Marco Enríquez-Ominami, transcurrido ya más de un mes y medio de la primera vuelta presidencial en la que participó por tercera oportunidad, dice -en entrevista con radio Duna- que no se limitará a emitir un juicio fraterno, pero ácido de la Nueva Mayoría. Entonces se lanza.

 

“Veo una Nueva Mayoría que está completamente enamorada del Frente Amplia -yo no-, quiere ser el Frente Amplio. Ellos quieren ser jóvenes y revolucionarios. Yo no los encuentro ni jóvenes ni revolucionarios al Frente Amplio, pero la Nueva Mayoría se muere de ganas de ser como ellos, entonces sufre”, dispara.

Para ME-O, eso “es un enorme error  porque la Nueva Mayoría hizo trampa, hizo un atajo el 2013, hizo una alianza que es falsa y lo reconocen ellos mismos. Hicieron coalición porque en el fondo tenían una líder exitosa (…) no había coalición y por lo tanto están pagando la factura ahora”.

Según dice, en  “la segunda vuelta fue muy mala la campaña en la centroizquierda. Cuando uno veía el hambre de Piñera (…) es un depredador en el buen sentido. Es un hombre que luchó para ser presidente. Al frente faltó hambre”.

Con todo, afirma que “sigo creyendo que va a haber que acordar con la Nueva Mayoría”.