El pasado 12 de junio, el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, Davor Harasic, oficializó su renuncia al cargo, en una carta dirigida al rector, Ennio Vivaldi, señalando que la toma del movimiento feminista, iniciada el 27 de abril, tras la denuncia de acoso sexual contra Carlos Carmona, “afecta gravemente la excelencia académica y pone en riesgo el proceso de fortalecimiento de la educación pública con el que nos hemos comprometido durante los últimos años”.

La cuenta regresiva comenzó y el 21 de junio, tras la publicación de la resolución, se convocó a nuevas elecciones para la presidencia del decanato. Entre los candidatos se encuentran Jean Pierre Matus, junto a Ximena Fuentes como vicedecana; Pablo Ruiz-Tagle y Roberto Nahum, quien vuelve a postular al cargo tras dos periodos al mando.

Doctor y Máster en Derecho de la Universidad Autónoma de Barcelona y abogado de la Universidad Católica, Jean Pierre Matus oficializó su candidatura el 11 de julio, motivado por “tratar de mantener las buenas cosas que se lograron y, hacer que nuestra facultad a ojos de cualquier persona, no solo sea como creemos nosotros, que es la mejor facultad, sino que parezca la mejor facultad de Chile y las cinco primeras en Latinoamérica”.

Por primera vez asume el desafío de presidir la facultad de derecho, junto a Ximena Fuentes, doctora en Derecho de la Universidad de Oxford y abogada de la Universidad de Chile, siendo la única candidatura que incluye a una mujer dentro de sus más altos cargos. “Todas tienen mujeres que están trabajando en las respectivas campañas, pero esta es la única que en forma explícita dice que las dos más altas autoridades, decano y vicedecano, están pareadas en términos de género”, comentó Fuentes.

Matus defiende la legitimidad de su campaña, asegurando que es la única que responde de manera clara a las demandas sociales de género presentes en la actualidad. “Ir más allá del discurso; yo me postulo como candidato a decano, pero también hay una candidata a vicedecana y esa es la particularidad de nuestra campaña porque las otras candidaturas no presentan una integración de género tan marcada como la nuestra”.

Pablo Ruiz-Tagle- máster y doctor en Derecho de la Universidad de Yale y abogado de la Universidad de Chile-, postuló al decanato en el 2015 y retoma la carrera por el liderazgo con un juicio crítico del contexto que vive la casa de estudios: “hay asuntos de gran importancia pendientes que debemos enfrentar con sentido de urgencia y de unidad”, señala además de enfatizar “su sentido de responsabilidad y servicio por la mejora de la facultad”.

“El Profesor Matus no parece tener una visión profesional, ni preventiva de la resolución de los conflictos. Se preocupa de las tomas, por ejemplo, pero no de lo que las origina. En relación con el ex Decano Roberto Nahum, nuestras diferencias se manifiestan en lo que él ha planteado en su ‘Hoja de Ruta’, que contrasta con el proyecto académico que nosotros presentamos en nuestro programa”, señala Ruiz-Tagle, en relación a las diferencias significativas entre las campañas en juego.

Roberto Nahum asumió el cargo de decano por primera vez en 1997 y lo ha ejercido en cinco oportunidades. Contactado por The Clinic, declinó hacer declaraciones y a través de su encargado de prensa hizo llegar declaraciones en medios y un resumen de su programa. En su página web se puede leer: “Confiar en una experiencia y un sello auténtico que aseguren el desarrollo de nuestros proyectos académicos”, bajo el slogan “Derecho a confiar”.

Ante una evidente “pérdida de diálogo y crisis de credibilidad”, según confirma Ruiz-Tagle, estos tres candidatos se postulan con distintas opiniones frente a la contingencia que se vive en la casa de estudio.

Uno de los puntos de mayor discusión es la situación del profesor Carmona. “Consideramos que no es un propio de un decano, de una asamblea de facultad o una institución, tomar la atribución de desvincularlo. Ese procedimiento administrativo está finiquitado, respecto al cual nosotros no vamos a alterar lo que se estableció”, comenta Matus, quien coincide con Ruiz-Tagle en este punto, mientras que Nahum propone desvincular directamente al funcionario una vez asuma el cargo, afirmando que su permanencia es insostenible.

En 1842, la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile asumió el rol social de crear profesionales que defiendan la justicia de nuestro país. Hoy, se enfrenta al desafío de adaptarse a la universidad del siglo XXI y las demandas de los movimientos estudiantiles y feministas. Un espacio inclusivo, con igualdad de derechos y garantías educacionales para sus estudiantes

Millaray Huaquimilla, vicepresidenta del Centro de Estudiantes y Vocera de la Asamblea de Mujeres de la escuela hace un llamado a mantener el diálogo y los acuerdos tomados tras la movilización. “El mensaje que hay que llevar hacia las candidaturas o cómo hay que interpelar hoy en día a los candidatos a decano, es que la Universidad de Chile realizó grandes compromisos acerca de hacer un cambio”.

Tras la exposición mediática que ha sufrido la universidad por la difusión de la denuncia contra Carmona y la crisis interna entre estudiantes y directivos, Ruiz-Tagle cataloga estas elecciones como una “oportunidad de darnos a nosotros mismos un momento de tranquilidad y paz en los próximos cuatro años que comience por diagnosticar, enfrentar y gestionar profesionalmente los conflictos para buscar soluciones a los problemas que afectan de distinta manera a nuestros estamentos”.

“Lo que se está jugando es un compromiso real con lo que esta facultad debe ser y seguir siendo; la primera facultad de derecho del país, la cual debe ser capaz de liderar un compromiso real de todos los estamentos para que esta universidad y facultad, siga siendo de excelencia”, agregó Ximena Fuentes, de cara a las elecciones, agendadas para el 2 de agosto.

Posturas ante:

Críticas a Harasic: ¿qué errores no se pueden volver a cometer?

Jean Pierre Matus: “Haber existido más diálogo previo, más conversación y no resolverlo todo por el área de la votación. Ahí yo creo que se produjeron malos entendidos, hay profesores que estuvieron en contra de ciertas medidas muy necesarias y, justamente porque no se realizó un diálogo constructivo sobre ello.”

Pablo Ruiz-Tagle: “El claustro académico y la opinión pública conocen mi juicio crítico sobre la gestión del ex Decano Harasic por el uso de los recursos públicos, por su trato poco deferente y por cuestiones académicas relativas a su concepción de la docencia, la investigación y la vinculación con el medio en la Facultad, entre otras cosas.”

Roberto Nahum: No se refirió al tema.

Caso Carmona:

Jean Pierre Matus: “Consideramos que no es un propio de un decano, de una asamblea de facultad o una institución, tomar la atribución de desvincularlo. Ese procedimiento administrativo está finiquitado, respecto al cual nosotros no vamos a alterar lo que se estableció.”

Pablo Ruiz-Tagle: “El profesor Carmona ya fue juzgado y sancionado en un proceso interno y, actualmente, se encuentra cumpliendo el castigo que le fue impuesto por el Fiscal y el ex Decano Harasic y confirmada por el rector Vivaldi en apelación. La decisión ulterior sobre el abandono o la renuncia del profesor Carmona de la facultad, es una cuestión que debe resolverla él.”

Roberto Nahum: “La conducta está demostrada y, ante esto, la señal debe ser clara. De eso se trata el liderazgo y la conducción. La comunidad perdió la confianza en él, por lo que su permanencia es insostenible”, señaló a EMOL.

¿Qué es lo que se juega en esta candidatura?

Jean Pierre Matus: “Lo que está de fondo aquí es la modernización de la facultad y su adaptación a la universidad del siglo XXI, para ponerlo así bien claro.”

Pablo Ruiz-Tagle: “Estamos frente a una crisis que nos da la oportunidad de darnos a nosotros mismos un momento de tranquilidad y paz en los próximos cuatro años que comience por diagnosticar, enfrentar y gestionar profesionalmente los conflictos para buscar soluciones a los problemas que afectan de distinta manera a nuestros estamentos.”

Roberto Nahum: “En nuestra visión, la elección propone distintos modelos de conducción: uno continuista que persiste en los errores de gestión y maltrato de las personas de la anterior administración; otro que busca evitar los problemas, desconociendo que en la realidad de la U. de Chile se trata más bien de gestionarlos. Y el nuestro, que ofrece un sello transversal, conocido y auténtico y da garantías de gobernabilidad necesarias para un momento como éste. Queremos hacer un giro y poner de pie a la Facultad con una agenda que respeta y cuida a nuestras personas y que es 100% universitaria.”