Más de un centenar de académicos de diferentes universidades chilenas y extranjeras, junto a profesionales y estudiantes, han firmado una carta de apoyo a la exsecretaria general y académica de la Escuela de Psicología de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, despedida de sus funciones, junto a su asistente, tras confrontar a la máxima autoridad de esa casa de Estudios, el rector Pablo Venegas, con acusaciones de acoso sexual que habrían derivado en acoso laboral.

En el texto, fechado el 20 de agosto, se informa que el 16 de agosto de este año, la académica, psicóloga de profesión, y experta en temas de género, fue despedida tras 17 años de permanencia en la institución junto a su asistente Mildred Mella, estudiante de psicología.

Según carta emitida por el Presidente del directorio de la Universidad, José Fernando García, las razones de la desvinculación fueron “falta de probidad e incumplimiento grave de las obligaciones que impone el contrato”, en el caso de Echeverría y “necesidades de la empresa”, en el caso de Mella.

El mismo comunicado informa que en la carta de despido a la funcionaria se le acusó de haber amenazado al rector Pablo Venegas “de que si a su retorno de Europa, no se le incorporaba a un nuevo cargo junto a su asistente, manteniendo sus condiciones económicas y una serie de otras peticiones, usted efectuaría una denuncia en su contra por acoso laboral o sexual. La falta de probidad es haber faltado a la verdad en lo informado respecto a los procesos disciplinarios N° 14-2017 y N° 13-2017 y luego haber amenazado al Rector con denunciarlo para obtener beneficios personales de índole laboral y económicos”.

“Lo paradójico de la acusación es que quien firma la carta, don José Fernando García, Presidente del Directorio y académico del Instituto de Humanidades de la misma universidad, filósofo de profesión, estaba al tanto del acoso sexual y laboral vivido por Genoveva a manos del Rector hace ya bastante tiempo”, dice la carta.

Echeverría afirma, en entrevista con The Clinic, que los hechos ocurrieron de manera diametralmente opuesta a los señalados por la autoridad: que soportó un largo período diversos episodios de acoso sexual, que prefirió no denunciar por compromiso con la universidad, pero que un día aburrida de las presiones, confrontó al rector pidiéndole que cesara con sus insinuaciones y que éste, si bien detuvo su comportamiento, comenzó a hostigarla laboralmente, poniendo en duda su idoneidad profesional.

“De momento en que yo avisé, primero fue acoso sexual y luego cuando logré que se frenara fue acoso laboral. Me sentí tan hostigada y no podía seguir. Hablé con el presidente del directorio Fernando García, le conté todo. Al comienzo fue apoyador, pero luego lo minimizó, señaló que eran cosas que eran parte de la vida”, relata.

La normativa interna solo considera este tipo de denuncias de parte de estudiantes contra profesores y por eso la última autoridad en resolver al respecto es el propio rector. Echeverría dice que le pidió al presidente del directorio que denunciara los hechos, como parte de sus obligaciones legales o que, buscando una salida, la trasladara a otras funciones. Señala que ya existía un acuerdo con el rector al respecto, para su traslado y el de su asistente a la Facultad de Ciencias Sociales, formalizado en un adendum de contrato. Sus nuevas funciones comenzarían el 6 de agosto. Pero, dice, tras su regreso de un viaje a Europa, el rector le informó que tendría que seguir trabajando bajo su tutela.

“A pesar del anterior acuerdo, eran evidentes las inconsistencias, ya que el rector solicitaba insistentemente la presencia de Genoveva, amenazando con denunciarla al directorio por incumplimiento, aun cuando había quedado claro el inicio de sus funciones en la Facultad por medio del envío del adendum de contrato, así como en una conversación telefónica y un mail entre el rector y Genoveva. Considerando esta situación, Genoveva decide hablar, el día 7 de agosto, con la Encargada de la Unidad de Género de la Universidad, doña Gabriela González Vivanco, quien recomendó utilizar los canales institucionales para denunciar lo ocurrido”, dice la carta firmada por académicos.

A pesar de esta recomendación, la académica prefirió mantener en reserva la situación y optar por un traslado tranquilo. Sin embargo, el 16 de agosto y sin previo aviso, fueron despedidas y, además, eliminadas del “aula virtual” en la que participaban como alumnas, pues además la profesional cursaba un doctorado en la misma universidad y Mella era estudiante regular.

“Es importante señalar que el día del despido, Genoveva recurrió al Comité Triestamental de recepción y acogida de denuncias de acoso sexual y género de la Universidad, con quienes se tiene una reunión coordinada. Sin embargo, esta instancia no es resolutiva en términos laborales, y quienes toman las decisiones respecto de las sanciones son el rector o en su defecto el Directorio, ambos implicados directamente en el conflicto antes expuesto”, dice la carta pública.

“Desde la fecha ha habido una campaña de desprestigio. Hay un comunicado en mi contra, señalando que el rector es víctima de mis amenazas o no se como le llaman. Y eso que no denuncié. ¡Imagínate si lo hubiese hecho!”, afirma la académica.

“Tenía toda la carrera hecha y por hacer en la universidad y de un día para otro, por ser una víctima que podría haber denunciado y ni siquiera lo hice, soy despedida de la peor manera posible”, sostiene. “Actualmente me voy sin que me paguen nada, porque con esta causal que invocan ellos se liberan de pagarme”.

Genoveva Echeverría aseguró que están estudiando acciones legales por lo que, por consejo legal, sus abogados no le permiten comentar el detalle del acoso sexual que sufrió.

La versión de la universidad

El rector Pablo Venegas, respondiendo a requerimientos de The Clinic, emitió una declaración esta tarde señalando que Echevería “fue removida de su cargo por decisión unánime de las y los miembros del Directorio de la institución. Cabe señalar que el cargo es de dependencia directa del Directorio y sólo éste puede determinar su salida”.

El comunicado agrega que “en base a los antecedentes expuestos en la sesión, este directorio determinó que la profesional cometió faltas a la probidad e incumplimiento grave de sus obligaciones, razón por la que decidió su remoción”.

Y que, “en vista de las graves acusaciones presentadas contra mi persona he tomado la decisión de defenderme ante los órganos del Estado competentes, e interponer ante los tribunales de justicia las acciones legales correspondientes”.

Venegas afirma que lamenta “la utilización que se está haciendo de un problema tan real y dramático como el acoso sexual y la violencia de género, tema en el que la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, bajo esta rectoría, ha trabajado intensamente”.

Ver carta de apoyo a Genoveva Echevería por parte de un centenar de académicos

Carta de Apoyo a Genoveva Echeverría y Mildred Mella 27.08.2018 (1) by The Clinic on Scribd

Ver comunicado público de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano

Comunicado Público de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano by The Clinic on Scribd