo le enseñarías a un niño qué es ser homosexual?”, Bravo dijo que “le diría que un homosexual es alguien que nace con un cuerpo de hombre pero que siente como mujer. O una mujer que nace con vagina pero que siente como hombre”.

¿Adopción homoparental? Contestó que “no estoy de acuerdo y votaría en contra. Sin embargo, reconozco que quienes ya han adoptado los críen conforme a su forma homosexual de ver la vida. Eso tengo que respetarlo porque es una familia y tal como yo defiendo que nadie me quite mi oportunidad de cómo quiero criar a mis hijos, también es respetable como ellos quieran criar a sus hijos”.

Sobre si prefiere que un niño crezca en una familia homoparental o en un hogar del Sename, profundizó en que “yo parto de la base de que los hogares o centros no debieran existir y el niño debiera permanecer en su familia con todos los acuerdos necesarios. Un hijo nunca va a estar mejor que con su familia, aunque a veces sean un desastre. Pero por qué un niño tiene que caer en manos de un pensamiento ideológico, porque los homosexuales tienen una visión del mundo distinta. Pero estos temas no son los que más nos interesan como PRI porque son de un mundo de elite”.