A través de su cuenta de Facebook, Esteban Rojas, de trayectoria en cine y TV, da a conocer su vivencia trabajando al lado del cineasta Nicolás López. Según dice, no cabe duda que es un abusador, pues cuenta cómo -asevera- lo maltrataba.

“Doy fe de que Nicolás López sí es un abusador. Él abusó psicológicamente de mi por años, dejando secuelas y cicatrices que tardaron mucho tiempo en sanar. Entre 1999 y 2002 trabajé con él en su productora y fui víctima de sus constantes insultos y bullying. Se divertía tanto burlándose de mí que incluso llegó a darme un pseudónimo, “Papitas”, ya que según él yo le recordaba “una papa fea y deforme””, inicia su testimonio.

Luego dice que recuerda una vez en que, “después de tener relaciones sexuales con su polola en la oficina mientras yo y otros de sus colaboradores trabajábamos en la habitación adyacente, salió con sus genitales al aire para demostrar a los demás que él realmente había tenido sexo”.

““Papitas, hueón imbécil”, “Papitas, puta el hueón virgen”, “provinciano de mierda” o “Papa culiá fea” eran el pan de cada día que yo tenía que desayunar en Sobras Producciones”, afirma.

Según Rojas, la intención de su relato tiene como objeto “intentar apagar las dudas que alguien podría llegar a tener sobre su culpabilidad en las acusaciones de abuso sexual y laboral que actualmente él está intentando combatir”. Que no les quepa duda de que este ser humano es culpable. Yo escuché el testimonio de Andrea Velasco hace 5 años cuando ella me contó lo mismo. No conozco a las demás víctimas pero solidarizó con ellas y agradezco que haya mujeres valientes como ellas. Gracias a su coraje muy pronto se podrá cambiar el inmundo paradigma que hoy impera, uno donde los seres humanos horribles como Nicolás López pueden dar rienda suelta a su crueldad y ser recompensados por eso”.

“Y no habrá jamás verdadero arrepentimiento en él. Lo conocí bien y sé que siempre fue, es y será una persona horrible”, cierra.