El periodista deportivo Milton Millas conversa con la revista Sábado sobre el cáncer de próstata que le diagnosticaron luego de que un médico que consultaba regularmente para ese tipo de exámenes, un urólogo, no advirtiera que cargaba con un tumor.

Millas cuenta que después de sospechar que algo podía andar mal y tras el diagnóstico de que sólo tenía una prostatitis; es decir, una inflamación, un encuentro casual con un amigo, que precisamente padecía la enfermedad, fue la oportunidad para enterarse de que tenía cáncer.

“Fui a la clínica, le llevé los mismos exámenes de los doctores anteriores y él me dijo que había que hacer una biopsia urgente porque había un 40% de posibilidades de que tuviera cáncer. Le conté a mi familia, mis hijos decían que no me iba a pasar nada, que yo era muy deportista, sano. Fui con la Sole, mi mujer, y nos dijeron que las noticias no eran buenas. Encontraron cinco tumores y necesitaba una cirugía. Era cáncer a la próstata”.

El shock fue grande, no lloró, y rápidamente reunió a sus hijos para contarles, pues como dice, la vida cambia absolutamente. “Quieras o no, el cáncer está todo el día presente, por el cariño de la gente, por la preocupación, porque te tienes que hacer un exámen, porque hay una fecha para hacerte el tratamiento, porque hay cosas que ya no puedes hacer”.

De todos modos, Millas afirma llevar el momento con calma, pues dice que “no lo tengo miedo a la muerte. Es más, tengo curiosidad en muchos aspectos. A la muerte no le debo nada, a la vida sí, porque lo he pasado re bien (…) Te puede dar dolor, tristeza y hasta pena dejar a tus seres queridos”, pero “es algo que va a pasar”.

Consultado si es que en este momento donde seguramente se mira atrás se arrepiente de algo, responde que “de haber trabajado tanto y no darle más tiempo a mi vida (…) Todo lo que he hecho lo podría haber hecho mejor, pero no puedo vivir de nuevo (…) Y si mi vida llega a un punto quiero sufrir lo menos posible”, redondea Millas, quien admite que es partidario de la eutanasia y que quimio no se hará, porque es “muy invasiva”.