Bernardo de la Maza salió hace mucho rato de la televisión, de las noticias. Seguramente los millennials, o parte de ellos, ni siquiera saben quién es. Pero Bernardo de la Maza no se ha alejado de la contingencia. De hecho, él y sus circunstancias son su propio medio de comunicación en el canal de internet bernardodelamaza.tv. O sea, a sus 77 años y con una jubilación de un palo y medio, Bernardo de la Maza es un youtuber.

“Yo amo la libertad y la independencia”, dice a La Segunda, tras lo cual afirma que este formato le permite expresar “todo lo que no he podido expresar en mi vida”.

Por eso que es Bernando de la Maza cumple a su edad el sueño del enfurecido. Y del enfurecido periodista, informado, con opinión. “Yo estoy indignado por un montón de cosas”, admite y luego se lanza. “Mi crítica contra este nuevo país que apareció. Este país corrupto, sucio, lleno de irregularidades, con boletas truchas, mentiras, gente de izquierda que se financia con dineros de SQM. En fin, con tanta basura que ha aparecido me he dedicado a decir un montón de cosas”, asevera.

Como dice que le chorean un montón de cosas, bueno, no con esas palabras, porque Bernardo de la Maza no habla así, se da el tiempo para cuestionar que los noticiarios, donde tantos años estuvo, se extiendan hasta pasadas las 10 y media de la noche. “Ya no puede ser noticia el portonazo número 5.232”, dice.

Pero su rabia no tiene como único flanco lo anterior. Admite, sin tapujos, que “estoy tan indignado con los curas, con los políticos, con los carabineros, con las instituciones que se han maleado”.

El canal de Bernardo de la Maza tiene 14.440 suscriptores y unas 350 mil reproducciones. Dice que lo ven autoridades y que ha recibido propuestas de auspicios, pero las ha rechazado para defender su autonomía.