III. De “Zurdo” a zurdo
Por Ignacio Briso Ortega

De los jugadores chilenos que participaron del Mundial de Brasil 2014 y la copa América de Chile del año siguiente, el primero en ser dirigido por el casildense Jorge Sampaoli fue Jean Beausejour. El entrenador argentino estaba lejos del éxito logrado con Universidad de Chile y la selección nacional, pero la primera probada del fútbol chileno fue en O’Higgins de Rancagua.

“Creo que no llegué de la mejor forma a principio de año a Cobreloa, soy súper crítico en eso, creo que en mi forma física no llegué. Pero después cuando ya estuve bien, creo que alcancé los rendimientos que yo esperaba y que la gente también”, dijo Beausejour en un reportaje de TVN en abril de 2008, que además tuvo la particularidad de mostrar a futuras figuras como Esteban Paredes.

Pero el fútbol da revanchas y de la mano del casildense, O’Higgins y particularmente Beausejour, lograron subir su nivel. Los de Rancagua lograron entrar en los cuartos de final de los torneos Apertura y Clausura del 2008, perdiendo con Universidad de Chile y Palestino respectivamente; mientras que Beausejour, que en ese momento lucía unos dreadlock, era una de las figuras. Jugó casi todos los partidos y sumando ambos campeonatos, marcó 13 goles. Aunque el gran goleador del ciclo de Sampaoli fue Néstor Bareiro, quien solo en el Apertura convirtió 16 dianas.

En el libro “No escucho y sigo” de Pablo Paván, una biografía de Jorge Sampaoli, el autor destaca el rol de “Bose” dentro del equipo celeste: “El otro ejemplo puntual (además de Cristián Arán, Fernando Vergara y Carlos Carmona) es el de Jean Beausejour, que se consolidó como la mejor figura del plantel jugando como extremo izquierdo. Desde ese momento, su desempeño fue seguido de cerca por los auxiliares de Bielsa, que tiempo después lo convocó al seleccionado”.

La posición en que Sampaoli hacía a jugar a Jean era la que más le gustaba. “Estoy jugando en la posición que más me acomoda, de puntero izquierdo, la que desarrollé desde mis inicios de formación en Católica”, contó a TVN.

En aquel reportaje, el “Zurdo”, como le dicen en su Casilda natal a Sampaoli, también tuvo palabras para el nacido en Estación Central: “La velocidad, la potencia, el desborde, el centro con intención, ahí está centralizada la gran característica de un jugador que desnivela mucho y va a ser un aporte importante para el fútbol chileno”. De zurdo a zurdo, Sampaoli resultó importante en el renacer futbolístico de Beausejour, que en O’Higgins vio un lugar para mostrarse nuevamente hacia el fútbol extranjero.

De hecho, cuando Sampaoli dirigió la Universidad de Chile entre 2010 y 2012, tenía el deseo de contar con Beausejour en su equipo. “Minuto 119”, escrito por el periodista Cristián Arcos, revive un dialogo entre el casildense y el en ese entonces gerente deportivo azul, Sabino Aguad:

– “No, Jorge. Es imposible traerlo. Juega en el Birmingham de Inglaterra; gana cincuenta veces más de lo que podemos pagarle acá. Olvídalo”.
– “Con él podemos pelear la Libertadores. Es una inversión “

Fueron varias veces las que Sampaoli intentó convencer a la dirigencia azul de traer a Beausejour, quien irónicamente vio su vuelta al fútbol chileno en el archirrival, Colo Colo.

Como le suele suceder a los jugadores de éxito, no duró mucho jugando en Chile. Su esfuerzo y buen rendimiento le significaron dos cosas: Partir a otra aventura en el extranjero y ser visibilizado por el técnico de la “Roja”, Marcelo Bielsa. “La selección siempre va a ser mi objetivo, mi norte, independientemente sean o no los llamados”, era el anhelo de Jean en el reportaje de TVN.

Precisamente el mismo día que empezó el mundial de 2010, en un perfil publicado por La Tercera el 11 de junio, Beausejour analizó lo que fue su proceso de incorporación a la selección dirigida por el “Loco”: “Ha sido como un sueño esto que vivo. Algo utópico. Pasó todo tan rápido…se fue dando día a día y ahora tengo la oportunidad de estar en un Mundial”.

Para el sitio oficial de Colo Colo, Jean recordó que en 2014 que su vuelta a Chile fue el momento de su maduración futbolística: “Yo maduré futbolística y físicamente en ese año (2008). Y adopté mi profesión como el punto neutral de la vida, en el sentido que me iba a dar de comer. Me despertó mi vocación por el fútbol en esa última etapa de Cobreloa. Me empecé a re-encantar. Me topé con Bielsa en la selección y con Sampaoli en O’Higgins. Fueron un cúmulo de cosas que hicieron que me encauzara en un proceso normal”.