¿En qué están esta semana en la revista?
-Estamos buscando información real de los resultados porque no nos creemos los números que dio el Consejo Nacional Electoral. Es difícil creer que en un país como este, donde estamos soportando una inflación de tres dígitos anuales, con escasez, el gobierno haya aumentado tres millones de votos con relación al 2015. Estuvimos en varios centros electorales, y en zonas donde siempre ganaba el chavismo, el ausentismo, la apatía, y la abstención eran evidentes. Esto se repitió en la mayoría de las ciudades de Venezuela, entonces esa cifra de ocho millones de votos es increíble. No tiene ni una explicación.

¿Por qué tanta oposición interna y externa a la Asamblea Constituyente de Nicolás Maduro?
-Porque la Constituyente pretende darle piso legal al gobierno autoritario de Maduro. Todos los otros poderes deben supeditarse a la Asamblea Nacional Constituyente.

¿Es posible que coexista la Asamblea Nacional con la Asamblea Constituyente recién electa?
-Por presión, me da la impresión que la podrían dejar funcionar, porque en la práctica la Asamblea Nacional no tiene incidencia en nada, de hecho todas las leyes que han aprobado son desconocidas por el gobierno, los diputados no han recibido dieta hace un año. Es peor disolverla. De hecho amenazaron quitarle impunidad a los diputados.

El 99, Chávez también convocó a una Asamblea Nacional Constituyente.
-Claro, pero para ir a la Asamblea, hizo un referéndum previo que se sometió al voto popular. Maduro no lo hizo, porque sabe que no va a ganar. Como no hizo las votaciones de gobernadores el año 2016 porque sabe que no las va a ganar. Pero con esta Asamblea Nacional Constituyente no sabemos qué sucederá, si a los venezolanos se nos consultará algo o no.

Se ha dicho que esto es un golpe de Estado legal.
-Para mí esto es un intento de legalizar un golpe de Estado. Con la intención de desplazar a la Asamblea Nacional. Lo que estoy seguro es que a la Fiscal Nacional de la República, Luisa Ortega, la van a sacar, no conciben que alguien en ese rol no sea obediente.

¿Hay bandos en el gobierno de Maduro?
– Lo que en Venezuela llamamos el cogoyo, la cúpula del chavismo, siempre ha actuado en conjunto. Uno presupone que hay diferencias entre Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, porque no podemos olvidar que cuando Chávez dio su último mensaje en Venezuela, poco antes de morir, apareció en televisión con Diosdado Cabello sentado a la derecha y Nicolás Maduro sentado a la izquierda. Los dos son jefes y esa aparente división, uno la ve en algunas cosas. Se dice, pero no lo hemos podido corroborar, que el asalto que se hizo a la Asamblea Nacional el 5 de julio, fue instigado por Diosdado Cabello, algo que dejó muy mal parado al gobierno en el mundo entero. A los pocos días, Leopoldo López fue sacado de la cárcel militar y llevado a su casa, algo que algunos interpretaron como una respuesta de Maduro a Cabello por lo del asalto a la Asamblea Nacional, aunque nada esté confirmado, es evidente que hay una pugna soterrada entre ambos.

¿Cuál es la diferencia entre Chávez y Maduro?

-Para empezar, Chávez era militar, con él había órdenes y se acataban. Maduro viene del mundo sindical, militante de la izquierda marxista leninista. Chávez fue una persona con mucho carisma y que disfrutó de ingresos enormes por la venta del petróleo. Cuando llegó al poder el barril costaba 10 dólares y se empinó a los 100, unido al crecimiento de India y China. Y además tenía un ego desproporcionado, Chávez se decía el “ángel vengador”, creyó que era un líder que iba a cambiar el mundo. Maduro no tiene carisma, trata de imitar a Chávez y lo hace igual, pero no le resulta, además no tiene el dinero de Chávez.

Dicen que Diosdado Cabello es más inteligente, ¿por qué no fue él el elegido para suceder a Chávez?
-Porque tiene más rechazo entre la gente. Cabello es un militar, es el ala más dura y más pura del chavismo y es quien tiene el peor trato hacia la oposición.


¿Y Maduro es bruto como dicen?

-Maduro de bruto no tiene nada. No estudió en la universidad, es un chofer de autobuses y dirigente sindical de toda la vida, pero es inteligente. Si no lo fuera, no hubiera mantenido el poder como lo está manteniendo. Ellos tienen unas convicciones ideológicas que no han dado resultado en ninguna parte del mundo, como estar enamorado de la revolución cubana, que es algo distinto a ser inteligente o no.

¿En lo personal, creíste en la idea de una izquierda que le diera una mejor vida al pueblo venezolano?
-No voté por Hugo Chávez porque los militares nunca me han simpatizado, ni de izquierda ni de derecha. Chávez tenía la intención de reducir las diferencias sociales y las injusticias que había en Venezuela. Lo que no comparto, es su juicio que en Venezuela nunca se ocuparon de los pobres, porque el mejor ejemplo es él y su familia. Él siempre se presentaba como el pobre que vive en un pueblo del llano venezolano, son cinco hermanos y de estos, cuatro tienen carrera universitaria. La educación en Venezuela es gratuita desde el siglo XIX, aquí hay una buena cantidad de universidades públicas, donde él y sus hermanos llegaron a estudiar. Hubo movilidad social en Venezuela, sobre todo en los primeros gobiernos después de la llegada de la democracia: desde los 60 hasta el 78, hubo mejor distribución de la riqueza y mejoras sociales. Lo que pasó es que se administró mal el primer boom petrolero, el país se endeudó sin necesidad, cayeron los precios del crudo, y cuando hubo que elegir entre mantener los programas sociales o pagar la deuda, pues eligieron pagar la deuda, eso generó pobreza. Chávez quiso mejorar las condiciones, no lo dudo, pero eso requiere que eso sea sustentable en el tiempo.

¿Chávez es el sueño del socialismo para ti?
-Lo que Chávez siempre quiso fue mantenerse en el poder, tuvo ideas de izquierda, pero esas ideas, estilo cubano, no terminan dando resultado. La Unión Soviética, Cuba, China ningún país es ejemplo de progreso social, son dictaduras: la pobreza está mejor repartida quizás, pero son experiencias fracasadas. Y no hay libertad política ni de expresión. Y aquí es verdad que se hicieron elecciones, pero la libertad se mantuvo mientras ellos tuvieron la mayoría. Y de qué socialismo hablamos, en Venezuela hay una riqueza que permitió hacer mejorías, pero los jerarcas no van a los hospitales, sino a clínicas privadas y sus hijos no van a los colegios públicos, sino a los privados. Aquí hay un deterioro social grave. La dieta Maduro, no es mentira, la gente pierde peso. Somos el segundo país más inseguro de América Latina, hay 40 asesinatos diarios en Caracas, el narcotráfico se ha incrementado, el otro día encontraron un avión Air France con tonelada y media de cocaína. Esa inseguridad, esa pobreza y desigualdad social me habla de otra cosa, no de socialismo. Esto es una estafa.

¿Cómo sigue esto?

La gente está clara que el resultado de la Constituyente no es el que se dice, pero la gente lleva cuatro meses en esta pelea y eso va agotando y hay que sumarle casi 120 muertos, miles de heridos, más de 500 presos políticos y una represión totalmente desproporcionada: allanamientos masivos, sin orden judicial, detenciones arbitrarias, para darte un ejemplo, hay presos que tienen órdenes de libertad otorgados por los tribunales, que la policía política no los acata.

¿Cómo sigue circulando entonces la revista Tal Cual?
-Porque esta no es una dictadura clásica. Esto no es Pinochet. Hay medios de comunicación independientes, pero la mayoría se autocensuran para poder seguir funcionando y los que no lo hacemos, sobrevivimos a duras penas. Nosotros éramos un diario, pero desde febrero del 2015 pasamos a semanario porque el único que puede importar papel es el gobierno y nos da justo para salir una semana; las planchas de impresión solo las tiene el Estado, los dólares para importar te los autoriza el Estado. Antes teníamos 36 páginas, ahora son 16, pero seguimos circulando en toda Venezuela.
Tenemos también demandas del capitán Diosdado Cabello, por las que los directivos del periódico tenemos prohibición de salir de Venezuela desde el año 2014. Una demanda es por una columna de opinión, escrita por un ex ministro de Chávez, quien escribió que Cabello habría dicho que a quien no le gustara la inseguridad, se fuera de Venezuela. La segunda demanda es porque replicamos una nota del diario ABC de España que decía que el escolta de Cabello estaría vinculado con el tráfico de droga.

-Y la oposición, ¿como lo ha hecho?

-Para mí equivocó el camino el año pasado, no tenía necesidad de buscar el referéndum revocatorio para sacar a Maduro de la presidencia cuando lo que le quedaba eran tres años en ejercicio. Lo más sensato habría sido concentrarse en las elecciones regionales, de las cuales la oposición iba a ganar entre 18 a 20 de las 24 gobernaciones que tiene Venezuela. Estoy en desacuerdo con la violencia que se ha generado en las protestas y aunque la Mesa de la Unidad hace llamados a manifestaciones pacíficas, alguna responsabilidad también tienen en esto que se ha desatado. La oposición tiene que conseguir una verdadera unidad y tratar de ampliar esa unidad hacia lo que se llama el chavismo crítico. Hay figuras que pueden ser interesantes, la fiscal nacional, el ex ministro de Relaciones interiores, el general Rodríguez Torres, el general Hugo Carvajal, en fin. La oposición debió recorrer la ruta sin tanta velocidad.

Capriles, Leopoldo López, entre otros, ¿cómo ves los liderazgos dentro de la oposición?
-No me entusiasma ninguno. Nos hacen falta líderes que sean más maduros, que reflexionen. Llevamos cuatro meses en esas protestas, hay que hacer un balance al menos. La oposición ha actuado de manera muy irresponsable con el tema del diálogo. Aún no reconocen formalmente que se han sentado con el gobierno a conversar en las últimas semanas. A la oposición le ha faltado liderazgo, y aquí los meto a todos, no hay ni uno que se salve.

¿Por qué fueron detenidos otra vez los opositores Antonio Ledezma y Leopoldo López?
-En los formal, Ledezma tenía como condición para estar en su casa, no hacer declaraciones y las hizo. En el caso de Leopoldo no está muy claro si esto estaba acordado de antes, porque aunque él había hecho declaraciones antes, no había pasado nada. Él siempre negó que su traslado a casa tuviera que ver con algún tipo de negociación con el gobierno, pero el alcalde de Caracas dijo que Leopoldo no había cumplido su compromiso de bajar las protestas. Ahora bien, ellos representa a los sectores más extremos de la oposición y su detención radicalizan más todo, algo que creo es justamente lo que el gobierno busca. Le conviene mantener el enfrentamiento violento en la calle.

¿Qué sabes del diálogo entre el gobierno y la oposición?
-Lo único claro es lo que escribió Rodríguez Zapatero: cronograma electoral, liberación de los presos políticos, respeto a la Asamblea Nacional y canal humanitario. Estas propuestas no están recogidas tal como la oposición las planteó, pero creo que Zapatero está intentando mediar y recibió críticas poco respetuosas, pero con todos los errores que pudo haber tenido, creo que nos puede estar ayudando más de lo que algunos creen. La única manera de llegar a algo es sentarnos en una mesa a discutir qué es lo que vamos hacer y a dónde vamos a ir. Pero en la oposición hay una suerte de chantaje, no se puede negociar. Negociar es como una palabra prohibida. Se entiende, por lo que ocurrió el año pasado, donde lo que el gobierno hizo con la negociación fue ganar tiempo para que no hubiera referéndum revocatorio, pero al final de cuentas hay que sentarse a conversar, y cuanto antes es mejor.

¿Ves que la violencia continúa?
Puede haber una inflexión en la calle, por el cansancio, pero el conflicto político está latente y cualquier chispa lo volverá prender.