Algunas dirán que fue una simple coincidencia. Pero la cosa es que mientras un buen porcentaje de los chilenos permanecía pegado a la pantalla para ver como caía Uruguay ante Francia en la Copa del Mundo y otros se frotaban las manos con la columna que habla de los abusos de Don Francisco, el exsubsecretario de Minería de Piñera, Pablo Wagner, zafaba en la justicia del delito de cohecho por haber recibido una mesada de 42 palos de los Penta en tanto fungía en el cargo.

En el Octavo Juzgado de Garantía a Wagner se le absolvía entonces por el delito de cohecho y se le condenaba por estos hechos bajo la figura de delitos tributarios y enriquecimiento ilícito.

Esta resolución llega después de que la semana anterior, y tras acuerdo entre las partes, la Fiscalía lo reformalizó, desestimando, se dijo, el cohecho.

Así las cosas, y pese a la oposición de el Consejo de Defensa del Estado (CDE) y la Fundación Ciudadano Inteligente (CI), Wagner cumplirá condena por los delitos antes descritos, lo que se hará en libertad, pues la fiscalía pide dos años de presidio menor en grado medio, más el pago dos multas -50% del perjuicio fiscal y 40 UTAS- por los delitos tributarios, además de cuatro años de inhabilitación de ejercer cargos públicos y el pago de los $42 millones por el enriquecimiento ilícito.

La sentencia se conocerá el 11 de julio, dos días después de la de Carlos Délano y Carlos Lavín, los fundadores del holding Penta, condenados sólo por delitos tributarios en la trama del financiamiento irregular de la política.