A precios exorbitantes ha llegado la palta en la capital, superando incluso la barrera mental de los cinco mil pesos en su versión Hass, convirtiéndose en un alimento inalcanzable para gran parte de la población.

En redes sociales ya algunos han incitado a tomar medidas contra el tremendo incremento de precios llamando a bajar su consumo para que de igual manera bajen los precios.

Según dijo el ministro de Agricultura, Antonio Walker, la sequía sería la culpable ya que “La palta se produce en climas muy particulares, nunca vamos a poder ser un productor muy masivo de palta”.

Walker agregó en La Cuarta que “hay 32 mil hectáreas, pero necesitamos clima, que no existan heladas, que haya muy buenas temperaturas en la primavera y en el verano, por lo que desgraciadamente es un producto de alto precio”.

Una opinión muy distinta tiene el vocero de la Vega Central, Arturo Guerrero, quien descarta de plano la versión de la autoridad ministerial.

Guerrero sostiene que “El 85 por ciento del producto nacional se va a los mercados de China, EE.UU. e India. Nosotros nos quedamos con el 15% y no nos alcanza, porque entró a nuestra dieta. Lo de la sequía es falso”.

La polémica se instala en medio de los cuestionamientos desde Europa a la forma de producir palta en Chile, con un documental de Deutshe Welle que acusa que el “aguacate” es “sinónimo de escasez de agua, violación de los derechos humanos y una profunda huella ecológica”.