El fiscal regional metropolitano Oriente, Manuel Guerra, explicó y precisó por qué nunca pidió el acceso a los correos del exPresidente Sebastián Piñera, por el bullado caso Exalmar que dice relación con las inversiones realizadas por Bancard en la pesquera peruana Exalmar, todo esto en medio del litigio que llevaba Chile y Perú en La Haya.

En entrevista con La Tercera, el persecutor afirmó que en las querellas presentadas por el diputado comunista Hugo Gutiérrez por posible uso de información privilegiada y negociación incompatible “concluimos que no existen elementos que permitan comprobar la veracidad de los hechos contenidos” en las acciones judiciales del parlamentario.

Añadió que “hay hechos que son ciertos, como, por ejemplo, que se adquirieron estas acciones de Exalmar mientras Sebastián Piñera ejercía el cargo de Presidente de la República, pero no hay prueba alguna que dé cuenta de la intervención de este. Inclusive, revisamos correos electrónicos de Nicolás Noguera, quien sí fue quien ejecutó estas operaciones en su condición de gerente general de Bancard, pero no encontramos ninguna vinculación con el ex presidente que dé cuenta que este haya tomado parte de dicha decisión, lo cual era el elemento base para luego ver si había delito”.

“Se lo resumo, en lo que se refiere a Exalmar y Dominga, nosotros no encontramos ningún vínculo concreto o intervención de parte del ex presidente”, aseguró.

En otros pasajes, Guerra detalló que “la correspondencia electrónica se inscribe dentro de lo que se denomina la garantía de inviolabilidad de las comunicaciones privadas, es decir, hablamos de un derecho constitucional que para poder ser violentado requiere o la autorización del imputado o del tribunal, pero sobre la base de sospechas fundadas de que puede haber elementos que den cuenta de la existencia de un delito. Esto no puede ser en función de lo que uno crea o de lo que uno piense”.

“En ninguno de los correos de Nicolás Noguera sobre el negocio en Exalmar aparecía Sebastián Piñera. Por lo tanto, a mi parecer, habría sido arbitrario haber pedido los correos de Piñera sin haber tenido un hecho base que así lo justificara”, recalcó.

Al ser consultado por si Piñera tuvo privilegios en esta investigación, contestó que “absolutamente ninguno. Se le tomó declaración como imputado, se interrogó a miembros de su familia y acá nunca importaron los tiempos electorales. Somos fiscales y eso nunca nos puede importar”.