Innocent Oseghale, migrante de Nigeria, es el principal sospechoso del horrible homicidio de Pamela Mastropietro, una niña romana de 18 años. El nigeriano intentó derretir el cuerpo de la muchacha en el ácido. Este hecho desató enormes polémicas.

Días más tarde Luca Traini, exponente de la extrema derecha romana, cometió un atentado pistolero a las 11 de la mañana del pasado sábado contra un grupo de migrantes en Macerata, localidad cerca de la capital italiana. Atentado que provocó más de 6 heridos. Disparó con una Glock, pistola semiautomática de fabricación austriaca.

Luca Traini, según las autoridades, no muestra arrepentimiento.

Declaró el día de ayer: “Quedé horrorizado por lo que le pasó a Pamela y decidí cumplir una acción personal. Quería ir al Tribunal y dispararle al asesino de Pamela pero cambié de idea”.

El atentado se desató delante de la sede del PD (Partido Democrático, centro-izquierda), cerca del cual hay negocios y tiendas frecuentadas por migrantes.

“Tras el atentado me dirigí hacia Pollenza, ahí donde habían encontrado las maletas con los restos de Pamela y me quedé por algunos minutos en recogimiento. Recién la había vengado disparando 30 golpes. Quería que lo supiera”, declara Traini a los abogados.

En su casa encontraron copia del Mein Kampf, símbolos y banderas neo-nazis, videos y dvd sobre la historia del fascismo, del nazismo y armas blancas.

Las autoridades coinciden en el hecho que no se pueda considerar terrorismo, en cuanto no subsiste la matriz típica: organización radicada en el territorio, complicidad con otros, organización del atentado. Según Carabinieri este fue un gesto aislado y unilateral. Traini no se consultó con nadie. Un ojo por ojo, nada más.

Créditos del video: cuenta de YouTube “CriminalMente”