El abogado Mauricio Moya soltó detalles sobre cómo fue aquel 4 de septiembre de 2017, en que el antipoeta Nicanor Parra llegó a firmar su testamento hasta la 1º Notaría y conservador de minas Ximena Ricci Díaz, ubicada al costado de la Muni de San Antonio.

En conversación con La Segunda, el profesional aseguró que “Nicanor estaba bastante claro, la notario le preguntó su nombre, dónde vivía, entre otras cosas. Estaba muy bien ubicado en el tiempo y el espacio”.

Añadió que “no conversaba mucho y parecía un poco retraído, pero de vez en cuando interrumpía para hacer un par de preguntas”.

En ese sentido, Moya afirmó que “la notario le leyó el testamento completo, le preguntó qué le parecía y si estaba de acuerdo. También nos preguntó a los tres testigos sobre Nicanor, y los tres coincidimos con que se veía bien. Bien considerando que era una persona de edad avanzada”.

Eso sí, el redactor del testamento recalcó que el antipoeta “estaba súper claro de todo lo que estaba haciendo. En lo personal, no noté ningún tipo de desvarío, ni vi ningún tipo de desubicación. La notario le preguntó en qué día estábamos, le contestó, la hora también”.

“Creo que Nicanor es una de las pocas personas que mantuvo la licidez hasta el final. Nunca lo vi antes, lo conocí en el momento de firmar. Pero en ese acto lo vi lúcido y claro”, destacó.

Al ser consultado por el documento firmado, Moya desclasificó que cinco años antes de trabajar en él, “Colombina ya me comentaba las dudas de su padre respecto a su legado”.

Moya admite, además, que “yo le sugerí a Colombina que fuera la albacea, sin embargo la idea no le pareció en un comienzo, porque no quería aparecer con esta imagen de interesada en lo patrimonial”. Precisó que “las veces que nos reunimos en estos años, siempre le insistí en este camino para tranquilizar a su papá. Ella lo mantenía al tanto, me contaba que él estaba inquieto por el asunto. Nicanor quería asegurar la perpetuidad de su obra con alguna fundación o algo por el estilo”.

Vale decir que la decisión de Parra de nombrar a Colombina como su albacea con el 58,3% de su herencia ha desatado roces en la familia.

De acuerdo al vespertino, Alberto y Catalina buscan aclarar el estado de salud de Parra al momento de firmar su herencia, todo esto argumentando que vieron una letra temblorosa en el documento.