“Qué cagada se mandaron?”, “Pancho, dime, ¿tú lo mataste” encaraba el Huaqui a sus hijos la madrugada del 5 de junio de 2016 al llegar a la casa en la que viven en la población La Legua. El exjugador venía de la clínica donde se encontraba Mitzi, su señora, producto de una anemia severa, y se enteraba de que Sebastián Osores, futbolista y con quien su hija Yaritza había tenido una breve relación, había muerto de un balazo tras una pelea en la discoteque Don Oscar de Maipú. Sus dos hijos, Gerardo y Francisco, estaban en el lugar.

Osores y Yary

Sebastián Osores y Yaritza Huaquipán se habían conocido a fines de 2015 a través de Facebook. Tras meses de conversación en esa red social, se veían las caras en marzo del año siguiente. Entonces comenzaban a salir hasta que en un cumpleaños familiar, Osores presentaba a Yary como su polola.

Según cuenta la propia involucrada a Sábado, Osores la saturó con sus pretensiones y ella optó entonces por alejarse.

El hecho es decidor en la historia porque tiene que ver precisamente con un momento que aparece como el inicio de lo que terminaría en tragedia. El calendario marca mayo de 2016 y Sebastián Osores se topa con Francisco Huaquipán hijo en la discoteque Don Oscar. Lo ve besando a una mujer que evidentemente no era su hermana. Lo increpa en la pista de baile. Es la primera discusión.

A pesar de que Yary no se entera del encuentro, a la semana siguiente da por terminada la relación con Osores.

La noche fatal

Pese a que la madre de ambos estaba hospitalizada, Francisco y Gerardo, los hermanos Huaquipán, desoyen a su hermana y la noche del 5 de junio de 2016 salen a carretear. El lugar de elección es la Don Oscar y allá parten con dos amigos, Fabio Bravo y Bryan Melián.

Como era previsible, porque frecuentaban el mismo lugar, Francisco se topa esa noche con Osores. Discuten y éste último le reprocha haber terminado con su hermana por su culpa.

Osores se hallaba con un grupo de amigos celebrando que se iba a probar al fútbol chino. Como esas cosas pasan, se vuelve a topar con Huaquipán y el asunto comienza a ponerse color de hormiga. En ese momento, además se involucran los amigos.

Tras ir a la casa de Bryan, los dos Huaquipán y sus amigos vuelven a la discoteque. Son cerca de las 4 de la mañana y entonces Osores junto a Juan Ormazábal salen de la Don Oscar en medio de una gresca en la que se tiraban mesas.

Afuera, en el sector de los estacionamientos, estas dos personas se topan una vez más con los Huaquipán. Ahí acontece un cruce verbal, además de un forcejeo. Osores grita algo así como “voy a buscar pistolas”.

Los cuatro corren detrás suyo y en una escena que no se extiende por más de 30 segundos, las cámaras registran la huida, Sebastián Osores recibe un disparo en el pecho. Los videos no alcanza a captar ni al muerto ni a quien jala el gatillo.

El vuelco

Cuando Francisco Anderson Huaquipán se entera vía WhatsApp, como todos los demás, de la muerte de Osores y llega a encarar a sus hijos, el Bryan, que se había quedado a dormir en la casa, salta y para defender a su amigo le dice: “No le pegue na’ tío, fui yo el que disparó, pero no lo quería matar”.

En su primera declaración, el 6 de junio, Bryan asume la autoría de los disparos, pero luego de un quiebre con la familia Huaquipán cambia su testimonio y afirma que los padres de su ahora examigo lo obligaron a incriminarse. “Me eché la culpa de todo lo ocurrido. Todo eso lo hice por amistad hacia la familia”, diría a la PDI en noviembre de ese mismo año.

Con la declaración anterior, se formularon nuevas hipótesis y la pericias dieron lugar a reordenar la escena del crimen y sindicar tanto a Bryan como a Francisco como autores del homicidio.

Francisco, que había partido a Francia, fue detenido tras una orden de captura internacional y mandado de regreso a Chile, donde fue formalizado y dejado en prisión preventiva. El hecho trascendió en la farándula, como tantas veces sucede con estas situaciones en las que se ven involucradas personas con algún grado de notoriedad pública.

Mientras se resuelve qué fue lo que realmente aconteció la noche del 5 de junio de 2016 en la discoteque Don Oscar, Mitzi afirma: Estuvieron en el lugar y en el momento equivocados… Bryan sabe lo que hizo”.

El texto original de Sábado acá.