Carlos Larraín se refirió este sábado a un eventual gobierno de Sebastián Piñera como carta presidencial de Chile Vamos poniendo algunas condiciones y límites a su gestión.

El locuaz ex timonel de Renovación Nacional manifestó que dos de los requisitos importantes para el ex mandatario serían mejorar la relación con los partidos que lo apoyan y la introducción de caras nuevas.

En una entrevista con El Mercurio, Larraín declaró que respalda el diagnóstico realizado por el empresario en su proclamación en Quinta Normal pero que hay lineamientos básicos que debe tener un candidato que él apoye.

“Yo voy a estar con el candidato que más impulse lo que más se acerque a nuestras identidades centrales y que luego las concrete en el Gobierno. En el Gobierno pasado hubo vacilaciones que se pagaron caro, y creo que hemos aprendido la lección dolorosamente” fueron parte de las palabras de Larraín.

El ex senador aseguró que la actual constitución es la “matriz del éxito de la sociedad de los últimos 40 años” por lo que se debe proteger, al mismo tiempo que manifestó que otro eje importante es la defensa y expansión de la economía de mercado.

Otros ejes citados por Larraín son la libertad de enseñanza, la revalorización de las Fuerzas Armadas, las zonas extremas y un “estatuto para la familia”.

“Yo voy a ayudar al que mejor interprete al sector, y hasta el momento Piñera está dando la talla, pero esperemos el proceso de la primaria. Él es el que más fuerza y conexión está mostrando, como lo hizo el otro día en un discurso en la Quinta Normal, Pero yo me reservo el juicio final” declara tajante Larraín en el diario de Edwards.

En otro de los puntos sobre los que habló Larraín, comentó que “hay que tener un ministro del Interior enérgico y activo, proveniente de los partidos políticos. El próximo gobierno no puede ser una pyme: tiene que ser mucho más abierto que lo que fue el anterior con los partidos que lo ayudaron muy abnegadamente”.

Poniéndose más metafórico, el ex timonel de RN definió que “el próximo Presidente de la República tiene que ser una especie de faro, iluminar un camino que va a ser muy duro y en el cual va a necesitar muchos aliados. Así que el próximo gobierno tiene que abarcar una gama mucho más amplia de colaboradores que las que se seleccionó la vez anterior”.