El presidente Piñera tiene la oportunidad histórica de llevar a Chile a tiempos mejores en un contexto político del mayor consenso y alcance. El presidente Piñera debe saberlo: no porque el pueblo chileno en su sabiduría ancestral lo haya apoyado con tanta fuerza en su próxima magistratura debe concluir que el país se ha derechizado con un cheque en blanco ni mucho menos. No, señor presidente, usted tiene por delante una misión que lo puede catapultar como uno de los presidentes de mayor calado republicano. Por cierto, presidente Piñera, usted encabezará un gobierno que significará de veras el punto final de la transición. Usted lo sabe: no cuenta con una mayoría absoluta en el parlamento, por lo tanto usted debe conseguir el concurso desinteresado de una oposición política –Dios quiera- constructiva y positiva. Usted, presidente Piñera, debe dirigirse al Flor Motuda: “oiga disidente alternativo apóyeme en este proyecto, no sea amarrete ni obstruccionista”.

Presidente Piñera, no le saque el poto a la jeringa en temas delicados como las pensiones, la educación o la salud, sea revolucionario en esas materias, haga cuenta que está enfrentando la cuestión social como lo hizo la derecha con conciencia social a principios del siglo XX. Y entienda que la izquierda no la integran un par de jetones iluminados, es parte importante de un país necesitado de cariño. Que no quede la idea de que usted gobierna para los más suertudos o bacanes. No deje de lado la agenda social y, en ese sentido, pucha, qué emocionante es saber que en su campaña exitosa ha contado con el apoyo de su familia y, especialmente, de esa mujer maravillosa que es doña Cecilia Morel, tan impregnada de amor por la patria, que le recuerda en su discurso de festejo “cariño, no te olvides de los pueblos originarios o sus hijas e hijos diciéndole “papá, no des la espalda al pueblo”. A usted en ese discurso histórico, del domingo 17 de diciembre, lo vi realmente sincero. Me ha hecho recordar a don Eduardo Frei Montalva y por qué no a don Salvador Allende en sus mensajes sociales. Presidente Piñera, usted está llamado a redimir a Chile tan vapuleado por los abusadores de todo pelaje. Presidente Piñera, la gallada popular, de la sufrida clase media de este país en un gesto de libertad política y de desprendimiento lo ha respaldado, porque tiene ilusiones de surgir, sacar adelante a los chiquillos y tener las deudas al día. Chile podría ir derechito al despeñadero y al precipicio a merced de bravucones y bocazas, pero usted tiene la hermosa oportunidad de impedirlo, hay que enderezar a Chile, corregirlo, enmendarlo, llamarle la atención; usted presidente Piñera puede democratizar a Chile como nunca antes se ha visto, de constituirlo en un ejemplo en el concierto de las naciones. Chile no es un país de mala gente, pero a veces se distrae y pierde el rumbo, usted debe salvarlo de la maldad y la corrupción. Usted podría haberse retirado a disfrutar de sus nietos, mantenerse al margen de las contingencias y ha optado por seguir participando en la cosa pública. Estoy seguro, la patria no se verá en la necesidad de cobrarle la palabra. Presidente Piñera, lo veo bien inspirado, feliz de volver a La Moneda, lo veo sabio y con la experiencia de los años, es un abuelo, es un tata Tatán, usted ha recorrido a Chile tantas veces, no desperdicie esta chance que le ofrece la historia, convoque a la patria, una a la patria, presida a la patria, lo que tenemos nos ha costado tanto sacrificio, salve a la patria, eleve a la patria, hay tantas figuras señeras que pueden ir acompañándolo en el alma, piense usted en don René Schneider, en don Raúl Silva Henríquez, en los luchadores sociales, en los padres de la patria, evoque a sus magníficos padres que supieron enseñarlo y conducirlo en la vida, no se aleje de los humildes, de los ofendidos. Dios lo bendiga y sea un regio mandatario de Todas y Todos.